LA ENTREVISTA DEL DOMINGO

Richard Read: “Hay indicios de que el gobierno de Lacalle va a bajar los salarios”

El histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt advierte que se acercan tiempos de conflictividad y que el próximo gobierno bajará los sueldos.

Richard Read, histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores
Richard Read, histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores

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Cerca de cumplir 70 años de edad, Richard Read ya no conduce la Federación de la Bebida pero lidera la expansión de centros de ayuda escolar del sindicato.

Asegura que el Frente Amplio y el Pit-Cnt necesitan una transformación interna, advierte que se acercan tiempos de conflictividad y que el próximo gobierno bajará los sueldos. No será candidato a la Intendencia y cree que Fernando Pereira debería haber renunciado a la presidencia de la central sindical.

-¿Cuál es su rol en el sindicalismo?

-Sigo como presidente del sindicato cervecero. Este año vamos a tener elecciones a mitad de año, viene una generación nueva que está trabajando desde hace tres años. Sigo estando en la dirección de la Federación de la Bebida (FOEB) como asesor y coordinador general de los eventos sociales y los centros educativos. Además, soy el presidente del nuevo instituto de formación y capacitación de los cerveceros. Ya tenemos personería jurídica y desde marzo vamos a comenzar con los talleres que van a ser la base de los dirigentes sindicales. Es aquel discurso del 1° de mayo de 2013 de “hay que ser buen laburante...”. Hay que dar las líneas de comportamiento y conducta. ¿Vos querés ser dirigente sindical? Antes tenés que ser todo esto. Después hay que trabajar la productividad, economía, invitar a otra gente para tener más de una opinión sobre los temas. Está abierto para todos los sindicatos, lo bancamos nosotros.

-¿Dónde va a estar en el año 2020?

-Abrimos el sexto centro educativo en las inmediaciones de Camino Carrasco, en Canelones. La novedad es que la Intendencia se hace cargo de los costos del local. Ya tenemos seis centros educativos y dos escuelas de oficios en Paysandú. Este año queremos trabajar con la Dirección Nacional del Liberado para hacer escuelas de oficios. No nos olvidamos de aquel objetivo de hacer un liceo obrero, ahora tenemos la idea de hacer un ámbito de apoyo al liceal, aquello del profesor particular, dar apoyo en las tres o cuatro materias en que los botijas tienen más dificultades. Lo vamos a instalar por la zona del Marconi o el Casavalle.

-¿Qué atención le prestó el sindicalismo de la educación a sus planes educativos? ¿Qué cree que piensan de usted en los sindicatos de docentes?

-Debe haber compañeros a favor y en contra. No tengo contacto con ellos. Cuando propusimos el liceo obrero recibimos muchas críticas. Es probable que algunas de ellas fueran bien intencionadas. Capaz que fuimos un poco desprolijos por el entusiasmo en presentar el proyecto. También me consta que mucha gente lo criticó porque venía del sindicato y de Richard Read. Eso es parte del circo uruguayo. Nosotros seguimos. Ahora atendemos a 400 chiquilines, cero repetición en los últimos dos años. Las maestras y directoras de las escuelas a las que van nuestros gurises dicen: los que van a la FOEB están despegados en inglés y matemáticas. Está todo por escrito. Le damos almuerzo y merienda, los útiles, los uniformes y ayuda escolar. Todo esto se paga con lo que entregan las empresas de la bebida tras los consejos de salarios.

-Todos los intentos de reforma educativa en el sector público fueron boicoteados por los sindicatos de la educación.

-Faltó diálogo. No todo lo que se hizo estuvo mal. Hay cosas que criticábamos a la reforma de Germán Rama (1995-2000) y ojalá hoy la tuviéramos en un 100%. Un caso es el de las escuelas de tiempo completo. La sociedad cambió, la mujer salió de la casa. Hay que mandar a los chicos a las escuelas de tiempo completo. A nosotros nos han dichos que estamos privatizando la educación. Uno dice “no pueden ser tan pelotudos” y después dice “sí, pueden, yo también lo fui”. Nosotros trabajamos en contraturno, es obligatorio que el botija vaya a la escuela.

-¿Le dolió que el Frente Amplio perdiera las elecciones nacionales?

-No me dolió porque razono desde una visión más republicana. Las rotaciones son parte del sistema político y la democracia. Con tres períodos consecutivos de gobierno hay que pasar raya y preguntarse por qué no hubo un cuarto. Tuviste tres períodos con mayorías parlamentarias y dinero, una economía floreciente. ¿Por qué hay cosas que no hiciste? La gente lo verá con un ojo crítico o no. No es una catástrofe haber perdido las elecciones. Lo que sí hay que hacer es revisar prontamente la herramienta, ver si el Frente Amplio sigue estando en las condiciones para las que se fundó en 1971. De lo contrario, hay que hacer algún ajuste.

-¿Qué le cambiaría al Frente Amplio?

-No lo arreglaría con un cambio de bujías y aceite. Creo que hay que destapar el motor. Hubo actitudes, conductas y definiciones que deberían ser revisadas. Que te hayan bajado de un hondazo a un vicepresidente de tu gobierno no es un hecho menor. Hay que revisar todo el tema Ancap. Si no se revisa, estamos proclives a volver a cometer el mismo error. Para algunos no fue error, fue una fatalidad, y para otros fue un horror. Hay que ver si las herramientas que creó el pueblo, movimiento sindical y Frente Amplio, están en óptimas condiciones para seguir luchando por mejoras y en la defensa de lo que hoy tenemos.

Richard Read, histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores
Richard Read, histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores

-No robar o no cometer imprudencias en la administración no son temas políticos. ¿Cómo se discute en un partido político sobre no cometer delitos?

-Hay que revisarlo. Estamos hablando de plata. Hay que resolver con qué criterio se distribuye políticamente esta plata. ¿Cómo se arman los presupuestos? Algunos entienden que la prioridad es Antel Arena y otros que es necesario hacer calles y veredas en los asentamientos después de 100 años, eso es una definición política. La inversión en ALUR era algo tan fantástico que era nada más que producir azúcar, cuando en el mundo ya se sabe que es un producto que genera problemas para la salud. Ancap no cerró porque hubo un oxígeno económico del gobierno por casi mil millones de dólares. Quebrar un ente del Estado de la energía, siendo monopólico, hay que revisar la gestión. En 2014 mucha gente votó al Frente porque se planteó un cambio en el ADN en la educación, Juan Pedro Mir y Fernando Filgueira no duraron tres meses. Antes de exigirle cosas al nuevo gobierno hay que juntarse a conversar un poco. No podemos pedir cosas que con mayoría parlamentaria no hicimos.

-¿Con qué desafíos se va a encontrar el nuevo presidente, Luis Lacalle Pou?

- Los mismos que tenía el Frente Amplio, cinco puntos de déficit fiscal no es moco de pavo. Para mi cabeza es un acertijo cómo va a hacer la reforma de la seguridad social. ¿Manini Ríos va a apoyar la reforma en la caja militar cuando ya dijo “hasta acá llegamos”? ¿Va a pagar el déficit con ajustes tarifarios? ¿Cómo lo van a hacer? Cinco puntos de déficit es un lastre muy grande. También está el tema de la educación. Ayer tendrían que haber hecho la reforma educativa. Hay un 60% de los gurises que no termina secundaria. ¿Dónde están? ¿Qué hacen? El mundo del empleo está cada vez más tecnificado. No hay más peones para hacer zanjas. ¿Para dónde van esos gurises? La robótica sustituye a la mano de obra no calificada. En la salud, anotarte para que te atienda un médico puede llevar varios meses. Habrá que hacer algo. Pero lo más importante es el empleo. Se están perdiendo lugares en los servicios y en los trabajos repetitivos.

-¿Cómo serán las próximas negociaciones colectivas?

-Hace tres años me tienen muy preocupado las relaciones laborales. La última negociación fue la más abarcativa. Cubrió a más de un millón de trabajadores. Las pautas del gobierno eran sobre tres bandas: la máxima dinámica de 8,5%, después venía 7,5% y 6,5%. El 95% de los consejos laudó por debajo de la inflación. Por tanto, laudó con pérdida del salario real. Salvo aquellos casos en que el texto diga que al final (del acuerdo) ajusta por el Índice de Precios al Consumo (IPC), de lo contrario se pierde salario. Se votó un paro general en apoyo a los compañeros. A los 30 días que se estaba negociando, ya estaba el paro planteado, desde el Pit-Cnt se levantó el paro porque la negociación venía bien encausada (risas). Los resultados están a la vista.

-¿Ocuparía un lugar en el gobierno de Luis Lacalle Pou?

-No, tendría muchas diferencias con las políticas que aplique. Además, tengo laburo en la fábrica y gano muy bien. Ya tengo diferencias con la futura ministra de Economía, Azucena Arbeleche, quien planteó la regionalización de los consejos de salarios y que, dentro de la rama, se discuta de acuerdo al tamaño de la empresa. Eso es imposible, es inaplicable.

-¿Se imagina que dentro de cinco años los trabajadores de la bebida ganen menos?

-No, con consejos de salarios, no. Como nunca, lo importante es el empleo. Nosotros en la bebida tuvimos un crecimiento salarial de 270% en los últimos 15 años, otros tuvieron algo más del 100%.

-¿Cree que el gobierno de Lacalle Pou va a rebajar el salario de los trabajadores?

-Creo que sí, la ministra de Economía está diciendo que habrá salario diferencial de acuerdo al tamaño de la empresa o que va a regionalizar los salarios. ¿Que es eso? Son indicios de que van a bajar los salarios. Vamos a tener un laudo nacional pero en tal región se va a pagar esto otro. ¿Van a poner un salario de frontera de acuerdo al valor real? Es impracticable. La señal que dieron es que, si se puede pagar el salario, se paga y si no, no. ¿Cómo se demuestra que no pueden pagar?

Fernando Pereira y la candidatura a la IMM

-¿Ya descartó ser candidato a la IMM?

-Eso fue una fantasía. Hay que renovar gente. Tiene que ser el resultado del ajuste de la herramienta.

-¿Cómo? Las elecciones son en mayo y estamos en enero. ¿Se puede?

-Sí que se puede. Algunos compañeros plantean que la discusión sea despues de mayo. ¿Cual es la prioridad? ¿ganar las elecciones o ajustar la herramienta? Yo digo ambas. Yo hablo de autocrítica, nada de purgas. Hay que corregir.

-El Frente Amplio invirtió más de 10 millones de dólares en promocionar la figura de Daniel Martínez. Ahora lo sacan. ¿Cómo se explica ese movimiento?

-No tengo idea, no sé cómo fue esa interna. Leí en la prensa que no va a ser candidato.

-¿Quién tiene que ser el candidato a la Intendencia por el Frente Amplio?

-No lo sé. Apareció la figura de Álvaro Villar. Me parece excelente. Tuvo una muy buena gestión en el hospital. Hay otros candidatos. Lo que la fuerza política no puede es descuidar el Parlamento ni las intendencias que ya se tienen. Yamandú (Orsi) en Canelones juega de taquito. Los viejos popes, Tabaré va a seguir militando en otra trinchera, Danilo y Pepe van a tener su rol en el Parlamento. Biológicamente están grandes. ¿Cuáles son los recambios?

-La primera renovación era con Martínez. Perdió y lo dejaron afuera. ¿Quién saldrá a buscar los votos?

-No tengo idea.

-¿Fernando Pereira?

-Tiene todas las condiciones para postularse a ese cargo. Pero me genera la contradicción de que para hacer eso tendría que haber renunciado antes a la presidencia del Pit-Cnt. Es como mudarse de camarote dentro del Titanic. Cuestiono que la figura del presidente del Pit-Cnt haga ese tipo de movimientos a dos puntas.

“Yo no creo que se produzca un Santiagazo”
Richard Read, histórico sindicalista de la bebida y del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores

-¿Espera que este año sea de mucha conflictividad y movilización?

-En lo salarial hubo tantas, calculo que sí. Eso depende de la correlación y organización de cada uno de los sindicatos. Creo que hubo condiciones para ir a un conflicto grande pero no se hicieron. No sé si la herramienta sindical está para salir a esto. Creo que va a haber condiciones objetivas y subjetivas para un conflicto en el marco de la ley. Esa es la historia del movimiento sindical uruguayo. Yo no creo que se venga un “santiagazo” para acá, es una estupidez. No creo en esas cosas, eso no pasa en Uruguay. Va a ser lo de toda la vida: si te vienen a arrancar lo que es tuyo vas a salir a pelear.

-Por lo tanto, espera que el próximo año vengan tiempos convulsos pero no mucho.

-Era el mismo talle para el Frente Amplio que para el Partido Nacional. Los problemas de empleo no los trajo ninguno de los dos. Es un tema a nivel mundial y hay que tomar el toro por las guampas. Lo mismo pasa con los salarios o la educación. El déficit fiscal, el que asumiera el 1° de marzo iba a tener esos cinco puntos en la mochila. No es el Uruguay de las vacas gordas, ni el del año 2010. Entramos en una zona distinta. No quiero hablar de crisis porque no tengo la formación para dar una definición. Va a ser el Uruguay en el que las cosas costarán más.

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