NUEVA IDENTIDAD

El 25% de las cédulas nuevas son de cubanos y venezolanos

Caen los nacimientos y crece la llegada de caribeños.

La solicitud de cédulas uruguayas por parte de emigrantes cubanos y venezolanos sigue creciendo en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto
La solicitud de cédulas uruguayas por parte de emigrantes cubanos y venezolanos sigue creciendo en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto

Las más de 6.400.000 cédulas de identidad dicen de la población uruguaya mucho más de lo que se piensa. En especial las más nuevas. De hecho, un cuarto de las cédulas emitidas por primera vez -y que otorgó la Dirección Nacional de Identificación Civil en el primer semestre de 2019- fueron a parar a manos de cubanos y de venezolanos. Los uruguayos se quedaron con el 60% y el resto se distribuyó entre los nacidos en otras nacionalidades.

La cédula de identidad es algo más que un plástico con una huella dactilar que le sirve de fichaje a la Policía. Es la puerta de entrada al trabajo formal y a la atención en salud, entre otros derechos.

Por eso -y por lo extendido que está este trámite- la evolución de las nuevas cédulas permite una aproximación a la marcha de la población. En este sentido, lo primero que muestran las cifras es la caída de los nacimientos de los uruguayos.

En comparación con el primer semestre del año pasado, durante el primer semestre de 2019 se entregaron 837 cédulas menos a niños uruguayos. Como se trata de un dato administrativo y no del registro oficial del Ministerio de Salud Pública, no puede decirse que hubo esa cantidad de nacimientos menos. Pero como todo recién nacido obtiene su cédula -salvo casos muy excepcionales-, sí puede notarse la tendencia.

Esa misma lógica aplica para los flujos de inmigrantes. Extranjeros de 91 nacionalidades distintas se hicieron de la cédula uruguaya en los primeros meses de este año. Entre esa diversidad, hay de todo: cuatro palestinos, dos guineanos y hasta cinco soviéticos de la URSS (por su edad, habían nacido cuando el Muro de Berlín aún estaba en pie).

Obtener la cédula de identidad es un trámite fácil para la mayoría de extranjeros. Foto: F. Ponzetto
La cédula permite el acceso a las prestaciones de salud y al trabajo formal. Entre enero y junio, 5.695 cubanos accedieron al documento. Foto: Fernando Ponzetto.

La discusión geopolítica, esa que se desata para nombrar a personas nacidas en un mismo territorio, afecta también a los venezolanos. Si bien la mayoría de los nacidos en ese país caribeño figuran como oriundos de “Venezuela”, hay 304 ciudadanos que obtuvieron la cédula uruguaya este año y aparecen como “República Bolivariana de Venezuela”.

Lo interesante es que, incluso sumando a las dos nominaciones de Venezuela, los nacidos allí (2.587) no alcanzan la cifra de cubanos que se hicieron con su cédula este primer semestre (5.695). Dicho de otro modo: los cubanos son más que todos los venezolanos, argentinos y brasileños juntos.

Otros datos administrativos, como son las entradas y salidas del país por puestos migratorios, confirman la tendencia. Pero eso no significa que los cubanos desplazarán a los venezolanos como flujo inmigratorio mayoritario.

¿Por qué? Primero que la crisis humanitaria en Venezuela hace poco probable que se frene la salida de ciudadanos de ese país. Segundo, porque venezolanos y cubanos tienen estatus diferentes para ingresar a Uruguay.

Principales nacionalidades que obtuvieron la cédula uruguaya
Principales nacionalidades que obtuvieron la cédula uruguaya

Cuba es una de las nacionalidades a las que Uruguay exige visa de ingreso. Pese a que desde enero rige una flexibilización, la mayoría de los recién llegados de la isla siguen la misma ruta que hicieron antes sus compatriotas: salen de La Habana en vuelo a Guyana y luego, con la intermediación de “coyotes” (personas a quienes se les paga para transportar a escondidas a inmigrantes ilegales), atraviesan Brasil hasta la frontera con Uruguay. Solicitan refugio para no ser deportados y, más tarde, renuncian a ese estatus para iniciar la residencia (1.854 cubanos iniciaron el trámite este año).

Los venezolanos, por acuerdo del Mercosur, pueden tramitar la residencia sin complicaciones (2.586 ya lo hicieron este 2019).

Rinche Roodenburg es una de las referentes de la sociedad civil que trabaja con inmigrantes. Y es, a la vez, una de las abanderadas de que Uruguay elimine las visas. Todas. “Son discriminatorias: tú entrás y tú no, solo por el hecho de haber nacido en un territorio”, explicó.

Eso sí: la referente de la ONG Idas y Vueltas reconoce que la flexibilización de las visas “es un avance: hay personas que viajan directo por una ruta más segura”.

La otra noticia que alegra a Roodenburg es que sigan llegando inmigrantes: “no solo por el derecho de migrar, sino también porque es gente joven que aporta al país. Es un hecho todavía más importante cuando caen los nacimientos de los uruguayos”.

La Puerta de entrada a La Habana del Sur.

Los uruguayos descendieron de los barcos. La frase es, literalmente, de otro siglo. Los nuevos datos de entradas de personas al país muestran que el avión y la vía terrestre han desplazado a los puertos. Y que los nuevos flujos de inmigrantes, en especial los ciudadanos cubanos, han diversificado las puertas de entrada al país. El 12% de quienes ingresaron a Uruguay en el último semestre lo hicieron por la frontera con Brasil. Como a los cubanos se les pide visa -que es de difícil acceso por las exigencias económicas-, varios han usado la ruta La Habana-Guyana-Brasil-Uruguay. ¿Por dónde entran? La preferencia es por el Chuy.

La niña venezolana que vive en Uruguay sin ninguna nacionalidad

Toda persona tiene un nombre y una nacionalidad. La hija de Ronald no. Cuando nació, el 14 de setiembre pasado, sus padres llevaban apenas unos meses en Colombia. Habían migrado allí, desde Caracas, huyéndole al hambre. Pero Colombia no le dio la nacionalidad a la recién nacida. Por eso Ronald y su señora intentaron tramitarle la identidad venezolana, sin embargo el consulado de Medellín estaba cerrado por la ruptura de relaciones. No conformes, buscaron suerte en otro país: Uruguay. Con la autorización de tránsito de la comunidad andina, iniciaron la ruta de Colombia a Ecuador, a Perú, a Bolivia y Argentina. Fue en Gualeguaychú, cuando iban a cruzar el puente del río Uruguay, que la Policía les quiso quitar a la niña por falta de nacionalidad. Dieron marcha atrás y entraron a Uruguay por el puente de Colón. Y ahora están en Montevideo, solicitando el refugio, con una niña que no llega al año de vida y que carece de nacionalidad. Es una apátrida.

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