UNA NUEVA FORMA DE ABORDAR EL TEMA
El consejero de Codicen Juan Gabito dijo que “venía craneando al respecto hacía tiempo”, pero con la pandemia “se fue postergando el tema y ahora es el momento de abordarlo”.
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La denuncia de violación a una mujer de 30 años en el barrio Cordón tuvo sus consecuencias más allá del caso en sí mismo. Incluso más allá del avance judicial o la cobertura mediática del hecho. Porque uno de los consejeros del Codicen, Juan Gabito, entendió que llegó el momento de revisar el programa de educación sexual “porque, por lo que se observa en la sociedad, no se está abordando de manera prioritaria ni poniendo el énfasis en el uso responsable de la sexualidad”.
Gabito dijo que “venía craneando al respecto hacía tiempo”, pero con la pandemia “se fue postergando el tema y ahora (con la denuncia de violación grupal) es el momento de abordarlo”. Por eso ayer, durante la primera sesión ordinaria del Codicen en este 2022, el consejero elevó el asunto.
La educación sexual es una de las nueve líneas transversales del sistema educativo uruguayo “en cualesquiera de sus modalidades”. Así lo estableció la ley de Educación. Pero según Gabito, “eso supone que tiene que haber una continuidad y progresión, no es una bolilla aislada en una asignatura como se decía antes”. En el caso de Secundaria existen cargos de referentes de educación sexual. Ellos plantean un proyecto para abordar con diferentes docentes de asignaturas. En UTU, en cambio, es un taller. Y en Primaria se basa en lo que haga la maestra según la capacitación que recibió al respecto.
¿Qué propone el consejero? Gabito cuenta que cuando era chico primaba “un enfoque biologisista, anatómico, sobre el funcionamiento del aparato reproductor femenino y masculino. Después se pasó al enfoque higienista, en el cual se trataba de prevenir las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados mediante el correcto uso de anticonceptivos. Y ahora (se pasó) al enfoque de género… se ha puesto tanto énfasis en la libertad de algunos para elegir o encontrar su identidad de género que a veces se olvida de enseñarles a las mayorías cómo ser responsables, cómo respetar al otro o la otra”.
La educación sexual en Uruguay “ha transitado todos esos paradigmas. Pero, a partir de la última implementación, desde 2005, se aborda una propuesta que supera el enfoque de género o el biologisista”, explicó el maestro especialista en Educación Sexual Diego Rossi, quien dirigió el Programa de Educación Sexual uruguayo y ahora es asesor internacional sobre la implementación de programas similares. Al nuevo enfoque las autoridades del momento le llamaron “educación en derechos” porque, según el experto, “tiene como base el respeto al otro o la otra, además del cuerpo de uno mismo”.
Los debates sobre estos abordajes no son nuevos. La ANEP dejó por el camino una guía que causó polémica, el colectivo Ovejas Negras llegó a marchar en reclamo de que se “eduque en diversidad”, la Iglesia Católica organizó un seminario para docentes en el que advirtió que hay grupos que quieren “promocionar” un modelo gay-lésbico, y en la pasada administración hubo peticiones de padres organizados para que la “ideología de género” no fuera parte de las currículas educativas.
Cabildo Abierto volvió sobre el asunto cuando fue invitado por la ANEP para debatir sobre la transformación curricular. Y en su programa de gobierno decía: “Revisaremos los programas y textos de educación inicial y primaria que contengan conceptos de la ideología de género y las guías de abordaje de la educación sexual”.
Según el maestro Rossi, “la ideología de género no existe como tal, en todo caso pueden haber perspectivas”. Refiere a que es un concepto que acuñó la Iglesia en contraposición a los movimientos de la llamada “agenda de derechos” que se congregaron en conferencias internacionales hace más de 30 años. “Hay un desconocimiento y un prejuicio sobre lo que aborda el programa en educación sexual uruguayo… hay quienes piensan que se está adoctrinando a los niños o que se quiere convencer a un niño de algo”.
En 2015 Uruguay fue evaluado como uno de los mejores países entre 17 de la región sobre el abordaje de la educación sexual. Eso refiere el país avanzó en los acuerdos que los ministros de Educación y de Salud de casi todo el continente habían firmado en 2008.
El consejero Gabito, sin embargo, no pone eso en discusión. Él insiste en que no está en contra de la educación sobre la diversidad ni la interculturalidad, sino que “se necesita hacer más énfasis en la responsabilidad de los actos que cada uno hace”.
Disconformidad con protocolos
El martes hubo una reunión bipartita entre Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) y las autoridades de ANEP. En la misma, los docentes sindicalizados plantearon su disconformidad con los nuevos protocolos por el covid-19. En concreto, hubo dos quejas principales: el no haberse tenido en cuenta su opinión para el cambio de protocolos y el hecho que, tal cual está redactado el documento, deja librado al criterio de cada institución cuándo se configura un brote en una clase. Es por eso que la ANEP se comprometió a dejar por escrito, lo más explícito posible, cada criterio y habilitar que el referente sanitario de la región sea quien decida los aspectos de cuándo se configura un brote por covid-19.
El lunes, en un conversatorio del colectivo de familias de las escuelas públicas, el director del colegio Santa Elena, Pablo Cayota, admitió que para la implementación de los protocolos se requiere una obra de ingeniería. Y explicó que la distinción de cuarentenas para vacunados y no podría generar una discriminación entre los alumnos.