Es verano y qué mejor opción para la mesa que un pescado fresco, liviano y fácil de preparar. Lo ideal, en opinión de Mario Giovine, propietario de Puerto Don Anselmo, un clásico de Piriápolis, es comerlo vuelta y vuelta a la plancha.
El especialista señaló a El Empresario que para esta época, la alternativa que se destaca es la brótola, "un pescado fino por excelencia" que, a diferencia de otras variedades, no se puede congelar porque "pierde la textura y la firmeza" que la caracteriza. Para Giovine, pejerrey, corvina y lenguado son también otras buenas elecciones.
La manera de prepararlo no tiene vuelta alguna: a cada filete se le pone sal, pimienta y limón, se lo pasa por harina y va durante siete minutos la plancha, que tiene que estar bien caliente.
El empresario señaló que este último punto es fundamental y que el tiempo óptimo depende de la fuerza del fuego que se disponga; "para chequearlo, se le tira una gotita de agua al aceite de oliva: si está bien caliente se evapora al instante", explicó. Se dora muy rápido y se toca apenas de abajo; "así es muy difícil que se pegue".
Se puede comer solo, con unas gotas más de limón o con acompañamientos también muy sencillos, como papas al natural y perejil, queso roquefort o salsa provenzal (ajo, perejil, vino blanco, aceite de oliva), por ejemplo.