BUENOS AIRES | F. NOLE
Al más fiel estilo de una campaña proselitista, el gobierno argentino dio un notable respaldo al candidato presidencial por el Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez, marcando de esa forma el puntapie inicial para lograr el mayor caudal de votos en esta orilla del Río de la Plata.
El primer indicio del fuerte apoyo de la administración del presidente Néstor Kirchner a favor de Vázquez fue la decisión de concederle al dirigente una de las salas de conferencia de la Casa Rosada, algo muy poco habitual en la sede del gobierno argentino.
La segunda señal fue que pese a la complicada agenda que tenía ayer el presidente Kirchner, con anuncios económicos de por medio más un viaje que debía emprender a Estados Unidos en pocas horas y la crisis de San Luis, le otorgó al candidato del Encuentro Progresista una entrevista de casi cuarenta minutos.
Pero el tercer elemento, quizás el más elocuente, fue la presencia del jefe de Gabinete de la Argentina, Alberto Fernández, que concurrió a la presentación de la obra "Conversaciones con Tabaré Vázquez", de Carlos Liscano, oportunidad en la que el funcionario del presidente Kirchner aprovechó para mencionar grandes elogios hacia el político uruguayo.
"Uno comienza a conversar con Tabaré y sabe que en pocos minutos es un amigo, es una persona que tiene ideales y objetivos absolutamente comunes a nosotros", enfatizó el jefe de Gabinete en esa presentación efectuada en los salones de la Feria del Libro que se realiza en Buenos Aires.
Antes de Fernández, también hubo palabras de enormes elogios hacia la figura de Vázquez por parte de Hermes Binner, ex intendente de Rosario. Pronunció algunas frases que resultaron desmersuradas tratándose de la política interna de otro país. "Hay que llenar los micros para que vaya a votar la mayor cantidad de uruguayos", exclamó Binner, generando un cerrado aplauso entre la concurrencia, en un acto que se pareció mucho más a un lanzamiento de campaña que a la presentación de un libro.
CITA. Antes de estas frases y palabras, Vázquez había mantenido una reunión de casi 40 minutos con Kirchner, en donde los temas centrales fueron la crisis energética, el problema de la deuda pública, el esquema de integración regional y una breve mención sobre los derechos humanos.
Tras el encuentro, Vázquez habló con los periodistas uruguayos y remarcó que se coincidió en la necesidad de formular un replanteo ante los organismos internacionales acerca del nivel de deuda que tiene el Uruguay.
Consultado por El País acerca de si se habló de copiar el modelo adoptado por Argentina, en cuanto a no tomar más deuda de organismos y solamente cubrir compromisos asumidos, el candidato de la izquierda no quiso brindar más detalles, aunque le reclamó nuevamente al gobierno del presidente Jorge Batlle que aclare cuál será la situación fiscal que le va a dejar a la próxima administración.
"Este punto es muy importante, para el gobierno de cualquiera de los partidos que gane. Que se sepa cómo va a quedar la situación fiscal, si va a haber déficit o superávit y cuánto será", resaltó.
Posteriormente, en la conferencia de prensa, Vázquez aseguró que se había hablado con Kirchner de la necesidad de conformar un banco energético regional para atender las situaciones de crisis.
Recepción en embajada, Cuba y la integración
Tabaré Vázquez concurrió a Buenos Aires acompañado por el ministro del Tribunal de Cuentas, Ariel Alvarez, y por el abogado Gonzalo Fernández, ambos de extracción socialista. El embajador Alberto Volonté y el agregado cultural de la embajada, Enrique Estrázulas, acompañaron a Vázquez a la Feria del Libro.
Tras ese acto, Vázquez se dirigió hasta la residencia del embajador, en donde participó de una recepción a la que comparecieron el vicecanciller argentino Jorge Taiana, el jefe de gabinete de la cancillería, Eduardo Valdez, representantes de la prensa argentina, la actriz China Zorrilla, Víctor Hugo Morales y el empresario Juan Carlos López Mena.
En la rueda de prensa, Vázquez fue interrogado sobre qué actitud adoptaría su gobierno con respecto a Cuba. Puntualizó que en caso de ganar las elecciones de octubre, su decisión es restablecer las relaciones diplomáticas con esa nación.
"Nuestra fuerza política lo tiene definido programáticamente. Si llegamos al gobierno vamos a reinstaurar las relaciones diplomáticas con el pueblo cubano y su gobierno. Y seguramente no vamos a tener la posición que Uruguay ha tenido tradicionalmente con estos últimos gobiernos en ese tema", indicó.
Asimismo, evitó criticar al presidente Batlle, cuando se lo consultó acerca de la situación en que había quedado la relación con Argentina tras las polémicas declaraciones que realizó el primer mandatario en el 2002 y en algunos momentos del 2003.
Asimismo, Vázquez coincidió con Kirchner sobre la necesidad de profundizar la integración regional entre los países sudamericanos, "más allá de los aspectos comerciales" sino también "culturales, de integración complementaria y solidaridad".
Vázquez sostuvo que "un gobierno progresista en Uruguay fortalecería el proceso de integración regional" que impulsan Chile, Argentina, Brasil y Paraguay. "Todo el entorno de la realidad política nueva de este continente podría ser el marco para que Uruguay pudiera, sin dudas, embarcarse en ese proceso fuerte de integración regional", agregó.