Maroñas: realojan 130 familias

Vecinos se quejan que las demoliciones generan más robos. Foto: L.Carreño.

Los derribos de casas en Siete Manzanas favorecen el accionar de "los tatitos". Hoy el asentamiento "Siete Manzanas" parece una zona bombardeada. Los restos de las casas derruidas muestran bocas ennegrecidas de estufas y restos de parrilleros y de cocinas.

Las demoliciones de casi 100 viviendas en el asentamiento "Siete Manzanas", del barrio Maroñas, empeoraron la inseguridad de la zona aledaña al hipódromo. En las próximas dos semanas, otras 30 casas serán demolidas.

Los "Tatitos" o "los Pitufos" —como los denominan los vecinos—, se desplazan ahora cómodamente de una manzana a otra aprovechando las casas derruidas. "Por las noches, los Tatitos circulan por los espacios abiertos y se llevan todo lo que encuentran", dijo la vecina María de los Ángeles D.S., quien no deseó ser identificada por temor a represalias.

Otro vecino, Marcos R., afirmó que, por las noches, apenas duerme. "Tengo todas las cosas embaladas y guardadas. Mi casa la demuelen dentro 10 días. Ya estoy cansado de esperar el realojo y de la inseguridad de este barrio", relató.

Varios vecinos, que serán reubicados por la Intendencia de Montevideo a un complejo edificado en Camino Maldonado se quejaron de que "Los Tatitos" serán los últimos que se irán del barrio. "A los pichis debían haberlos sacado antes. La gente de trabajo se va primero.", dijo Roberto.

Además de robar a los autos y repartidores, los vecinos recordaron que "Los Tatitos" lastimaron a pedradas a una persona de nombre Miguel porque osó denunciarlos a la Policía. También le cortaron el agua y la luz de su casa.

Los técnicos de la Intendencia de Montevideo ya informaron en el barrio que los marginales serán reubicados el próximo año en un complejo levantado en la calle Pantaleón Pérez, cerca de unos depósitos de una conocida empresa de transporte de pasajeros.

Marcos R. criticó a la Intendencia de Montevideo por demoler en breve su casa y ahora obligarlo a pagar por el predio donde será realojado. "Es cierto que mi casa hoy está en un terreno público. Pero le hice muchas mejoras", dijo.

Una casa destruida tiene una pared rosada. Se observa la boca negra de una estufa. Un visitante puede imaginar a una familia sentada frente al fuego meses atrás. Es que no todas las 380 familias que viven en el asentamiento son marginales.

Existe una gran heterogeneidad de viviendas en las "Siete Manzanas". Casas antiguas e integradas a la estructura formal de Montevideo coexisten allí con viviendas precarias, señala un documento de la IMM.

Por eso, en otras casas demolidas se observan restos de parrilleros y mesadas de cocinas de material. Hoy solo los "Tatitos" y fantasmas recorren esos pisos llenos de escombros, suciedad y bolsas de nailon.

En el barrio conviven familias con hábitos de trabajo —la mayoría originarias del norte del país— con otras cuyos ingresos provenían de actividades delictivas, según un censo efectuado por la Intendencia de Montevideo en 2011.

Las motoniveladoras de la Intendencia volverán a trabajar este mes. Técnicos de la comuna capitalina ya informaron en el barrio que serán demolidas otras 48 viviendas. Es decir, al terminar este mes, la Intendencia de Montevideo habrá demolido el 33% de las 380 casas situadas en el asentamiento. "Estaremos finalizando la primera etapa del cronograma. El atraso en las demoliciones es irrelevante", dijo una fuente de la Intendencia de Montevideo a El País.

Tras derruir todas las viviendas del asentamiento, la Intendencia construirá allí un parque y una avenida que unirá la Avda. Centenario con el Hipódromo de Maroñas.

Zona roja.

Un censo del Instituto de Estadísticas y Censos, fechado en 2011, relevó 383 hogares en el asentamiento "Siete Manzanas" donde vivían 1.341 personas, de las cuales 546 (41%) son niños y adolescentes.

Un informe técnico de la Intendencia de Montevideo, de hace cuatro años, señala que la accesibilidad de las viviendas del asentamiento varía dada la precariedad de muchas de ellas. "El 47% de las viviendas tiene acceso dificultoso y/o indirecto", dice el documento.

El viernes 3, durante un recorrido por las "Siete Manzanas" —sobre todo por las calles Juan Victorica y Mariano Estapé donde viven "Los Tatitos"— se pudo observar que las casas en esa zona se hicieron en forma totalmente irregular, de bloques y techos livianos.

Se ven hasta cuatro casas en un solo terreno, separadas por chapas o alambradas con materiales indefinidos. "En lo que respecta a los servicios sociales que existen en el barrio, se puede identificar una gran carencia de los mismos en relación a otros barrios de Montevideo y en relación a las necesidades de la población residente", señalan los técnicos de la IMM.

Por esa falta de servicios y el inminente realojo, hay una constante rotación de personas radicadas en el asentamiento.

La mayoría de las personas entrevistadas por los técnicos municipales coincidieron en catalogar el asentamiento como "zona roja" o "zona conflictiva". También efectuaron varias referencias a "algunas familias conflictivas", "clanes", que "sustentan redes delictivas desde hace muchos años, con cierto poder de dominio en la vida cotidiana del barrio, que afecta directamente la realización de actividades en los espacios públicos".

Los entrevistados también hacen alusión a los robos ocurridos en los preparativos de los festejos del Día del Niño en la Plaza Libertad, el retiro de un párroco por los sucesivos hurtos y de la comisaría móvil, entre otros incidentes.

Patrullaje.

La Policía identificó a 60 menores y adolescentes que participaron en robos y rapiñas. También adultos y mujeres embarazadas protagonizaron asaltos a repartidores, taxistas y visitantes que se arriesgaron a circular por las calles Juan Victorica, Patricios, Susviela o Mariano Estapé. En marzo de este año, la Policía estimó que la gavilla había cometido 140 atracos.

También a partir de marzo de este año, efectivos de la Guardia Republicana patrullan a caballo para evitar los robos. También circulan por el asentamiento móviles de la Zona III de la Jefatura de Montevideo.

El modus operandi de los "Tatitos" se repite: grupos de niños fingen jugar al fútbol en la calle. El taxi o el repartidor se detiene. Un adulto, que se encuentra cerca, extrae un arma y apunta a la víctima.

En otras ocasiones, el sistema cambia: niños de cuatro y cinco años aguardan sentados en la vereda. Cuando se acerca un auto, se tiran adelante obligando al conductor a frenar. En ese momento otros adolescentes roban lo que encuentran dentro del vehículo.

IMM deberá pagar a unos 80 dueños de viviendas.

En el asentamiento "Siete Manzanas" son muy pocos los propietarios reales de sus viviendas. Por la calle Juan Victorica hay unos 30. Tienen casas de material que se destacan del resto. Una de ellas es la de Julia B. "En la intendencia nos dijeron que ya se habían hecho los números para pagarnos las expropiaciones", expresó. Julia B. quiere que la intendencia le pague. "No voy a vivir a un complejo con marginales; no tienen valores", dijo. En otra manzana, ubicada en Juan Carrara y Carreras Nacionales, hay otros 50 propietarios. Sus casas son precarias.

VIEJO PROYECTO.

Un retraso que causó inseguridad a vecinos.

En 1962, autoridades municipales ya anunciaban públicamente que la exavenida Centenario finalizaría en el Hipódromo de Maroñas. En 1997, el circo hípico, en manos del Jockey Club, se cerró. En 2003, luego de que la empresa Hípica Rioplatense obtuviera la concesión, autoridades del gobierno volvieron a proyectar la ampliación de la avenida Centenario, realojando a los los ocupantes de las "Siete Manzanas". En 2012, la Intendencia capitalina firmó un convenio con Economía por US$ 12.000.000 para comenzar el realojo de las familias de la zona, y así proceder al ensanche. La obra terminará costando el doble. Abarca también el ensanche de la calle Mariano Estapé y la construcción de cinco conjuntos habitacionales que tendrán entre 25 y 50 viviendas. La intervención incluye el área delimitada por las calles Juan Carrara, Juan Victorica, Osvaldo Martínez y Mariano Estapé. La primera etapa preveía la relocalización de las familias ubicadas sobre la calle Mariano Estapé.

Prevén que los "Tatitos" seguirán actuando.

Varios vecinos de las "Siete Manzanas" advirtieron que, mientras no sean realojados los "Tatitos", estos robarán a aquellos vehículos que circulen hasta los accesos del Hipódromo de Maroñas. La demolición de las casas de las "Siete Manzanas" permitirá el ensanche de dicha vía de tránsito, pero algunos vecinos dudan. "¡Qué se van a ir estos pichis! Sacan a la gente bien. A estos rateros de cuarta no los sacan", dijo Alejandro, un joven que aún vive en la zona. "Ahora (la banda de menores) va a tener Dámaso Larrañaga en la vereda de su casa. Van a estirar la mano y afanan un coche", agregó. Según el vecino, "se van a levantar y a toda hora van a tener tránsito. Esto puede ser fatal". Una vecina consideró que los menores "están bastante controlados. Se ve mucha presencia policial en el barrio, además de patrullajes a caballo". Agregó que la Policía "ya tiene fichados a todos los adultos y menores que cometen robos en la zona".

Vecinos se quejan que las demoliciones generan más robos. Foto: L.Carreño.
Vecinos se quejan que las demoliciones generan más robos. Foto: L.Carreño.
Este mes se concretará la demolición del 33% de 380 fincas. Foto: L.Carreño.
Este mes se concretará la demolición del 33% de 380 fincas. Foto: L.Carreño.
Foto: L.Carreño.
Foto: L.Carreño.
Foto: L.Carreño.
Foto: L.Carreño.
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño
La zona que abarca Dámaso Larrañaga, Mariano Estapé, Juan Victorica, y José Guerra. Foto: Archivo.
La zona que abarca Dámaso Larrañaga, Mariano Estapé, Juan Victorica, y José Guerra. Foto: Archivo.
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño
Demolición barrio Siete Manzanas. Foto: L. Carreño

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