Se destrabó la crisis en la mutualista Impasa

Los funcionarios de Impasa aceptaron una propuesta efectuada por los nuevos directivos de la institución, por lo cual desocuparon el sanatorio en la madrugada de ayer. El gremio firmó un acuerdo ayer en el Ministerio de Salud, que estuvo mediando entre las partes. Asimismo, el ministro Conrado Bonilla aseguró que se han producido mejoras en la situación de las mutualistas Casa de Galicia y Cima España.

El secretario de Estado dijo que su cartera apoyará a cada una de las instituciones, tratando de crear ámbitos para que éstas negocien con sus acreedores. "No hay una única solución a todo el problema del mutualismo, sino que hay que pensar en medidas para cada una, porque los casos son completamente distintos", explicó Bonilla. En ese sentido, el ministro dejó entrever que en lo posible evitará las intervenciones y buscará sobre todo acercar a las partes.

OXIGENO. El acuerdo aceptado por los funcionarios de Impasa estipula que la empresa debe pagarles la semana que viene el aguinaldo del mes de junio. "El pago se logra a través de un préstamo del BROU, que se consiguió con la intervención del ministerio de Salud", relató la dirigente Silvana Carbone.

Asimismo, se establece que el 100% de la recaudación de caja irá para pagar salarios y se crea una comisión integrada por las partes y el MSP para reestructurar a la institución.

A su vez, Bonilla aseguró que la situación de Casa de Galicia va mejorando. "Ha hecho una estupenda negociación con sus acreedores comerciales y bancarios. Ahora necesita hacer un arreglo con sus acreedores laborales. Está en ese camino y va a sobrevivir", dijo. En cuanto a Cima, el ministro informó que su cartera "ha ayudado a que sus autoridades actuales refinancien sus deudas con el BPS y con el Banco Comercial".

El ministro planteó que su objetivo es que no se vuelva a repetir la "mala gestión", que llevó a esas instituciones a su actual situación. En particular, dijo que el MSP va a controlar exhaustivamente la administración de las empresas y les va a pedir explicaciones. "Les vamos a preguntar por qué gestionan así. Les vamos a decir que así no pueden pagar sus deudas, que así van a dejar gente en la calle, algo que antes no se hacía o se hacía a una escala menor", comentó.

Impasa, Casmu y el hospital Evangélico son tres instituciones que recibieron el préstamo del BID, pero que experimentan conflictos con su personal por atrasos salariales. Sin embargo, Bonilla no cree que la asistencia haya sido inútil. "No me cabe duda que sirvió. El préstamo no quiere decir que la institución va a cambiar de un día para el otro y pase a ser una institución soberbiamente gestionada. Pero el Programa de Modernización del Sector Salud (Promoss) nos permite además controlarlas desde adentro, para efectivamente comprobar si se reconvierten", apuntó el ministro a El País.

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