EL AVANCE DEL VIRUS

Mutualistas: el mayor brote del COVID-19 en Uruguay que sigue provocando contagios

La cadena de contagios de coronavirus identificada en julio superó al famoso casamiento de marzo, en tiempo así como en magnitud.

Los prestadores de salud han sido a nivel mundial uno de los principales focos de la pandemia. Foto: Fernando Ponzetto
Los prestadores de salud han sido a nivel mundial uno de los principales focos de la pandemia. Foto: Fernando Ponzetto

El llamado brote de las instituciones de salud de Montevideo, identificado a comienzos de julio, siguió su ramificación y se ha convertido en el más grande en la historia de la pandemia local. Incluso superó al “famoso” casamiento de marzo.

No solo eso: técnicamente, el brote de los prestadores sanitarios “está activo”. Así lo demuestra el último informe epidemiológico del Ministerio de Salud al que accedió El País. Porque en setiembre, dos meses después del foco inicial, sigue habiendo personas relacionadas a la cadena de transmisión que están cursando la enfermedad.

A los epidemiólogos no les preocupa -al menos no en lo estrictamente sanitario- porque el actual “goteo” de casos es tan leve que hace que el brote esté “controlado”. En todo caso, a los médicos los ocupa el aumento de la interacción social que llevó al rezongo del gobierno en la conferencia del miércoles por la noche y los riesgos que supone la movilidad de más de dos millones de electores el último domingo de setiembre.

La magnitud del brote de las instituciones de salud, sin embargo, dice más de esta enfermedad de lo que pareció a un comienzo. Cuando el virus solo circulaba en China y los científicos recién lo estaban bautizando, los primeros estudios referían a un microorganismo muy contagioso que, una vez dentro del cuerpo humano, no siempre causaba síntomas. Esa combinación era la fórmula perfecta para su rápida expansión. En el caso del brote de las mutualistas, eso se reflejó en que se han identificado al menos cinco pacientes que son sexta generación de contagio.

Todo comenzó, a priori, con una persona de entre 45 y 64 años, cuya exposición al virus no fue identificada. No se le conocen viajes al exterior. Se estima que llegó a la capital desde Treinta y Tres, porque la secuencia del genoma del virus es idéntica a una de las cepas que circulaba en ese departamento.

De ese paciente inicial se desprendieron más de 80 nuevos contagios (se conoce que hay un nexo y que cerca de la mitad era del personal de la salud, aunque puede que alguno se haya infectado en otro lugar). Esos nuevos contagiados infectaron a otros. Y así la cadena supera la sexta generación.

Los infectólogos no evidenciaron el brote hasta más de 15 días después de su presunto origen. “Estimamos que las primeras transmisiones ocurrieron entre el 24 y 26 de junio, la primera advertencia se dio a comienzos de julio, y la confirmación recién fue a partir del 11 de julio”, reconoce Henry Albornoz, profesor adjunto de la cátedra de Enfermedades Infecciosas.

“Aprendimos que puede haber una transmisión silenciosa que, en el contexto de mucha gente con alta exposición, de pacientes que tienen otros síntomas porque están hospitalizados y personal de salud que rota, no se hace tan evidente”, expresó Albornoz.

Este racimo de contagios confirmó, además, que los niños también enferman; pero lo hacen de manera más leve y menos contagiosa. Hubo 12 menores de 15 años asociados al brote que dieron positivo. Solo uno, que era asintomático, causó otros infectados dentro de su familia.

Coronavirus. Foto: AFP.
Coronavirus. Foto: AFP.

El informe del MSP lo deja en claro: “Los niños se ubican fundamentalmente al final de las cadenas, lo que orienta a que no juegan un rol importante en la transmisión de la enfermedad. Situación similar se identifica en los casos asintomáticos, dado que la proporción de asintomáticos que generaron casos secundarios fue menor que la proporción de sintomáticos”.

El casamiento, pese a haberse dado en marzo cuando había menos testeos, tuvo dos ventajas epidemiológicas: había una lista de invitados que hacía fácil conocer los contactos, y varios de esos contactos desarrollaron síntomas. “Cuando una persona sana tiene un síntoma, enseguida es un llamado de atención. Distinto es un paciente hospitalizado”, explica Albornoz.

La magnitud de los brotes no es sinónimo de una mala actuación sanitaria. Al contrario: a veces es el reflejo del volumen de testeo de un país y, sobre todo, la capacidad de rastreo de los contactos. De hecho, en Auckland se evidenció uno de los racimos de transmisión más grandes y eso que Nueva Zelanda fue de los que mejor combatió al COVID-19.

En todo caso, deja un aprendizaje que, al decir de la matemática María Inés Fariello, se expresa en esta metáfora: “El del casamiento fue un brote grande, pero arrancó a llover. El de las mutualistas tal vez no empezó tan grande, pero fue en pleno verano. Fue como un incendio en un bosque con piñas que explotan y los focos van saltando”.

El mensaje que asustó en el MSP
El MSP recibe cada vez más juicios y se ve obligado a pagar millones a pacientes que reclaman medicamentos. Foto: Fernando Ponzetto

Este miércoles, el gobierno dio un “tirón de orejas” por las fiestas clandestinas que detectó que se estaban realizando en diferentes partes del país. La advertencia, si bien no fue por un caso en concreto, intentó poner en alerta a la población, a poco más de una semana de las elecciones departamentales del 27 de setiembre.

Según contaron fuentes de la salud a El País, autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) recibieron sendos mensajes en los que se advertía por fiestas de más de 300 personas. La situación molestó a las autoridades que notificaron de los casos a Presidencia de la República, que horas más tarde definieron realizar una conferencia de prensa. Allí, el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, dijo que “el gobierno nacional está muy preocupado por algunos hechos vinculados a fiestas, que no están autorizadas, de una gran cantidad de personas en los últimos días”.

Ayer se confirmó la muerte de un paciente de 77 años. Se trata del fallecimiento número 46. Mientras tanto, se detectaron 20 casos nuevos en unos 3.015 análisis realizados. Del total, 11 son de Rivera, siete de Montevideo, uno de Canelones y uno de Maldonado. El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) informó que hay 248 casos activos, es decir, personas que cursan la enfermedad. Desde que se declaró la emergencia sanitaria el 13 de marzo, se procesaron 208.293 test y se registraron 1.876 casos positivos de coronavirus en todo el territorio nacional. De este total, 1.582 ya se recuperaron.

Por otro lado, del total de casos positivos confirmados, 277 corresponden a personal de la salud, 264 de ellos ya se recuperaron, 12 están cursando la enfermedad y uno falleció.

Así avanzó el brote de las instituciones de salud en Montevideo

Avance del brote de COVID-19 en las instituciones de salud
Avance del brote de COVID-19 en las instituciones de salud

El número de la generación se construye a partir del caso inicial (foto superior). Si un caso confirmado genera otro positivo, eso es la primera generación. Si este caso secundario que se generó a partir del primero, provoca a su vez otro caso (sin contacto con el primero), eso constituye una segunda generación, y así... Fuente: MSP/El País

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