Impresora se instala en ZF de Colonia Suiza

A fines del año pasado Pressur Corp. S.A. instaló una planta impresora, cuyo costo en una primera etapa es de U$S 13 millones, en la Zona Franca de Colonia Suiza, situada en las inmediaciones de Nueva Helvecia. Este emprendimiento, que ocupa una superficie de 10.000 metros cuadrados, pertenece a una empresa mexicana de capitales uruguayos, Edilar S.A. Su objetivo apunta a producir y exportar libros de tapas duras y revistas con destino a México y, en menor grado, a los países del Cono Sur en base a las ventajas fiscales y la capacidad de la mano de obra uruguaya.

Edilar S.A. es propiedad de la familia uruguaya Uribe-Ferrari, que está radicada en México desde los años setenta. Sus fundadores comenzaron con la venta directa de libros en un país que tiene muy pocas librerías. Hay sólo unas 1.600 firmas dedicadas al negocio librero en un mercado que supera los cien millones de habitantes. En poco tiempo la pequeña empresa familiar se especializó en temas de educación ya que Virginia Ferreri de Uribe había sido maestra e inspectora de Educación Primaria en Uruguay. Luego codirigieron con destacados intelectuales mexicanos una publicación académica, Correo del Maestro, que comercializaron junto con materiales de apoyo a los docentes. Gradualmente, la producción de la empresa se fue integrando verticalmente al comprar los derechos de autor de obras en español así como en lenguas extranjeras que se traducían para colocarlas en el mercado local. Hace tres años dieron el paso más importante al comenzar a editar sus propios libros, lo que implica la contratación de los autores, ilustradores, diseñadores, etc. Esto ha llevado a que Edilar S.A. cuente con unos seiscientos empleados, de los cuales tres cuartas partes están abocados al área comercial.

COLONIA SUIZA. Desde su ingreso al negocio gráfico, las obras de Edilar han sido impresas en México, Colombia, que es el gran proveedor latinoamericano en la industria del libro, y Hong Kong, que constituye el mayor centro impresor del mundo. También encargaron algunos trabajos a una imprenta argentina que funcionaba en la Zona Franca de Colonia Suiza. Como dicha empresa cerró el año pasado, dejando cesantes a muchos empleados calificados del sector gráfico, los uruguayos de Edilar decidieron instalarse con una planta impresora en ese lugar. Para ello tuvieron que negociar un acuerdo de financiación con la metalúrgica alemana Ferrostaal, perteneciente al Grupo Man, a efectos de poder adquirir equipos gráficos International Print & Pack (IPP) de última generación.

PRODUCCIÓN. El gerente de operaciones de Pressur, Ariel Collazo, prevé que "se podrán imprimir y encuadernar algo más de tres millones de libros por año una vez que se complete el equipamiento de la planta en las próximas semanas. Actualmente, la producción de la imprenta representa un tercio del total previsto dado que estamos funcionando con un solo turno. Cuando opere en la plenitud de su capacidad, Pressur empleará unas 120 personas". Agregó que "la estrategia de la empresa es producir una gran variedad de títulos, con tirajes cortos de unos 3.000 ejemplares, con una temática muy variada, que incluye libros de divulgación científica, literatura, diccionarios y enciclopedias destinados a un público infantil y adolescente. Se estima que el 75% de la producción atenderá las propias necesidades de Edilar S.A. en el mercado mexicano y el 25% se destinará a proveer de materiales a las editoriales de la región, especialmente en Argentina".

ALIANZAS. "La decisión de instalar la planta impresora de Pressur en Uruguay se basó en las exoneraciones impositivas y aduaneras que prevé el régimen de zonas francas, la libertad existente en materia cambiaria y la capacidad de los trabajadores gráficos. También fue fundamental la concreción de una alianza estratégica con Fanapel, que se ha convertido en nuestro principal proveedor de papel dada la cercanía de su fábrica en Juan Lacaze que abarata considerablemente los costos de flete del mayor insumo de una imprenta", señaló Collazo.

Por otra parte, el acuerdo de libre comercio vigente entre México y Uruguay habilita a que la producción gráfica de Pressur originaria de una zona franca uruguaya ingrese al mercado mexicano libre de gravámenes y sin limitaciones en la cantidad de ejemplares que se importen. "Ese tratamiento preferencial permite que el precio de los libros impresos en Uruguay sea competitivo en México a pesar de que el costo del flete entre los puertos de Montevideo y Veracruz es de unos U$S 3.000 por contenedor", concluyó.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar