Desastres naturales causaron al menos 50.000 muertes en 2003

| Durante el fin de semana, más de 2.000 personas fueron rescatadas con vida entre las ruinas de la ciudad de Bam

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AP

MUNICH y TEHERAN | AFP

Más de 50.000 personas perecieron en catástrofes naturales durante el año 2003 en todo el mundo, lo que supone casi cinco veces más que en 2002, a causa sobre todo de la ola de calor del pasado verano en Europa y del sismo del viernes en Irán, informó la primera compañía de seguros mundial Munich Re.

"Hasta ahora sólo se había registrado un número tan elevado de víctimas en cuatro ocasiones desde 1980", explicó el grupo alemán, cuyos estudios en la materia gozan de gran prestigio.

Según sus datos, la ola de calor y el sismo mataron cada uno a más de 20.000 personas.

Ayer se habían enterrado los cadáveres de 25.000 personas muertas a causa del sismo que sacudió el viernes la región de Bam, en el sureste de Irán.

En el ámbito financiero, los daños causados por las catástrofes naturales alcanzaron este año los 60.000 millones de dólares, sobre todo debido a tornados, la ola de calor y los incendios forestales, aunque también a las inundaciones en Asia y en Europa. Esto representa un incremento de 5.000 millones de dólares respecto a las 55.000 millones estimados para 2002.

La serie de tornados que asoló el centro de Estados Unidos en mayo pasado fue "una de las diez tempestades más caras de la historia de los seguros" con un coste de 3.200 millones de dólares para las compañías.

SUPERVIVIENTES. En la derruida ciudad de Bam, mientras tanto, los equipos de rescate se centraban desde ayer en atender a los supervivientes del terremoto del viernes, ya que la esperanza de encontrar gente con vida bajo los escombros era casi inexistente más de 80 horas después de ocurrido el sismo.

Durante el fin de semana, más de 2.000 personas fueron rescatadas con vida entre las ruinas, aseguró un dirigente de la Media Luna Roja iraní, Bijan Daftari, a la agencia oficial Irna.

En medio de la tragedia, una niña de seis meses, protegida por los brazos de su madre muerta, fue rescatada ayer con vida.

Entre tanto, los dos principales dirigentes del país, el Guía Supremo Alí Jamenei y el presidente Mohammed Jatami, se trasladaron ayer a la ciudad, en su primera visita al lugar, mientras los sepultureros iraníes continuaban su dramática labor tras haber enterrado 25.000 cuerpos encontrados bajo las viviendas.

"Hoy (lunes) enterramos muchos niños, más que ayer", afirmó Hosan Razajei, de la Media Luna Roja iraní.

Behesht Zahra, el mayor cementerio de la ciudad de Bam está ubicado cerca de un célebre palmeral. Se extiende a lo largo de hectáreas, pero ahora sus límites son muy imprecisos.

Las lápidas fueron reemplazadas por trozos de papel o de cartón. No hay tiempo para epitafios, apenas si lo hay para el nombre del muerto. La familia enlutada, si es que ha sobrevivido, planta como recuerdo un ramo de laurel o una hoja de palmera.

SAQUEOS. Tras los saqueos que el domingo obstaculizaron el trabajo de los equipos internacionales de rescate, las fuerzas de seguridad iraníes recuperaron ayer el control de Bam prohibiendo el acceso a todos los vehículos que no transporten ayuda.

Con metralletas, pistolas o kalashnikovs, cientos y hasta miles de soldados, Guardianes de la Revolución y Basiyi (milicianos islamistas) están presentes en todos los cruces de la ciudad histórica.

"La situación en materia de seguridad ha mejorado mucho con la llegada a la ciudad de muchos miembros de las fuerzas del orden y de los militares", aseguró un policía, Alí Chehrazi.

El día después de las escenas de saqueos, que algunos imputan a habitantes de pueblos cercanos no afectados por el sismo que pretendían aprovecharse de la catástrofe, las autoridades prohibieron a los particulares ir sin autorización a la región de Bam.

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