Gobierno mantiene el salario real pero lo condiciona a metas de gestión

Los sindicatos estatales dejan tono confrontativo

El Pit-Cnt decidió bajarle la presión al gobierno y se mostró satisfecho con los lineamientos salariales para el sector público que recibió ayer, aunque estos, si bien garantizan el mantenimiento del poder adquisitivo, condicionan cualquier aumento en términos reales de las remuneraciones al cumplimiento de compromisos de gestión.

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El Ejecutivo dará aumentos extras solo si se cumple con los compromisos de gestión. Foto: A.Colmegna.

Un día después del paro general que dejó satisfecho al Pit-Cnt, su presidente, Fernando Pereira, dejó entrever que el gobierno decidió flexibilizar su postura como consecuencia de la medida sindical. "Yo creo que la lucha siempre paga", dijo. Y agregó que el gobierno mostró "sensibilidad" ya que "prestó la debida atención". Señaló también que la reunión de ayer fue "muy positiva".

Las reuniones previas del Consejo Superior de Salarios del sector público habían sido ríspidas, pero ayer el tono cambió y el encuentro duró solamente una hora y media. El Poder Ejecutivo, a través del ministro de Trabajo, Ernesto Murro, y el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía y Finanzas, Andrés Masoller, presentó los lineamientos que aseguran el mantenimiento de los niveles de salario real y "promueven" que la masa salarial global del sector público acompañe el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Por el Ministerio de Economía también estuvo el asesor Martín Vallcorba y por el MTSS el director de Trabajo, Juan Castillo.

El documento que entregaron los representantes del gobierno establece que los ajustes serán realizados "tomando en consideración el centro del rango objetivo de inflación fijado por el Comité de Coordinación Macroeconómica para el período de vigencia del aumento y las disponibilidades del Tesoro Nacional". El centro del rango meta es hoy 5%.

Se aplicará un correctivo que tome en cuenta la diferencia en más que se registre en la inflación durante la vigencia del ajuste anterior y el porcentaje de aumento otorgado.

Los aumentos salariales que superen estos lineamientos deberán establecerse en el marco de "compromisos de gestión" y cubrirse con partidas presupuestales específicas que formen parte del Presupuesto o de las Rendiciones de Cuentas.

La central sindical recibió bien que a texto expreso se garantice el mantenimiento del salario real. En la negociación por ramas que comenzará la próxima semana intentará que se adopte el criterio de que las remuneraciones subirán por encima de la inflación lo mismo que el Producto Interno Bruto. Ese será un punto espinoso porque el Ejecutivo solamente garantiza que la masa salarial global acompañará el crecimiento de la actividad. Pero esa masa puede crecer, como advirtió el Pit-Cnt, por la creación de nuevos cargos o porque se mejoren únicamente los salarios más deprimidos.

Precisamente, el Ejecutivo se comprometió a "contemplar las heterogeneidades existentes al interior del sector público", lo que deja entrever que se dará prioridad a los sectores "sumergidos" que Murro admitió que existen en el ámbito estatal.

José Olivera, un dirigente habitualmente combativo del sindicato de profesores, fue conciliador y destacó que "hay negociación", lo que él mismo, semanas atrás, había puesto en duda. Y mostró su convicción de que habrá aumentos por encima de la inflación al menos en los sectores que se identifiquen como prioritarios. De todas formas, el plazo para negociar es escaso si se considera que el Presupuesto Nacional debe ser presentado al Parlamento el 31 de agosto. Y Pereira advirtió que en algunos sectores del Estado es difícil o directamente imposible establecer parámetros para determinar si la gestión mejoró.

Pereira dijo que el Pit-Cnt procurará que en el sector privado los correctivos por inflación se apliquen de manera inmediata a final de cada año de vigencia de los convenios como está previsto que ocurra en el público. En el sector privado los sindicatos temen que se verifiquen pérdidas de salario en términos reales en el lapso que transcurriría entre el momento en que la inflación supera el porcentaje de ajuste y el momento en que se aplica el correctivo.

Ayer hubo un cambio de tono importante. En la reunión del pasado 24 de julio, los representantes de los sindicatos estatales habían mostrado su furia por la no presentación de los lineamientos salariales. De todas formas, los lineamientos presentados ayer, más allá de que el Pit-Cnt optó por bajar el tono confrontativo, parecen seguir la misma línea de cautela que el gobierno adoptó cuando diseñó las pautas para el sector privado.

Pequeñas victorias.

Por otra parte, la central sindical obtuvo algunas otras pequeñas victorias. El gobierno se avino a discutir el denominado "decreto 401" que establece descuentos para los trabajadores estatales que realicen paros distorsivos. Además, el Poder Ejecutivo decidió enviar un proyecto de ley para extender por seis meses el plazo para que se aplique el denominado "Estatuto del Funcionario Público" en todas las reparticiones estatales. Asimismo, Murro ratificó que el gobierno quiere extender la negociación salarial a todas las intendencias, la Corte Electoral, el Poder Judicial, el Tribunal de Cuentas y el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. El ministro dijo que hay tiempo para discutir los convenios y que a partir de ahora los ámbitos de negociación adoptarán un ritmo de funcionamiento "mucho más intenso".

Los lineamientos del Ejecutivo no incluyen sugerencias respecto al plazo de los convenios. En el ámbito de negociación también se abordará la situación de los trabajadores públicos "precarios".

La inflación es un elemento que complica las tratativas salariales. El aumento de los precios fue en julio de 1,22% y acumula en los últimos doce meses 9,02%. Cuando asumió, el nuevo gobierno prometió llevarla a entre 3% y 7% en un lapso de 18 meses.

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, ratificó el jueves los lineamientos salariales para el sector privado. Los lineamientos oficiales apuntan a un alza nominal del salario en los sectores que se autoclasifiquen como en problemas de 8% en 2015, de 6,5% en 2016 y de 6% en 2017. Para el sector intermedio, las variaciones previstas son de 8,5%, 7,5% y 7%, respectivamente, y para los sectores dinámicos de 10%, 9% y 8%. Los lineamientos indican claramente que el gobierno asume que tendrá éxito en desacelerar la inflación pero lo cierto es que no ha podido cumplir con sus objetivos inflacionarios en los últimos cuatro años.

En la actual coyuntura, la aceleración de la inflación se explica en buena medida por el alza del dólar que encarece los productos importados. El gobierno lanzó la semana pasada un acuerdo para congelar por dos meses los precios de un conjunto de productos de la canasta básica. Astori se mostró optimista respecto a la posibilidad de que esto contribuya a quitarle impulso a la aceleración inflacionaria.

El 10% es un porcentaje clave.

El 10% es un porcentaje clave en lo atinente a los ajustes salariales del sector público. La ley 18.719 establece que si la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC, el índice de inflación) , medida en años móviles en cualquiera de los meses posteriores al ajuste fuese superior al 10%, el Poder Ejecutivo convocará al Consejo Superior de Negociación Colectiva del Sector Público para analizar las medidas adoptar. En este caso, el Poder Ejecutivo quedará habilitado a aplicar en el siguiente ejercicio financiero dos ajustes salariales semestrales. Si no pasa del 10% los ajustes seguirán siendo anuales. Si la variación acumulada de la inflación en los meses posteriores al ajuste de las remuneraciones y hasta la mitad del período fuese superior al 10%, el gobierno dispondrá de un nuevo ajuste, con vigencia al mes siguiente a que ello ocurra (correctivo "automático")

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