Redacción El País
Este miércoles se subastó la camiseta de la selección uruguaya de 1924, perteneciente al centrodelantero Ángel Romano, la única sobreviviente de la hazaña de los Juegos Olímpicos de París, en el barrio de Colombes. Finalmente nadie pujó por la base de US$ 90.000 y no fue adquirida por ninguno de los presentes.
Por otro lado, la camiseta de la selección de Uruguay de fútbol de 1930 de Ernesto Mascheroni se vendió en US$ 50.000 en el remate realizado en la casa Zorrilla.
El pasado 9 de junio se cumplieron 100 años del primer campeonato mundial de la selección de Uruguay, obtenido al ganar los Juegos Olímpicos de 1924 en París. En aquel entonces, el fútbol era un deporte en crecimiento, y no sería hasta seis años después que se crearían los mundiales de la FIFA. Los años 20 fueron gloriosos para la Celeste: el equipo ganó los Juegos Olímpicos en 1924 y 1928, y por eso la primera Copa del Mundo se organizó en Montevideo en 1930, quedando nuevamente en manos uruguayas.
En aquellos años, Ángel Romano, histórico jugador de Nacional y de Boca Juniors, fue una de las figuras destacadas del seleccionado charrúa. En 1924, el centrodelantero jugó como titular los cinco encuentros que llevaron a la selección a conquistar el título en 1924.
La camiseta sobreviviente de aquella gesta es de algodón celeste, con los puños blancos, y tiene escrito en la costura el nombre del futbolista que la usaba. No tenía número, por lo que esa pequeña escritura atestigua que fue la camiseta que el atacante usó en aquella gesta. Raída por el paso del tiempo, se convierte en una pieza de altísimo valor: es única en su especie.