ANÁLISIS

La transformación empresarial: más cultural y humana que nunca

Más estrategia, ideas, innovación y mejor comunicación

Creatividad e innovación. Foto: Universidad ORT.
Creatividad e innovación. Foto: Universidad ORT.

Antes de 2020, el escenario empresarial ya era complicado. Estábamos inmersos en ecosistemas cada vez más globalizados y competitivos. Teníamos que resolver problemas.

El COVID-19 convirtió la complicación en complejidad: aceleró cambios en procesos y modelos de negocio, con demandas resignificadas por el impacto sistémico de la transformación digital, en velocidad, amplitud y profundidad. Y los problemas fueron dilemas.

¿Cuán creativos e innovadores podemos ser?, ¿qué lugar ocupa la tecnología?, ¿qué valor tiene la dimensión humana?, ¿cómo conectar con nuestros públicos, cuando las prioridades cambiaron dramáticamente?, ¿planes de cinco, tres o un año? La humanidad y todas las profesiones han sido exigidas en términos de creatividad, innovación y comunicación, para superar un escenario de incertidumbre.

El pensamiento creativo emerge en crisis, pero también se ejercita en tiempos de paz. Tanto el Foro Económico Mundial como múltiples investigaciones reconocen a la creatividad como una de las capacidades que marcarán el éxito profesional del futuro: resolver los problemas mejor y más rápido.

Existen múltiples creatividades. Cada persona forja su estilo, entrenando su modo de pensar y actuar. Pero el carácter multidimensional de las profesiones hoy exige concebir al proceso creativo no solo como desarrollo individual, sino más social que nunca, capaz de transformar el ADN de organizaciones, comunidades y sociedades.

La pandemia aceleró la era de la agilidad y la humanidad

La creatividad como proceso mental y la innovación como proceso productivo se potencian estrechando relaciones desde sus protagonistas. La sinergia radica en conectar territorios distintos: la creatividad, fundada en literatura, arte y ciencia, y la innovación y el diseño, abordados desde tecnología, administración e industria.

En esta cuarta revolución industrial, un negocio se puede hacer con máquinas, pero una empresa solamente con personas. Debemos liderar el cambio cultural, creando ambientes que favorezcan la creatividad, innovación y comunicación en un vínculo estrecho con la estrategia: leer qué van a querer nuestros públicos, que aún no saben expresar.

Naciones Unidas declaró a 2021 el «Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible», destacando el potencial de las Industrias Creativas y Culturales (ICC) para promover el crecimiento económico sostenido, que fomente la innovación y ofrezca beneficios y empoderamiento social.

En la era digital todos los profesionales, pero especialmente los de las ICC, tenemos oportunidades históricas de desarrollo e internacionalización: liderar proyectos y emprendimientos, anticipando tendencias.

La transformación primero es de personas y cultura, luego de estrategia y procesos. Debemos aprender a desaprender, para volver a entrenar nuestros talentos y descubrir cómo incidir, de forma positiva y diferencial, en la sociedad del conocimiento.

(*) Coordinadora Académica del Master en Creatividad, Innovación y Comunicación en ORT.

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