Aumentan menores de 19 que son padres y Uruguay se aleja de promedio europeo

El 65% de las madres adolescentes es "nini"

Mantenerse en el sistema educativo y ser madre no es una opción: el 95% de las adolescentes uruguayas que tienen al menos un hijo abandonó el liceo. Un 65% tampoco trabaja y debe dedicarse a las tareas de crianza.

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Adolescentes: el sistema educativo no está preparado para retener a las embarazadas. Foto: Archivo.

El problema se está agudizando en los niveles socioeconómicos más bajos, por más que haya aumentado el conocimiento sobre el uso de métodos anticonceptivos. Y un estudio de la Udelar revela que "las políticas públicas no han sido efectivas".

De cada 1.000 adolescentes uruguayos, 62 son padres. La cifra marca un leve aumento en los últimos dos años. El crecimiento es mayor si se tiene en cuenta que la tasa de fecundidad global viene en una precipitada caída. Hace 20 años, el promedio de hijos en el país era de 2,5; hoy es de 1,96. Uruguay está acercándose a la realidad del resto de América Latina (70 de cada 1.000) y alejándose de Europa (20 de cada 1.000), al contrario de lo que ocurría hace 50 años.

Dicho de otro modo: el promedio de hijos descendió 20%, pero en los adolescentes de todo el país solo bajó 12%. Si se mira a los sectores más desfavorecidos, el porcentaje es aún menor. En Casavalle, uno de los barrios en Montevideo con el 60% de las necesidades básicas insatisfechas, el 17% de las jóvenes menores de 19 años son madres. En Pocitos, en cambio, la cifra no alcanza el 5%. De ahí que la maternidad en adolescentes sea "una de las expresiones de la desigualdad social", dice la demógrafa Carmen Varela, una de las investigadoras del estudio que encabeza la Facultad de Ciencias Sociales y de Psicología de la Udelar.

Los datos duros "demuestran que las políticas públicas fueron poco efectivas", explica la psicóloga Alejandra López. No en vano, más del 90% de las encuestadas dice conocer los métodos anticonceptivos y tiene acceso a la información, pero prefieren "no usarlos" o "tienen dificultades para negociar su uso con los varones". Y a la hora de estar embarazadas, la "inmensa mayoría prefiere no abortar, en cifras similares a 2004", cuando todavía no existía la ley que despenaliza esta práctica.

En el discurso, tres de cada cuatro mujeres dice haber preferido tener a su hijo en otra edad. Sin embargo, cuando se les pregunta por qué lo tuvieron, "queda claro que en el inconsciente estaba el deseo de ser mamá", señala Varela. "Estamos ante una población que está recluida en el barrio, que solo se relaciona con gente de la zona, que no tiene muchas amigas y que el hijo es su única protección".

En palabras de una adolescente de 19 años, madre de un hijo de un año y que está embarazada: al tener un hijo "te podés quedar en tu casa cambiando un pañal que es mucho más lindo que salir a ver gente".

Varias de estas mujeres adolescentes, comenta López, "ven en los varones un amor romántico". El estudio indica que en promedio los padres son entre 5 y 10 años mayores que las madres. "Piensan que esa relación les dará mucha satisfacción y que tener un hijo es parte del afianzamiento, aunque no tienen en cuenta las oportunidades que es les trunca".

El ser madre es "la única variable que implica dejar de estudiar y trabajar", comenta el psicólogo Pablo López. En los niveles más altos "la maternidad es vista como la irrupción de todo futuro". En este sentido, los investigadores explican que dos de cada 10 abortos que se practican en Uruguay corresponden a adolescentes "y los médicos nos dicen que la inmensa mayoría son de estratos medios y altos".

Para quienes viven en el cinturón de Montevideo, la proyección pasa por otro lado: salir del barrio. "Se ha insistido con políticas muy sanitaristas y se dejó de lado que el problema responde a otras causas: el acceso a una vivienda, la educación y estabilidad", explica Varela. "Hasta el realojar un asentamiento influye en la sexualidad y las relaciones, pero eso nunca se tiene en cuenta", acota la psicóloga López.

La realidad demuestra que "para quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones (la maternidad adolescente) no es necesariamente un problema", dice la psicóloga. "Hay quienes piensan que en Uruguay somos pocos, que nos vamos a extinguir y los platos rotos los pagan los sectores más marginales".

Relaciones.

La inmensa mayoría de madres solteras, encuentra a su "pareja" en el propio barrio. "En varias oportunidades esos varones ya tienen hijos con diferentes mujeres porque así se sienten más machos", explica López. Si bien hay casos en que los padres se hacen responsables de la crianza de sus hijos y acompañan a la mujer en el parto, los investigadores tienen la sospecha de que no es la regla.

El filósofo e investigador mexicano Juan Guillermo Figueroa, presente en Uruguay por un congreso sobre la temática que se lleva a cabo en Montevideo, explica que "en el parto las mujeres buscan que las acompañe alguien que les dé confianza y, por lo general, son personas que ya pasaron por su misma situación".

Más de la mitad de las madres adolescentes son hijas de una madre adolescente. Esto genera que los recién nacidos tienen abuelas de, en promedio, 32 años. Varela concluye: "La probabilidad de que el fenómenos se repita con sus hijos es bastante alta, salvo que cambie la situación".

Temor a medidas extremistas.

De los uruguayos menores de 19 años, solo el 2,6% de los varones son padres. En las mujeres el porcentaje se cuadriplica. Parte de la realidad, aunque no es la única causa, es que la edad de debut sexual de las mujeres se corrió y hoy, en promedio, es a los 17 años. En los hombres sigue fijo en la últimas cinco décadas un promedio de 15 años. Estos datos, temen los investigadores de la Udelar, puede llevar a medidas extremas y que vulneran derechos. Un ejemplo fue la política impulsada por el expresidente peruano Alberto Fujimori que optó por "atar las trompas de falopio".

"La educación es el mejor anticonceptivo".

Las mujeres que terminan la universidad tienen su primer hijo a los 27,5 años de media. Entre quienes abandonan el sistema educativo la media es a los 20 años. "Esto sigue haciendo pensar que la educación es el mejor anticonceptivo", dice el psicólogo Pablo López.

Sin embargo, el investigador aclara que el propio sistema "no está preparado para lidiar con una adolescente que es madre y quiere seguir estudiando". Esto convierte al problema en la incógnita del huevo y la gallina: si el abandono se da por tener un hijo o tienen un hijo porque abandonaron el liceo.

Ocho de cada 10 adolescentes que aún no fueron madres sigue estudiando o ya finalizó los estudios. Y de quienes abandonan, la mayoría trabaja. A la inversa, señalan los investigadores de Udelar, en las mujeres que tienen hijos y viven en contextos vulnerables, "el trabajo es una opción a largo plazo, por lo menos 10 años después". La formación en anticonceptivos y el acceso a la información si ha aumentado lo que lleva, al menos, a que parte de los embarazos pasen a gestarse con mayor seguridad.

"Las adolescentes llegan un poco tarde a los controles, sobre el cuarto mes, pero sí se controlan", explica la psicóloga Alejandra López. La diferencia entre sectores es "cómo codifican la información que reciben". Y como ejemplo educativo sentencia: "Aquí se nota la misma brecha que en las pruebas PISA".

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