O Globo - GDA
¿Alguna vez has tenido la sensación de haber comido hace poco y ya tener hambre de nuevo, lo cual puede llevar al "picoteo" constante? Esto sucede porque algunos alimentos llenan el estómago por unos minutos, pero, al ser rápidamente digeridos por el organismo, pronto hacen que el cuerpo emita señales de que necesita alimentarse nuevamente.
A continuación, te presentamos alimentos que aparentemente alimentan, pero que dejan tu cuerpo con hambre poco después.
Pan blanco
El pan blanco es parte del desayuno o la merienda. Comer solo este alimento en una de estas comidas puede dar una falsa sensación de saciedad. Sin embargo, menos de dos horas después, el hambre volverá a aparecer.
Esto ocurre porque el pan blanco está hecho con harina de trigo común, que tiene un bajo contenido de fibra. Las fibras son las que mantienen los niveles de hambre bajo control y hacen que las personas se sientan saciadas por más tiempo.
Los estudios también muestran que el cuerpo produce acetato al digerir fibras, una sustancia que viaja al cerebro y suprime la sensación de hambre. Una rebanada de pan blanco tiene solo 1g de fibra, mientras que el pan integral — hecho con harina de trigo integral y otros granos — tiene tres veces más.
Poca fibra significa que el pan blanco es un carbohidrato de alto índice glucémico. Es decir, se digiere rápidamente por el cuerpo y causa un rápido aumento en el azúcar en la sangre. La insulina se activa y rápidamente reduce el nivel de glucosa en el cuerpo, generando una "caída de energía", que puede dejar a la persona con más hambre que antes.
Por lo tanto, comé panes integrales o hechos con granos. También es recomendable combinarlos con alimentos ricos en fibra o proteínas, como huevo, pollo o atún.
Papas fritas
Las papas fritas son uno de los snacks a base de papa más consumidos. Aunque una porción puede satisfacer el antojo, es poco probable que mate tu hambre. A pesar de proporcionar muchas calorías en poca cantidad de papa debido a la fritura, este alimento también es pobre en fibra.
Además, solemos comer papas fritas con sal. El uso de sal, a su vez, puede aumentar la sensación de hambre, según estudios.
Lo ideal es consumir papas cocidas o asadas, preferiblemente con cáscara, ya que esto aumenta la cantidad de fibra, mejorando la sensación de saciedad.
Yogur light
El yogur bajo en grasa (light) es muy deseado como snack por quienes quieren perder peso. Sin embargo, este alimento puede generar una falsa sensación de saciedad — y no ser tan bueno para tu salud.
En sustitución de la grasa natural, los fabricantes tienden a añadir azúcar y edulcorantes para mejorar el sabor del producto. El azúcar entra rápidamente en nuestro torrente sanguíneo, generando un pico de insulina y aumentando la sensación de hambre después de unos minutos. Además, los edulcorantes también se han asociado con comer más.
La consistencia cremosa o líquida del yogur también puede ser un problema para la saciedad si se consume solo. Las personas que ingieren alimentos que requieren masticar reportan sentir menos hambre, según un estudio publicado en la revista científica *Physiology & Behavior*. El equipo de investigadores internacionales descubrió que aumentar el número de masticadas por bocado incrementa los niveles de hormonas intestinales relacionadas con la sensación de saciedad.
La recomendación es no consumir el yogur light solo. Lo ideal es mezclarlo con frutas, avena, granola o frutos secos.