COLONIA | PEDRO R. CLAVIJO
La ciudad de Nueva Palmira amaneció impactada ante la noticia del accidente carretero protagonizado por un ómnibus de la empresa departamental Berrutti & Compañía, que se desplazaba en una excursión entre esta ciudad y Camboriú, sur de Brasil.
La unidad partió a las 9.30 de la mañana del lunes con destino a Camboriú, con 44 pasajeros, de los cuales la mayoría son habitantes de Nueva Palmira, algunos de Juan Lacaze, zona de campaña, colonienses, carmelitanos, mercedarios y una familia de nacionalidad chilena que había contratado el paquete en la ciudad de Colonia.
Las llamadas telefónicas, saturaron la central de la agencia central ubicada en la calle Gral. Artigas 1130 de la ciudad de Nueva Palmira. Familiares y amigos de quienes viajaron a Brasil lo hacían desesperados para conocer novedades de lo que aconteció aproximadamente a las 3 de la madrugada.
Al tiempo que uno de los propietarios de la firma viajó inmediatamente hacia Porto Alegre, disponiéndose el envío de un ómnibus, Leonardo Berrutti quedó encargado de la supervisión de todo el movimiento que se generó en Nueva Palmira.
Pese a lo ingrato del momento, y a la sensación de impotencia por lo que estaba atravesando gente conocida y ellos como responsables de la empresa siniestrada, Berrutti dejó unos minutos sus tareas para hablar con El País.
"La noticia que tenemos, es que el ómnibus tuvo el accidente a eso de las 4 de la mañana", expresó, aunque no abundó en otros detalles. Confirmó el fallecimiento de Luis Alberto Zordán, un empleado de Zona Franca de Nueva Palmira y Jorge Aníbal Gadea, que cumplía labores en la empresa Corporación Navíos, ambos residentes en Nueva Palmira, y del ciudadano chileno Robinson Aníbal García, que junto a su hermana y una sobrina habían contratado el paquete de viaje, cuando llegaron de vacaciones a Colonia. Según pudo saber El País, esta familia viajó desde Buenos Aires a Punta del Este y luego llegó a Colonia.
"Como le gustó la excursión a Camboriú, compró los boletos y viajó", expresó el informante.
Al momento de realizar el contacto, uno de los propietarios de la compañía no tenía detalles definidos en cuanto a los demás pasajeros, aunque especificó el estado de gravedad de otras dos personas y la internación de los dos conductores que guiaban el ómnibus.
La empresa, que cuenta con vasta experiencia en el transporte carretero por Ruta 21, se inició por los años ’60 realizando el trayecto Nueva Palmira—Carmelo, consiguiendo a través del tiempo ampliar sus líneas a la ciudad de Colonia, donde se ha convertido en la línea fundamental. También cuenta con gran prestigio en el transporte internacional, realizando todo tipo de excursiones familiares a los países del Mercosur. Cuenta con una flota de 15 ómnibus, 10 de los cuales están habilitados para realizar el transporte fuera de fronteras.
Los conductores de la unidad matrícula LG 1114, dedicada al transporte internacional, son Ruben Ceferino Techera de 49 años domiciliado en Carmelo y con casi 30 años de servicio en la compañía, y Antonio Manuel Oliver (31) quien se domicilia en Nueva Palmira y cuenta con más de 10 años de labor.
"Estamos impactados por esto que ha pasado, porque es la primera vez que nos pasa algo así", dijo Berrutti con voz entrecortada.
"Hace más de 25 años que realizamos viajes al exterior", indicó, al tiempo que remarcó la experiencia de ambos conductores en la realización de este tipo de servicios.
"Los dos ya había realizado dos viajes a Camboriú en el mes de enero", señaló. Asimismo, aclaró que otra unidad se encuentra desde el día jueves en una actividad similar con el mismo destino.
FAMILIARES. El País pudo entablar un diálogo con Jorge Gallo, familiar de José Calleros y Silvana Graniolatti de Calleros quien viajaban en la excursión, y que felizmente se encuentran fuera de peligro.
Gallo, quien lamentó el incidente que toca a "cantidad de gente conocida de nuestro departamento", dijo haberse conectado sobre las 11 de la mañana con José Calleros, quien confirmó encontrarse en perfectas condiciones junto a su esposa, alojados en un hotel de Porto Alegre.
"Sobre las 6 de la mañana, recibimos la primera llamada de mi cuñado, que nos informó del accidente que había sufrido el ómnibus", dijo, "lo importante en ese momento fue saber que se encontraban bien".
"Ya en ese momento nos dijo que el choque había sido grave y que habían personas en grave estado", señaló.
Más adelante, mientras la noticia fue impactando fuertemente en la ciudad, los Gallo recibieron una nueva llamada sobre las 11, cuando conocieron más detalles.
"Según me dijo José, la excursión había dejado hacía apenas media hora la ciudad de Porto Alegre, lo que produjo un estado de algarabía por la belleza de una hermosa ciudad iluminada como esa", indicó. Subrayó que a medida que se apagaban los ecos de los comentarios, el ómnibus se fue quedando en silencio.
"Cuando la mayoría estaban dormidos, se produjo el impacto que derivó en el accidente", señaló Gallo, quien hizo hincapié que en principio el ómnibus impactó contra un viaducto, "lo que generó luego una gran confusión".
Sobre los pasos a seguir en las próximas horas, Jorge Gallo dijo "lo único que sé, es que no quieren viajar por la noche, porque todavía son presa del schock que produjo el tremendo impacto".
Por su parte, Alejandra Avondet cumplía funciones en una de las empresas de Zona Franca Colonia, cuando aceptó comentar a El País, alguna información que tiene del accidente ocurrido.
"Mis padres, Norman Avondet y Silvia Ricca, se encontraban en la excursión, cuando sucedió el accidente", explicó. La joven, que ya se encuentra más repuesta de la noticia, contó que a las 7.30 recibió el llamado de su padre desde Brasil comentándole lo ocurrido.
"Ellos están en perfectas condiciones, felizmente alojados en un hotel de las afueras de Porto Alegre", explicó aunque no deja de reconocer el tremendo impacto que ha significado semejante situación como la que han vivido.
El chofer pudo haberse dormido
RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
En la frontera es tema dominante el accidente ocurrido en el km 57 de la "free Way" BR-290 (interbalnearia) que une Porto Alegre con Osorio. El bus chocó contra el pilar de un viaducto, luego de desplazarse unos 60 metros por el cantero central de la ruta.
La colisión fue, según distintas fuentes consultadas, a las 3 de la madrugada de Uruguay, a 20 kilómetros de Porto Alegre.
Pese a que se desconocen las causas del siniestro, no se descarta que el chofer se haya dormido, en virtud de que no hay marcas en el pavimento, ni tampoco fue posible determinar la presencia de otro vehículo en el lugar.
A raíz del violento impacto, al chofer debieron amputarle una pierna.
"Veníamos durmiendo, y de repente comenzamos a sentir un ruido impresionante, y vimos cómo el ómnibus chocaba contra las defensas laterales", comentó Dinorat Leivas, uno de los pasajeros, que resultó ilesa.
En la misma habitación estaban alojadas Laura Torres; Lucía Maglia y María José, una ciudadana chilena.
Leivas, fue alojada en la habitación 401 del Hotel Terminal Tour de la capital gaúcha, mediante gestiones que estuvieron a cargo del Consulado de Distrito en Porto Alegre, cuyos funcionarios han brindado lo mejor de sí, sentenció la pasajera, para destacar que "en este momento, llegaron a nuestra habitación funcionarios del consulado chileno, ya que tres de los pasajeros son de aquella nacionalidad.
Nuestra compatriota indicó a El País "no sé lo que voy a hacer, ya que, uno de los fallecidos es su cuñado, mientras que su hermana debe permanecer internada, a raíz de la fractura del maxilar.