Exhibidores y distribuidores se oponen al impuesto del 7% a las entradas de cine que pretende instaurar la Intendencia Municipal de Montevideo, a través de un proyecto que envió a la Junta Departamental.
El lunes, ante la Comisión de Cultura de la Junta, los representantes de la Asociación Gremial de Exhibidores y Distribuidores explicaron que la leve mejoría de la cinematografía tiene directa relación con las grandes inversiones realizadas pero que "el cambio de reglas de juego impide el desarrollo".
Por el contrario, la semana pasada los representantes de la Asociación de Productores y Realizadores de Cine y Video del Uruguay, expresaron su apoyo al proyecto y sostuvieron que, actualmente, en el país no hay subsidio al cine. Los productores expresaron que para que el país pueda competir debe comenzar a producir sus propias películas. Sostuvieron que el 70% del presupuesto que se utiliza proviene del exterior.
CINES. Según aseguraron los empresarios del cine en un informe que presentaron ante los ediles, el aumento de espectadores a las salas ha tenido como firmes pilares la mejora en la calidad de las prestaciones y servicios, así como una sustancial baja de precios de las entradas. En el año 2002 se registraron 2.031.143 espectadores mientras que por ejemplo en 1996 esa cifra era de 924.599.
"Haber recuperado la asistencia al cine tuvo el imprescindible respaldo de grandes inversiones para mejorar las salas existentes, así como la construcción de nuevas salas. La amortización de estas inversiones son a largo plazo, en el entorno de los 10 años. La crisis que nos afecta por ya más de 4 años ha extendido esos plazos a lo que hoy podemos estimar en no menos de 15 años. El marco impositivo en el cual se prevé una inversión, si es modificado en su curso de amortización, desestimula toda iniciativa", indica el informe.
Desde 1997 a la actualidad se han construido más de 42 salas de última generación en Montevideo.
"En 1998, sin la construcción de más de 25 de esas salas, se operaba con una cifra en dólares mayor a la que hoy recaudan todos los cines. Huelgan las palabras por tanto en suponer cuánto se han modificado los planes de amortización de inversiones", agrega.
Mientras que en 1998 ingresaban 8 millones de dólares brutos a las boleterías, en el 2002 ese montó fue de 5 millones. Disminuyó el ingreso en dólares, mientras que muchos de los costos fijos de las exhibidores y distribuidoras se mantienen en moneda norteamericana.
También se afirma que la mejora en la cantidad de espectadores tiene directa relación con la disminución del precio de la entrada de cine.
"Entre enero de 1998 y junio de 2003 solo se ha trasladado un 65 % de la inflación al precio. En dólares la disminución ha sido aún mayor.
En definitiva, en los últimos años la entrada ha disminuido en más de un 35 % en pesos constantes", sostuvieron los empresarios. Mientras que en la actualidad se registran alrededor de 2 millones de espectadores por año, Montevideo conoció épocas doradas en que esa cifra era de 20 millones.
"La cantidad de espectadores por pantalla de nuestra plaza se encuentra muy por debajo de mercados como el argentino, donde nos superan en más del doble por espectador/ pantalla", se indica en el informe.
"En un marco más favorable, se podrían reconsiderar proyectos en otras áreas de la ciudad", concluye.