En menos de 4 meses, Rosario Fossati ha logrado desarrollar una empresa creativa y original. Ella y su equipo de gente fabrican casas en miniatura que comercializan en nuestro país y en el exterior. El cliente recibe el material en una coqueta caja que contiene las paredes, las puertas y los techos en madera, las ventanas en acrílico, los tornillos y todos los elementos que le permitirán convertir las piezas en una hermosa residencia de estilo, armada por sus propias manos.
Un manual de instrucciones acompaña el envío, de forma de solucionar cualquier duda que se le presente al cliente en su quehacer. Antes de que la casa sea colocada en la caja, es armada paso a paso por Rosario y su gente, de modo que el envío es cien por ciento garantido.
La construcción de maquetas de este tipo es un pasatiempo muy desarrollado en Estados Unidos y en Europa.
Desde muy joven, Rosario tenía proyectado diseñar este tipo de casas. Egresó de facultad de arquitectura, trabajó en su profesión y años después decidió poner en práctica la idea que tenía archivada en su cabeza, pero que nunca había dejado de lado completamente: la de brindar los elementos para que fueran otros los arquitectos de sus obras.
el hobby. En la adolescencia Rosario conoció la existencia de este hobby y se suscribió a revistas del exterior para conocer más profundamente el tema. De aquella época conserva sus primeras maquetas que representaban las casas de Bello y Reboratti. Más tarde fue recopilando datos que le permitieron hacer una base de conocimientos sobre la forma en que se movía el mercado de las maquetas en el mundo.
Cuando decidió fundar la empresa no pudo encontrar en Uruguay a nadie que tuviera similar formación, y pudiera apoyarla en el emprendimiento. Tuvo que ir a Buenos Aires para que cortaran las planchas de madera tal y como ella necesitaba. Con el primer juego armado viajó a Estados Unidos y Canadá a entrevistarse con gente con la que ya se había conectado. Visitó jugueterías y vendió algunas de las piezas.
"Estos diseños demandaron mucho tiempo. Fueron probados, trasladados a Estados Unidos, testeados por clientes, y modificados según las críticas que ellos aportaron. Se hicieron las correcciones atendiendo a un proceso de mejora continua. Finalmente se dio con el producto adecuado, aceptado por los clientes internacionales, acostumbrados a esta oferta de pasatiempos, a los que apostaba la empresa", contó la arquitecta.
Más adelante, agregó que el desafío con el que hoy se encuentra no es sólo comercializar los juegos, sino evitar el encarecimiento que significa el ingreso de los mediadores en el proceso de venta.
"Como toda empresa uruguaya, uno de los problemas que tenemos es que las casas llegan al exterior a un precio demasiado alto, debido a la suma de intermediarios", comentó.
Fossati tiene proyectado poder comercializar a Estados Unidos teniendo stock ubicado en ese mismo país, de modo de abaratar ciertos costos. Al mismo tiempo piensa incrementar sus ventas a través de la web, sistema por el cual ya ha tenido gran suceso comercial. Una clienta de Estados Unidos le encargó que hiciera especialmente una maqueta del Museo de Frida Khalo, que Fossati representó a través de fotografías enviadas por la propia interesada.
LA ARQUITECTURA MINIMA. El juego en sí mismo está pensado para niños grandes, adolescentes y adultos. "Es un hobby, al igual que el armado de aviones o de barcos o de trenes. Se trata de casas de muñecas para adultos. La idea es que el aficionado pueda construir su propia casa. Una vez que la termina, pinta de colores el exterior, de modo de agregarle la personalidad que quiere proporcionarle. Pero además, puede colocarle los muebles, que también nosotros fabricamos. El cliente suele equiparla por completo, el living, la cocina, los dormitorios, etc. Dentro de la cocina también se entrega la vajilla, la batería etc. Es una casa completa en miniatura".
La empresa surge para la venta al exterior, fundamentalmente Estados Unidos, Inglaterra y Canadá. En español, el nombre es "Arquitectura en Miniatura". Representa barrios del mundo, como el barrio San Luis de Montreal. También las clásicas casas de estilo victoriano de San Francisco o las elegantes residencias de Boston se hallan duplicadas en miniatura en el taller de Fossati. La persona que viaje por esas ciudades podrá reconocerlas con facilidad, porque son emblemáticas de cada zona. Las fotos que permitieron la reconstrucción detallada de las casas fueron tomadas por la propia Rosario.
Para poder desarrollar su empresa, Fossati tuvo que introducir tecnología con el apoyo del Programa de Desarrollo Tecnológico del CONICYT - BID. Importaron una máquina láser que les permite diseñar y cortar las piezas de las distintas casas. Esa maquinaria asegura que las maquetas queden exactamente igual que las que confecciona el primer mundo.
MERCADO NACIONAL. En breve tiempo, las casas de "Arquitectura en Miniatura" estarán a disposición del público en la Librería Mosca. La empresa trabaja una línea de productos que son puzles y kits para armar. Hay dinosaurios, camiones, barcos, aviones, casas para niños etc. La idea es incorporar material de colección que recree algunos edificios emblemáticos de Montevideo. Todos los juguetes pueden ser coleccionados, una vez armados y pintados.