INDUSTRIA DE PAYSANDÚ

Negocian salida a la crisis de la empresa Pili

Deberá demostrar al BROU su capacidad de producir.

La industria láctea atraviesa una gran crisis por la caída del mercado venezolano. Foto: F. Ponzetto
Industria láctea atraviesa gran crisis por caída del mercado venezolano. Foto: F. Ponzetto

La caída del mercado venezolano, los problemas de competitividad a nivel internacional, sumados a las medidas de Brasil que el año pasado bloqueó el ingreso de lácteos uruguayos, son algunas de las causas de la crisis que atraviesa la industria láctea nacional.

Por estas horas, la empresa de lácteos Pili de Paysandú es la que sufre las consecuencias. Ayer, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) y representantes del Instituto Nacional de la Leche (Inale), se reunieron en la Dirección Nacional del Trabajo (Dinatra) junto a autoridades del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y de Ganadería para intentar evitar el cierre de la empresa que emplea a 130 trabajadores.

Las partes se comprometieron a demostrarle al Banco República que pueden darle continuidad al proceso de producción de lácteos en Pili. Es que en febrero, el banco estatal debería embargar los bienes del propietario de la empresa de lácteos. Para que eso no ocurra, se trabajará a fasón con la empresa Conaprole. Se deberán producir 60.000 litros de leche por día.

El integrante de la FTIL, Heber Figuerola, dijo a El País que se determinó un cuarto intermedio hasta el próximo 18 de enero "a los efectos de buscar los caminos para que se concrete el trabajo de Conaprole con Pili" ya que "hay una condicionante del pool de bancos acreedores y del BROU para que tenga continuidad el proceso productivo". Si todo esto llega a buen puerto, "en principio se haría una prórroga de los créditos del BROU durante un año a la empresa", explicó el dirigente sindical. Los trabajadores se reunirán nuevamente en la Dinatra el 18 de enero y no descartan realizar una paralización de 24 horas a nivel nacional el próximo 11 de enero.

Venezuela.

En 2015, el gobierno del presidente Tabaré Vázquez acordó con el venezolano de Nicolás Maduro que Uruguay exportaría a Venezuela leche en polvo, quesos, soja, arroz y pollo por US$ 300 millones. El convenio se cumplió parcialmente y de forma tardía debido a que Venezuela demoró en cumplir con el cronograma de pagos establecido a las empresas lácteas.

La situación afectó a las empresas de lácteos en Uruguay (Conaprole, Claldy de Young, Pili de Paysandú y Calcar de Carmelo) que sufrieron las consecuencias. Venezuela aún debe el pago de lácteos a Conaprole; con las demás empresas logró ponerse al día. En Claldy por ejemplo, se calculó en su momento que el perjuicio rondaría los US$ 7,4 millones.

Parlamento.

En diciembre, representantes de la industria láctea concurrieron a la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, escenario en el que se expusieron las dificultades que atraviesa el sector. El dirigente Carlos Cachón indicó que "la industria láctea como tal es cíclica y tomadora de precios". Agregó que "si bien ha ido mejorando paulatinamente en lo que respecta a la leche en polvo y demás, la variable de ajuste no ha sido igual desde el punto de vista de los trabajadores".

Por otro lado, informó que "tenemos seguro de paro en Coleme y posiblemente lo tendremos en Pili". "Hay una situación bastante compleja en Calcar, con un endeudamiento bastante importante, de más de US$ 18 millones", dijo. Cachón consideró que a todo esto "se agrega la situación de Claldy. estamos preocupados, en primer lugar, porque se trata de una industria sostenible y sustentable y en segundo término, entre la industria y las colaterales debemos andar en unos diez mil trabajadores", señaló.

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