MARIO ROVETA Y RICARDO LAURENZ
Un grupo de cuatro jóvenes robó la camioneta de Migración del destacamento de Fray Bentos. Dos horas después y en una persecución policial terminaron chocando en los accesos a Paysandú. El conductor murió.
Leonardo Ramón Carmona López (21) era el joven que iba al volante de la camioneta policial robada. Sus tres acompañantes salieron despedidos de la camioneta Hyundai H1 tipo Combi. Según el vocero de la Policía Caminera, el comisario Ruben Fernández, se desplazaban por la Ruta 3 a más de 150 kilómetros por hora.
Los tres jóvenes heridos fueron identificados como María Romero González (18), Gustavo Muñoz Fernández (25) y el adolescente R.S.B.R. (16), los que permanecen internados y por ende aún no han podido ser interrogados por la Policía.
Lo cierto es que los cuatro decidieron robar la camioneta del destacamento de la Dirección Nacional de Migración en Fray Bentos. El vehículo fue hurtado en una calle de la capital rionegrense sobre las 4.30 de la madrugada pasada, según informó más tarde el responsable de la unidad policial, el comisario Hermes Luis Sauleda.
Se les perdió el rastro y no fue sino hasta dos horas más tarde y ya dentro de los límites departamentales de Paysandú que los detectó la Policía Caminera e inició su persecución.
Sobre las 6 de la mañana estaban llegando al peaje sobre el río Queguay, donde necesariamente debían detenerse.
Esto pareció poner nerviosos a los ocupantes de la Hyundai policial. El joven conductor hizo una arriesgada maniobra para salir de la fila de vehículos y luego de rozar a una camioneta estacionada, giró en "U" para tomar nuevamente la ruta, zigzagueando a alta velocidad. Esto fue comunicado al destacamento de Caminera sobre el kilómetro 378 de la ruta, que montó un dispositivo de inmediato para detener a los prófugos. Cuando la Hyundai llegó al piquete policial, lejos de detenerse, aceleró y evadió el control policial.
En la curva sobre el acceso a la Avenida de las Américas, el vehículo siguió una línea recta de unos 150 metros a toda velocidad, saltó los canteros, rozó un mojón y 100 metros más adelante embistió de lleno una columna de alumbrado.
Terminó volcando sobre uno de los terraplenes laterales. El conductor quedó atrapado en la cabina y murió en el acto. Sus tres acompañantes, en cambio, salieron expulsados del vehículo y sufrieron diversas lesiones debido al impacto.
El rescate del joven ya sin vida demandó un intenso trabajo de una dotación de bomberos. Ahora la Policía investiga las motivaciones de este grupo de jóvenes para robar un vehículo oficial y escapar a toda velocidad en él.