The New York Times
Erin Derby tiene un sistema para las citas online. Antes de que Derby, de 49 años, acceda a encontrarse con alguien, suele dedicar una o dos semanas a intercambiar mensajes para hacerse una idea de cómo se comunican, llegar a conocer su estilo de comunicación, su sentido del humor y saber “si usan oraciones completas con punto al final”.
También hace un poco de trabajo de detective: una lectura atenta de su perfil en aplicaciones de citas y una búsqueda preliminar en Google.
Derby, quien es fotógrafa y creadora de contenido, también hace preguntas clave desde el principio, como por quién votaron en las últimas elecciones y cuáles son sus creencias personales y valores. Y si su proceso de evaluación le parece invasivo o pesado a un posible pretendiente, pues que así sea. Si una conversación se estanca, eso le dice todo lo que necesita saber.
“Se trata de armar el rompecabezas de quién es la otra persona”, comentó.
Sentir que se tiene control
Para quienes están en la soltería como Derby, evaluar a las citas es parte esencial de las citas modernas, pues eso ofrece cierto sentido de control emocional en un proceso que puede sentirse abrumador y arriesgado. Según una encuesta de Pew de 2023, menos de la mitad de las personas que usan aplicaciones de citas en Estados Unidos consideran que son seguras en general (las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de pensar que no lo son), y más de la mitad dice haber encontrado a alguien que intentó estafarlos.
Evaluar a los pretendientes no se trata solo de seguridad personal; también tiene que ver con la protección emocional, explica Shira Danzig, psicóloga clínica que ofrece terapia para citas y relaciones.
Muchos de los clientes que atiende se han vuelto emocionalmente cautelosos, pues se muestran reacios a poner en juego su corazón o su seguridad.
“Están muy preocupados por exponerse emocionalmente, por ser vulnerables, por la experiencia de las citas, que en su mayoría no son agradables”, afirmó. “La enorme cantidad de datos que podemos recopilar sobre una persona de antemano nos hace pensar que podemos evitar resultar heridos”.
Primero, con una pantalla de por medio
Muchos solteros tienen dominadas sus estrategias de evaluación en citas: búsquedas inversas de imágenes, verificaciones de antecedentes, preguntas directas “para conocer mejor” a la persona. Una creadora de TikTok aconseja pedir a los "match" que compartan la cosa más romántica que hayan hecho por su pareja.
Aunque obtener esas respuestas antes de conocer a alguien pueda resultar reconfortante, algunos expertos advierten sobre pasar demasiado tiempo enviando mensajes de texto, sobre todo ahora que algunos solteros están usando inteligencia artificial en citas, una práctica conocida en inglés como chatfishing.
“Las citas modernas de verdad representan un reto, debido al volumen, la escala y la rapidez”, señaló Grace Lee, asesora de citas. “Estás invirtiendo tiempo, dinero y, en realidad, energía emocional”.
Por eso les dice a sus clientes que se hagan varias preguntas cuando están en la fase de mensajes de texto: ¿Es una persona real? ¿Me gusta hablar con esta persona? ¿A esta persona le gusta hablar conmigo?
“Una vez que puedas responder esas preguntas, y no antes, podés decir algo como: ‘Sigamos esta conversación en persona’”, sugirió.
Sabrina Zohar, asesora de relaciones y conductora de un pódcast sobre vínculos y bienestar emocional, dijo que a ella le parece una gran idea hacer una llamada por videollamada o teléfono antes de aceptar encontrarse con alguien, para escuchar su voz y captar su lenguaje corporal.
Al final de algunas conversaciones, pensó: “Gracias a Dios que no salí con esta persona”, comentó Zohar, quien ahora tiene una relación. Pero también se ha encontrado en una llamada pensando: “Es mucho más agradable por teléfono. Simplemente no le gustaba enviar mensajes de texto”.
Aun así, hablar por teléfono con un extraño también puede resultar incómodo. Melissa Gallagher, de 30 años, ha tenido cerca de 50 primeras citas en los últimos años, y solo una persona le pidió tener una videollamada previa antes de verse. Sintió como si hubiera tenido una entrevista, aseguró.
“No hubo casi nada de sustancia en la conversación”, comentó Gallagher. “Pensé: ¿Por qué tenemos que hacer esto?”.
Hace poco usó Tea, una aplicación para evaluar citas, diseñada para ayudar a las mujeres a detectar comportamientos tóxicos (y que ha sufrido filtraciones de datos), para ver si alguno de sus "match" pasados tenía una advertencia. El chico de la videollamada fue el único que apareció en la aplicación.
El dilema de salir a tomar un café
A veces la evaluación ocurre en la vida real. En meses recientes, tener una primera cita en una cafetería ha sido un tema controvertido en TikTok, donde hay montones de videos en los que las personas aseguran que son la opción perfecta para evaluar a alguien sin exponerse demasiado, o un foco rojo enorme que señala que la persona es tacaña o no está dispuesta a esforzarse en una primera cita.
Gabe Escobar, un actor e influencer de 23 años, siempre ha estado a favor de las citas en cafeterías. “Para mí, no tiene sentido salir a cenar con alguien y comprometerte a pasar una o dos horas de conversación intensa cara a cara si no conoces a esa persona en absoluto”.
Él conoció a su novia de ocho meses a la antigua: ella le envió un mensaje directo, y estuvieron charlando por mensaje de texto algunas semanas antes de verse para tomar un café. Eso propició que tuvieran una cita para cenar más extensa y formal, porque se agradaban. “Nos funcionó muy bien”, dijo Escobar. “Por eso creo que mi teoría tiene sentido”.