DESCONTROL EN FESTEJO DE EGRESADOS

Recién recibidos robaron en el Maciel

Se llevaron bolsas de drenaje para llenar de cerveza e hicieron guerra de suero y harina

El lugar. El histórico edifico del Hospital Maciel, donde varios médicos recién egresados robaron material para usarlo en un festejo. Foto: Francisco Flores.
Hospital Maciel, donde médicos egresados robaron material para un festejo. Foto: F. Flores.

Parece extraído de un sueño, pero es la pura verdad. Las bolsas de drenaje iban llenas, pero no de orina sino de cerveza bien helada. Pasaban de mano en mano, y cuando estaban vacías volvían a llenarse. Muchos de los 400 participantes de la fiesta se paseaban al ritmo de la música electrónica con sus túnicas blancas manchadas por un engrudo gris, sólido y pegajoso, conformado por una medida de harina y otra de suero.

En medio de la jarana, algunos deambulaban luciendo los pañales para adultos que compra la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) para sus usuarios. El festejo duró horas. Las pruebas del robo estaban, a la luz del día, a la vista de todo el mundo.

En el Hospital Maciel lo descubrieron un día después. Alguien abrió el almacén de la enfermería y se dio cuenta de que había un faltante importante. Revisaron el inventario y descubrieron el volumen del golpe. Se habían llevado: tubos para el drenaje de tórax, bolsas para el drenaje de orina, paquetes de pañales geriátricos y de túnicas, y medio centenar de bolsas de suero de un litro cada una.

No demoraron mucho en descubrir a los culpables: alumnos recién recibidos de la Facultad de Medicina se habían llevado todo el material para incluirlo dentro del cotillón para la fiesta de egresados, que se hizo en el Mercado del Puerto.

Se llevaron 50 tubos para el drenaje de tórax. Los usaron para hacerse enormes vasos de cerveza con gruesas pajitas incorporadas.

En total, el valor de lo robado fue de $ 50.000. En un momento, según fuentes del Maciel, se manejó la posibilidad de hacer una denuncia. Pero luego de hablar con los nuevos médicos, estos accedieron a pagar el valor de lo que se llevaron.

“Es increíble, nunca vi cosa igual”, dijo alguien de la enfermería de la institución. Como el problema “ya se arregló” prefiere no ser nombrado.

El País intentó charlar con el decano de la Facultad de Medicina, Fernando Tomasina, que se excusó de hacer declaraciones por estar fuera del país.

Las pruebas.

En las redes sociales pueden verse varias fotos de los homenajeados, con las bolsas de orina llenas de alcohol colgadas al cuello, todos manchados por el gris engrudo, algunos con sus blancos uniformes, otros con los pañales, todos contentos, bien sonrientes. Y esto mezclado con el resto del cotillón, más colorido, de gorros, pelucas y serpentinas.

El propio Sindicato Médico del Uruguay (SMU) publicó un video en su página de Facebook en que se puede ver a una recién recibida con los tubos para el drenaje de tórax con cerveza y un espéculo utilizado a modo de matraca.

No es la primera vez que la fiesta de fin de año de los médicos recién egresados termina en descontrol y se llevan de los hospitales algo que no deberían poder llevarse. En 2015, por ejemplo, se llevaron un muerto.

Fue hace tres años, en plena fiesta, en el Hospital de Clínicas, cuando los alumnos que se quedaron en la guardia llevaron el cuerpo de una persona que había muerto hacía menos de 15 minutos a una habitación, donde varios alumnos bailaban, fumaban y tomaban alcohol. No faltaba nada. Todo estaba ambientado con luces psicodélicas, según informó en su momento El Observador. El hecho luego fue repudiado por el SMU y la Asociación de los Estudiantes de Medicina (AEM).

A los alumnos involucrados les fue suspendida su calidad de estudiante por un mes. No había en esa guardia recibidos. Quienes recién se reciben no suelen trabajar el día de la fiesta, y sus puestos son cubiertos por estudiantes para que puedan concurrir.

Todo sucio.

En Facebook también circula un video de un vecino de la zona del Mercado del Puerto, donde se lleva a cabo tradicionalmente la fiesta de los egresados de la Facultad de Medicina, que se queja por lo sucia que quedó la peatonal, y saca de entre las piedras del piso la pasta gris formada por el suero y la harina. La fiesta fue el 31 de julio al mediodía y el video es de cuatro días después. “Esta gente paga impuestos para que la calle esté así”, critica.

Cuando la fiesta se estaba organizando, la Intendencia de Montevideo, según informara El País días atrás, se negó a que esta se hiciera en el Mercado del Puerto para evitar desmanes y suciedad. Luego accedió, pero cobrándoles $ 100.000 a los egresados, como garantía para cubrir los posibles daños que hubieran podido generarse en la vía pública.

La limpieza la debieron pagar los jóvenes aparte, por $ 25.000. El vecino que grabó el video no se explica, entonces, por qué a cuatro días del festejo la calle seguía sucia.

La empresa organizadora del evento también les cobró, por producción general, trámites, contratación de servicios tercerizados, seguros contra terceros, un arquitecto para la habilitación de planos y gestiones ante la comuna. A eso le debieron sumar los gastos de seguridad y de una ambulancia que se les exigió tener allí ante el caso de que a alguien le pudiera pasar algo.

También los egresados fueron los encargados de poner baños químicos, instalación eléctrica, un DJ y toda la estructura de sonido.

El monto total de lo que debieron pagar los nuevos médicos fue de $ 374.000. A los que ahora le deberán sumar $ 50.000 por el robo en el Maciel.

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