EL MERCURIO, EL PAÍS DE MADRID Y AGENCIAS
El primer perro clonado en forma comercial ya fue entregado a sus dueños. Se trata de sir Lancelot Encore, un labrador de 10 meses, copia fiel de otro can fallecido con once años, en enero de 2008. Edgar y Nina Otto, de Boca Ratón, Florida (Estados Unidos), pagaron US$ 155 mil a la empresa BioArts por conseguir al sustituto del difunto. "Al perro sólo le faltaba hablar", según sus dueños, que pagaron fuerte por tener un ejemplar similar al que perdieron por un cáncer.
El responsable del servicio de clonación, Lou Hawthorne, se entusiasmó con el tema luego de la clonación de la oveja Dolly. Tanto le interesó que compró de sus creadores la licencia mundial para realizar la clonación de perros y gatos.
Los Otto, quienes conservaban congelado material genético del primer Sir Lancelot, se habían adjudicado en julio pasado el derecho a ser los primeros en recibir un perro clonado. La pareja resultó una de las seis ganadoras de una subasta internacional de BioArts para la clonación de perros celebrada el pasado año.
Con el ADN, BioArts lo implantó a una hembra en Corea del Sur que dio a luz el 18 de noviembre pasado.
Uno de los antecedentes de Sir Lancelot es Snuppy, el primer perro clonado presentado en sociedad por el veterinario surcoreano Hwang Woo Suk, en agosto de 2005.
Más apuestas. Aunque el trabajo de Woo Suk en células embrionarias fue objeto de controversia, el clon canino resultó real. Como consecuencia, Hawthorne apostó por hacer las clonaciones con el equipo de Woo Suk.
El año pasado, Hawthorne empleó el material genético de su fallecida perra Missy, una mezcla de border collie y husky, para crear tres clones. Todos se parecen a Missy y heredaron sus características, afirma Hawthorne.
Ahora, Lancelot fue el primero en crearse a pedido de terceros. Pero habrá más. Esta semana la empresa RNL Bio y la Universidad Nacional de Seúl presentaron los primeros cachorros clonados utilizando células madre. Las extrajeron de tejido adiposo de una beagle. Los científicos adelantaron que comercializarán la técnica para clonar mascotas a pedido, tal como lo hacen en BioArts.
Alegría. "Estamos tan felices de tener al pequeño Lancey por fin en nuestra familia", dijo Nina Otto. "Su predecesor era muy especial. Estamos fuera de sí de alegría".
Edgar Otto, confesó que el primer Lancelot era "el más humano de todos los perros que nunca haya tenido. Era un príncipe entre los perros. Sólo le faltaba hablar".
Su creador, Lou Hawthorne, señaló que el cachorro era un "pequeñito muy vivaz". "Mordisquea todo y ya roba cosas", bromeó. Según el científico, Lancelot logrará una vida normal de 12 o 13 años, y que será "totalmente fértil" para tener su descendencia.
Además de convertirse en el primer perro clonado de Estados Unidos, Lancelot Encore (Lancelot segunda parte) es toda una celebridad, ya que es requerido por los principales programas televisivos.
Fue presentado en uno de la cadena norteamericana NBC. Durante la entrevista, Nina Otto señaló que había financiado buena parte del costo de la clonación con la venta de sus propias joyas.
El pequeño Sir Lancelot pasó su primera noche en una casa de 12 acres de la Florida, en el dormitorio principal del matrimonio Otto, junto a otros nueve perros -labradores dorados, spaniels, bichon frise y yorkies- y también media docena de gatos.
De todas maneras, la llegada del clon cachorro ya es objeto de polémica en el país norteamericano. La Humane Society censuró la duplicación de mascotas al afirmar que "es un territorio lleno de falsas promesas: la clonación no puede sustituir la unicidad de la personalidad de un animal". Otras voces, por su parte, criticaron el gasto tan alto por la clonación, "en lugar de adoptar un animal sin hogar".
limitaciones. La clonación de la oveja Dolly hace más de 12 años abrió muchas puertas. Desde entonces, los científicos han clonado vacas, cerdos, perros, gatos, caballos... pero sus aplicaciones siguen siendo limitadas.
La firma Cyagra clonó en 2006 al toro Houdini, toda una "leyenda del rodeo". La estadounidense Elaine Halle pagó 150.000 dólares a Viagen para clonar a su caballo Royal Blue Boon, con el que había obtenido más de US$ 2,5 millones en premios.
Con esos precios la clonación está limitada a ejemplares únicos, ya que la técnica tampoco mejora la especie. Una portavoz de la dirección general de salud de la Unión Europea explicó la posición: "No estamos a favor de que haya carne clonada para consumo. No por riesgos para la salud, pero sí porque vulnera las normas de bienestar animal europeas. No nos oponemos a la importación de embriones de clones si no son para consumo. Ya autorizamos la importación de clones para dos caballos de carreras en Reino Unido. Los hijos de un clon son considerados animales normales a todos los efectos".
Por eso la Unión Europea no parece tener prisa para legislar sobre el consumo de carne clonada. Puede que clonar una vaca lechera con una producción excepcional merezca el gasto, pero no para convertirla en churrascos.
Al menos, no por el momento.