De las 8.500 mujeres que tuvieron un parto en el Pereira Rossell, sólo 500 se fueron para su casa con un método anticonceptivo recomendado. Un altísimo porcentaje de ellas son adolescentes. A pesar de que la mayoría confiesan que su número ideal de hijos son dos, muchas mujeres volverán a la Maternidad con un nuevo embarazo. "Eso es algo que tiene que cambiar", remarcó a El País, Cristina Grela, la directora del Programa Nacional de Salud de la Mujer y Género, del MSP.
El equipo de esta repartición se ha trazado varios frentes de "combate": una distribución más eficaz de métodos anticonceptivos en las policlínica en todo el país, la confección de guías de capacitación para los equipos que trabajan en salud reproductiva y una presencia más fuerte del programa en las áreas asistenciales.
Grela estimó en 180 mil las mujeres que si bien quisieran regular su fecundidad, no están accediendo a los métodos de anticoncepción. "Se trata de las mujeres más pobres y con más dificultades para acceder a un centro de salud, que muchas veces se encuentran con embarazos no deseados y con la imposibilidad de sustentar a sus hijos", explicó.
Para poder lograr atenuar la gran "demanda insatisfecha" que ha detectado el programa, el MSP se propone lograr un acceso más masivo a los diferentes métodos en la red de atención primaria de todo el país. La directora informó que la cartera ha adquirido un stock de diversos métodos anticonceptivos por un valor de U$S 350 mil.
Este está compuesto por preservativos, dispositivos intrauterinos (DIU), anticonceptivos orales e inyectables y también anticonceptivos de "emergencia" (las popularmente conocidas "pastillas del día después"). En el caso de los profilácticos se dispone de un volumen de tres millones de unidades, adquiridos en base al sistema de compras del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa).
EL DIU. Grela remarcó que otro de los "desafíos" que se ha planteado el programa es promover, entre las mujeres que así lo prefieran, el implante del DIU en el momento inmediatamente posterior al parto. La directora enfatizó que los últimos dispositivos poseen una tecnología y un diseño que permite en la actualidad colocarlo luego de la expulsión de la placenta. El procedimiento se conoce como implante de DIU "pos-evento obstétrico", pero, de acuerdo a Grela, todavía no está lo suficientemente expandido en Uruguay.
Son variados los factores que intervienen en la escasa expansión de los anticonceptivos en las mujeres más pobres. "Las madres quieren irse rápidamente del hospital, porque a veces tienen más niños que cuidar en la casa. Luego, cuando están en su hogar, se centran en el cuidado del bebé y la anticoncepción pasa a un segundo plano. Muchas veces no conocen las opciones y además los equipos de salud no realizan un asesoramiento porque están muy bombardeados por múltiples problemáticas", comentó.
LAS GUIAS. Por otro lado, el programa presentó ayer una guía especializada en anticoncepción que será distribuida entre el personal técnico que trabaja en salud sexual y reproductiva. Con el apoyo del UNFPA, la cartera planea distribuir cuatro mil publicaciones. El material contiene las características técnicas de cada método y una serie de instrucciones para optimizar el asesoramiento.
Grela enfatizó que la orientación en materia anticonceptiva no puede hacerse de manera genérica, sino que debe ser enfocada en función de los "valores" y "el momento histórico" y el modo de percepción de la sexualidad de cada pareja.
En el documento se establece asimismo que el enfoque de los derechos sexuales y reproductivos está muy vinculado con la noción de "empoderamiento", que supone generar las condiciones para que las personas puedan tener el "poder de la decisión", lo que implica una transformación de todas aquellas relaciones de poder que generan "situaciones de desigualdad y discriminación".
Para los autores de las guías se trata de un proceso que permite que "las personas y en especial, las mujeres, se construyan como sujetos de derechos respecto a la sexualidad y la reproducción, con acceso a poder y recursos para tomar decisiones sobre sus vidas y sus cuerpos de manera autodeterminada".
Grela remarcó que las guías recogen los fundamentos de la declaración de la Conferencia de Población y Desarrollo de El Cairo, apoyada por Uruguay, en el sentido de entender a la anticoncepción como un "derecho" de las personas y que como tal debe ser una política de Estado.
La anticoncepción de emergencia
El MSP también difundirá la opción de la anticoncepción de emergencia para las personas que la soliciten. Cristina Grela recalcó que es una alternativa que tiene que estar disponible en los servicios públicos, pensando en las mujeres que están expuestas a la violencia doméstica, sexual y también a quienes han sufrido la falla de otro método anticonceptivo.
En la guía técnica difundida ayer se destaca que la anticoncepción de emergencia está aprobada por la OMS y se establece que no interrumpe un embarazo establecido, ni causa un aborto. La información asegura que éstas píldoras actúan inhibiendo la ovulación e impidiendo la fecundación, de acuerdo a los estudios científicos, y que incluso a pesar de su uso uno de cada diez embarazos se concretan.
El material también advierte que es incorrecto denominarlas como píldoras "del día después", porque pueden tener efecto aún ingeridas en los cinco días siguientes a la relación sin protección.