Versos que vienen de lejos

Álvaro Ojeda entre lo trágico y lo bello

"Maratón de series" se titula su nuevo poemario

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Álvaro Ojeda
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por José Arenas
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La poesía de Álvaro Ojeda (Montevideo, 1958) tiene que ver siempre con una fórmula: el mundo clásico y su estética deviniendo en un aquí y ahora nostálgico —aunque no quejoso. La música que trae la lira que Ojeda utiliza para cantar sus versos viene de muy lejos, viene de una ciudad que ya no existe, una donde los filósofos, los héroes y los dioses han muerto o están desocupados, y al mismo tiempo se junta en un bucle temporal con la voz de un tango del 40’, con la guitarra eléctrica de uno de sus grupos de rock favoritos, con el sonido de una púa de disco, o con el tambor hueco de inicio de sesión en Netflix. Se puede decir que, a la manera del “Bocha” Benavides, en sus versos suenan la guitarra de Gabino y el arpa del Rey David, pero en contrapunto con un mundo más agitado y aturdidor que el de las milongas del poeta de Tacuarembó.

Su nuevo libro de poemas, Maratón de series, comienza con una evocación; la forma en que el “yo” conoce el mundo a través de los sonidos de una antigua radio a galena. Luego, esa misma radio, convertida en cadáver por el paso del tiempo, es el símbolo de todo lo que vendrá para perfilar lo conocido con diferentes evocaciones, desde Amanda Berenguer hasta estrellas pop de una u otra época, todo eso con un ojo puesto en la tinta y el otro en el cambalache, de un mundo donde llueven noticias vacías mezcladas con bondades que relumbran a través del arte de lo poético. Al igual que Fidípides al cruzar la planicie de Maratón casi 400 años a.C. para avisar a los espartanos de la llegada persa, la escritura de Ojeda recorre la planicie de estos tiempos desprevenidos para relatar algunos datos útiles con una voz en verso.

Una vez más, Álvaro Ojeda demuestra su modo impecable para la esgrima poética. En su verso uno se escucha a sí mismo cantando gemas del sonido. Y hace de lo trágico algo bello, y de lo placentero algo doloroso.
Va, a modo de ejemplo, el poema “Eternidad”,

Alojados en la casa de los reencuentros
deberíamos saber sobre qué temas discurrir
A quién convocar para no aburrirnos
con tanto tedio en ciernes,
con tanta acumulación abrumadora.

MARATÓN DE SERIES, de Álvaro Ojeda. Yaugurú, 2022. Montevideo, 41 págs.

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