En 2010 la línea "Azul" del INAU recibió 30 denuncias diarias por maltrato o abuso sexual a niños y adolescentes. Cuando los menores corren riesgo el Instituto debe separarlos de su familia, esto cada vez se da con más frecuencia por la pasta base.
La línea telefónica "Azul" del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) 0800 50 50 es gratuita y atiende denuncias que llegan de todo el país. Sin embargo, de las 30 denuncias diarias del año pasado la mayoría fueron de Montevideo, dijo Alejandro López, director de la División Estudio y Derivación del INAU.
"De violencia pura que no estén atravesadas por el consumo de sustancias llegan situaciones, pero hoy en día las que llegan con mayor complejidad son las que están vinculadas con el consumo de sustancias, que tenés que retirar a los niños de la familia porque no podés dejarlos y aparte con un nivel de violencia también hacia nuestros equipos", relató el director del INAU.
Esas 30 denuncias son un promedio de las situaciones diarias, que incluyen las que llegan por vía telefónica y las recibidas personalmente de parte de instituciones, como por ejemplo de escuelas, liceos y guarderías. Este tipo de denuncia directa constituye menos del 10% del total. El 90% llega por teléfono.
El proceso de investigación de maltrato o abuso se inicia en la denuncia, luego un equipo del INAU va al domicilio, "se hace como un segundo abordaje para ver si existe esa situación y el tercer momento es el consultorio, cuando se convoca a la familia a que visite a los profesionales en INAU", indicó.
Si se comprueba que el niño o adolescente está sufriendo una situación de violencia en su hogar ¿cómo se evita que siga siendo maltratado? El director respondió que "eso es a través de la prevención. A través del trabajo con la familia, educás en la transformación de los vínculos. A veces lo que para ti es maltrato para otra persona es parte de la cultura familiar".
PASTA BASE. A veces, cuando la educación no funciona o los casos de maltrato son muy graves, el INAU debe sacar a los niños o adolescentes de su hogar.
Estos casos "últimamente son más. Se está asistiendo a una transformación de la familia, que se estructura sobre bases muy diferentes a las anteriores", explicó López. Además de la transformación de la familia, influye el consumo problemático de sustancias de parte de los padres.
"Hay jóvenes de 19, 20 años que tienen hijos y consumen y allí se están generando situaciones de todo tipo: ves niños que los dejan en contenedores, madres consumidoras que dejan a sus hijos en el hospital. El otro día tuvimos que retirar a tres niños de un asentamiento, la madre era consumidora y los dejó con distintos vecinos", contó.
Cuando el INAU debe separar a un niño o adolescente menor de edad de su familia siempre informa al juez, "pero si hay una situación grave, a veces con riesgo de vida, se saca al niño y después se informa al juez", explicó López.
En estos casos el niño o adolescente es derivado al INAU, que investiga su entorno familiar para saber si puede entregarlo a un pariente cercano. "Uno siempre va buscando el enlace con la familia porque el niño tiene derecho a crecer en su ámbito familiar. La internación es el último recurso", dijo.
CAMBIOS EN LÍNEA. Este año el INAU va a reformular el proyecto de la línea "Azul". Y entre los cambios previstos está el de modificar el teléfono de denuncia y abreviarlo a tres dígitos para que los niños puedan recordarlo con mayor facilidad y que sean ellos los que denuncien, ya que hoy en día la mayoría de las llamadas las hacen adultos. Otra de las propuestas es que los niños avisen de situaciones de maltrato a través de mensajes de texto y por medio de las computadoras del Plan Ceibal. Aún se está viendo cómo se va a instrumentar esta medida. También prevén extender la atención telefónica las 24 horas del día. Hoy se hace entre las 8 y las 20 horas.
Pensión para niños huérfanos
Entre ocho y 14 niños quedan huérfanos cada año en Uruguay como consecuencia de los asesinatos ocurridos en su hogar, según el Ministerio del Interior.
El gobierno elabora un proyecto, a raíz de una propuesta de la diputada socialista Daisy Tourné, para poder brindar una prestación económica y apoyo social y psicológico a cada niño que pierda a sus padres debido a la violencia doméstica. Tourné dijo que decidió llevar adelante esta propuesta a impulso del colectivo Mujeres de Negro.
La ex ministra de Interior presentó la idea al ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, quien la llevó al Consejo de Ministros el lunes. Fue bien recibida por el Poder Ejecutivo. Ahora el Ministerio y el Banco de Previsión Social están elaborando la propuesta y evalúan cuál será el monto por cada niño y si recibirán el dinero hasta los 18 o 21 años. Luego el proyecto iniciará el proceso parlamentario; "va a ser rápido; legisladores de varios partidos me dijeron estar de acuerdo en una presentación que hice", contó Tourné.