Daniel Herrera Lussich | Washington (Corresponsal)
Ahorristas del Banco Montevideo y del TCB presentaron demanda contra la Corporación Financiera Internacional (CFI), integrante del Grupo del Banco Mundial, ante una Corte Judicial de Nueva York.
Los demandantes, de nacionalidad uruguaya, argentina, paraguaya y estadounidense, sostienen que la CFI se asoció al banco cuando en el año 2001 concedió un crédito para la adquisición del Banco la Caja Obrera. Se esgrime en el escrito, presentado por un estudio jurídico americano, que los ahorristas contactaron para la demanda, promovida en enero del 2004, contra los ex socios extranjeros del Banco Comercial (JP Morgan, Dresdner Bank y Crédit Suisse), que las responsabilidades que le caben al grupo económico Peirano se hacen extensivas al organismo que ellos estiman asociado, la CFI, ya que otorgó el préstamo al Banco Montevideo con anterioridad a que estallara la crisis, en base a informes que había elaborado y que publicitaban una situación de solvencia de la institución financiera uruguaya.
Los ahorristas que por medio de juristas americanos iniciaron la acción, integran el grupo que se vio afectado en sus depósitos en TCB, a través del Banco Montevideo, Caja Obrera y Euronotas, así como los que fueron perjudicados por el Grupo Velox de Argentina.
En tanto los ahorristas del ex Banco Comercial, que promovieron el juicio civil contra los tres bancos extranjeros, aseguran que antes de fin de año podría conocerse la decisión de la jueza de la Corte Federal dando o no lugar a seguir el trámite en EE.UU. o al "incidente de conveniencia, promovido por los abogados de JP Morgan, Dresdner Bank y Crédit Suisse, que alegan que la lógica indica que el juicio debería plantearse ante la Justicia uruguaya y no la de Estados Unidos.
El estudio jurídico de Nueva York, que defiende a los ahorristas, en el escrito señala que la otra parte (los tres bancos extranjeros) cuando firmaron el primer acuerdo de accionistas con los hermanos Rohm estipularon que cualquier diferencia se dirimiría bajo las leyes americanas y lo mismo ocurrió en febrero del 2002 cuando el acuerdo secreto suscripto con el gobierno de Batlle y Bensión. Estos argumentos le sirven para sostener que no hay ninguna razón valedera para cambiar de criterio cuando los que reclaman son los damnificados por la quiebra del banco.
En tanto, mañana jueves 1º, se llevará a cabo ante la Corte de Nueva York las alegaciones de los litigantes en torno al Banco Comercial: el gobierno uruguayo, también a través de un estudio jurídico americano y la parte acusada, los tres bancos extranjeros y ex directivos: JP Morgan, Dresdner Bank, Crédit Suisse, David C. Mulford, Brian D. O’Neill, Hoger F. Sommer y John Does.
El gobierno de Uruguay acusa a los demandados de participar de un "fraude al abdicar intencionalmente de sus obligaciones como directores del Banco Comercial" y reclama una indemnización de 700 millones de dólares más expensas, en tanto los bancos y jerarcas sostienen que de acuerdo con el convenio suscripto en febrero del 2002 con el entonces ministro de Economía, Cr. Alberto Bensión, todo litigio entre las partes debe ir a resolución de un Tribunal Arbitral.
Altas fuentes aseguran que el Tribunal Judicial en Nueva York, oídos los argumentos, emitirá veredicto antes del 15 de diciembre, en el sentido de si la demanda sigue en la vía judicial civil o pasa a un arbitraje en Estados Unidos, sobre el cual existe un antecedente cuando se dictaminó a favor de los tres bancos el pago de 100 millones de dólares y gastos, hasta ahora no efectivizados por una apelación realizada por los ahorristas en su momento.