Madres heroínas: historias de trillizos y cuatrillizos

En Uruguay son 420 las familias que luchan contra los problemas económicos, el estrés y el cansancio que acompañan un embarazo múltiple.

ELOÍSA CAPURRO | EL PAÍS digital

La casa de Silvia Fernández (44) es un caos. Los gritos de sus trillizos y sus otros dos hijos son constantes. "Ellos se van y lo primero que yo hago es sentarme. Aunque tenga pila de cosas que hacer, voy y me siento. Se ve que mi cuerpo me pide un poco de descanso", dice.

A Blanca Tevero (38) le pasa algo parecido. A diferencia de Silvia, ella debió recurrir a la fertilización artificial luego de pasar dos años intentando concebir naturalmente. Nunca le avisaron que el procedimiento podía conllevar un embarazo múltiple. Hoy sus cuatrillizos hacen que deba interrumpir esta entrevista más de una vez. "Es que recién acaban de comer", explica y ruega también por un poco de silencio.

En Uruguay hay 420 parejas que han tenido hijos a partir de un embarazo múltiple. La mayoría están compuestas por trillizos, pero al menos 58 fueron embarazos de cuatrillizos en los cuales uno de los bebés no logró sobrevivir. Sólo hay dos familias con cuatrillizos en el país.

La frecuencia de estos nacimientos es menor. De hecho, entre los niños que nacieron en el Hospital Pereira Rossell (donde nace uno de cada cinco niños) en el 2006 no se registraron partos de trillizos. En el año 2005, de los 7.871 nacimientos que hubo, dos fueron de trillizos. Por otra parte entre los nacimientos que registró el Centro de Esterilidad de Montevideo este año sólo uno fue de trillizos; el año pasado se registraron dos.

Para estos padres lo primero es la sorpresa y luego la preocupación. "Cuando me llaman lo primero que averiguo es el tema económico", asegura Cristina Armele, presidenta de la Asociación de Apoyo a Gemelares Múltiples del Uruguay (AAGMU). Cada vez son más los casos en que estos embarazos se dan de forma natural. Y, aún en los casos de fertilización asistida, muchas madres no han sido advertidas de que estos procedimientos aumentan el riesgo de que se produzca un embarazo de trillizos, cuatrillizos o más.

El estrés fue una de las primeras cosas que Silvia sintió, intentando criar a sus trillizos y a sus otros dos hijos que llegaron por embarazos simples y no previstos. Hace poco estuvo internada por un sourmenage. "Vos te querés ocupar de todo y no podés. Por más que ponés esfuerzo", dice.

La Asociación pelea para que se agregue la asistencia médica a las madres en la ley de asignaciones familiares que contempla a estas familias. La ley 17.474 establece que estas familias recibirán una asignación triple hasta los cinco años de edad de los niños, doble hasta los 12 y simple hasta los 18 años. El proyecto original establecía que la asignación sería triple hasta los 18 años.

Pero el llegar a fin de mes, un problema que comienza incluso antes del parto, es tan sólo una de las preocupaciones de estas parejas. Un embarazo múltiple conlleva también problemas emocionales que, cada vez más, amenazan con poner fin a la relación parental. "La mujer se ve totalmente mutilada, sometida a estar ahí. Al igual que el papá", dijo Armele.

En general son pocos los casos en los que los amigos y la familia de la pareja ayudan en la crianza. "Por lo general la familia y los amigos se espantan. Es mucho el trabajo y el cansancio", agregó Armele. A la hora de recolectar ropa, camitas e incluso ajuares, la solidaridad de los vecinos, el barrio e incluso el país se hace presente. Silvia consiguió la ropa para sus trillizos a través de una colecta que un astrólogo organizó en su programa de radio. La iniciativa movilizó incluso a un vecino de La Paz quien viajó a Montevideo sólo para llevarles un tarro de toallitas húmedas y, claro está, felicitarlos por la noticia.

En el caso de Blanca los vecinos de Piedras Blancas ayudaban a la hora del almuerzo de los cuatrillizos. "Al mediodía, que era la hora en la que querían comer todos, yo salía afuera y llamaba a los vecinos. Todos venían y me ayudaban, lo mismo que cuando había que vacunarlos", contó.

Para estos embarazos tampoco hay manuales que guíen a las parejas. Por eso la asociación rescata las ideas de cada familia y las transmite madre a madre. "Para mi es importante plasmarle a padres, a estudiantes de medicina, ginecólogos, médicos o pediatras los conocimientos que tenemos. No hay manuales. No hay en ningún lado algo que te diga qué hacer" opinó Armele.

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