por László Erdélyi
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La filosofía está desorientada. No puede explicar el mundo, ni establecer relatos que orienten, un hacia dónde o qué nos espera mañana. Aun así Philipp Blom, en el libro El gran teatro del mundo, lo intenta.
Cree que los sucesivos golpes al narcisismo que ha vivido el ser humano son parte central del problema. El primero ocurrió cuando Galileo dijo que la Tierra no era el centro del universo, sino el sol. El segundo cuando Darwin explicó que el ser humano no era creación de Dios, sino que era descendiente de un mono. El tercero sucedió con Freud, quien afirmó que el hombre no era dueño de sus actos, pues éstos estaban determinados por pulsiones de su inconsciente. El cuarto lo provocó Hubble tras descubrir que la Vía Láctea no era única, sino una más entre incontables grupos de estrellas. El quinto sucedió cuando se aceptó que la conciencia es subjetiva; la realidad, por lo tanto, no es más que una ficción percibida de forma diferente en cada cabeza.
Así, la verdad y las jerarquías quedaran desacreditadas. El ser humano quedó a la intemperie, frustrado, y en su furia se la tomó con la Naturaleza, a la que destruye con un descontrolado consumismo. Ahí está el mal, dice Blom, y también la oportunidad de un nuevo relato, uno que salve al planeta y a sus recursos. Para eso hacen falta narrativas eficaces en términos políticos. Ya se sabe que los regímenes nacionalistas autoritarios son los primeros en alentar la catástrofe climática, y que las democracias son las que tienen los medios para revertirla. La reciente sequía en Uruguay, y su posible vínculo al cambio climático, quizá instale una nueva narrativa que haga tomar conciencia que los recursos naturales no son infinitos.
El autor se apoya en un libro suyo, El motín de la naturaleza (Anagrama, 2020), un relato de cómo el hombre sobrevivió a la Pequeña Era del Hielo (1570-1700): abandonó a los señores feudales y se organizó alrededor de los mercados urbanos para acceder mejor a los alimentos. Para Blom este ejemplo que trae la historia muestra que el ser humano, bajo circunstancias extremas, hace uso de su inteligencia para adaptarse, organizarse y sobrevivir.
Blom tiene una fe infinita en el ser humano y en su capacidad de adaptación. Cree que puede instalar un nuevo relato sobre la relación del homo sapiens con la naturaleza. Vale la pena creerle.
EL GRAN TEATRO DEL MUNDO, de Philipp Blom. Anagrama, 2023. Barcelona, 140 págs. Traducción de Daniel Najmías.