MARTÍN FABLET
"Nene, ¿cómo se llama ese señor alemán que me esconde todas las cosas?"
Alzheimer, abuelito, Alzheimer".
Esta enfermedad neurodegenerativa, no contagiosa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales es cada vez más frecuente en los adultos mayores y no tanto.
Quizás no es que sea más frecuente, lo que sucede es que hoy está mejor definida y puede empezar a verse a partir de los 45 años. De todas maneras esta triste dolencia se caracteriza en su forma mas típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales. Esto es debido a la muerte de células nerviosas (neuronas) y al atrofiamiento de algunas zonas del cerebro. La enfermedad suele tener una duración media aproximada de entre 10 y 12 años.
Los únicos tratamientos disponibles se centran en retardar su evolución, pero esto podría cambiar en los próximos tiempos.
Recientes investigaciones realizadas en la soleada Universidad del Sur de la Florida (Estados Unidos) a cargo de un dream team de neurólogos, han conseguido desarrollar un nuevo método de vacunación que evita las inyecciones utilizando parches transdérmicos.
Al parecer este nada invasivo procedimiento administra por vía cutánea pequeñas dosis de una sustancia capaz de impedir el progreso de la dolencia. Los resultados han sido mas que excelentes en cobayos y ratones. Realmente siento curiosidad por conocer como se estudia la demencia y la perdida de memoria en cobayos y ratones. El equipo que ha llevado a cabo el estudio afirma que en 10 años esta vacuna estaría disponible en el mercado.
Al parecer la mala de la película es la Beta- amiloide. Esta proteína genera placas que destruyen de forma progresiva las neuronas y producen el deterioro de la memoria y las funciones cognitivas en las personas aquejadas del mal de Alzheimer.
En los tiempos que corren, olvidarse de las cosas es algo normal a lo que nadie está ajeno. Olvidarse dónde dejo las llaves es normal, encontrarlas y no saber para que sirven, eso puede ser un síntoma. Olvidar una fecha especialmente si es la de su casamiento es normal, olvidarse del mes y del año en que vivimos no es tan habitual. Desconocer el orden de los días de la semana, o de los meses del año, parece más un síntoma que un olvido. Si usted está experimentando alguno de estos olvidos sería prudente que consultara a un médico. Si lo prefiere puede hacerlo gratuitamente en la sede de la AUDAS (Asociación Uruguaya de Alzheimer y Similares), en Magallanes 1320 los días lunes, miércoles y viernes de 14 a 16.30 horas. Allí le brindarán buena información y asistencia. No se deje estar. El Alzheimer es irreversible pero puede contenerse.