TRAS CESE DEL CUDIM

Ministerio de Salud Pública intenta bajar el perfil de la polémica con Henry Engler

La salida del científico Henry Engler del Cudim generó polémica. El Ministerio de Salud Pública le quitó dramatismo a la desvinculación “contractual” y aclaró que no se cortó el “vínculo intelectual”.

Cudim. Foto: Archivo El País
Cudim. Foto: Archivo El País

"Hemos navegado demasiado por algo que no nos parece sustancial y muchas veces la distancia hace que las interpretaciones no hayan sido correctas. Ni de parte de Henry (Engler), ni de parte de las autoridades del Cudim. Ha sido un cable pelado que estamos tratando de solucionarlo porque no queremos perder de ninguna manera al valioso investigador que tenemos”. Así, el subsecretario de Salud Pública, Jorge Quian, salió a “apagar el fuego” y restó importancia a la polémica generada por el despido del científico.

A 12.483 kilómetros de distancia de Montevideo, cuando estaba en su casa de Upsala, en Suecia, el neurocientífico Engler recibió una videollamada por Skype. Hasta ahí, nada extraño. El médico, especializado en el estudio de la enfermedad de Alzheimer, está acostumbrado a trabajar a distancia. Pero esta comunicación era diferente: se enteró que había sido dado de baja en el BPS y que ya no tendría acceso a las investigaciones que lideraba en el Cudim tras su renuncia a la dirección general.

Engler, de 72 años y quien dice haber planteado su renuncia el año pasado por “una cuestión de edad y de darle paso a los más jóvenes”, recibió, dos semanas después, el informe jurídico que validaba el motivo de su despido: la incompatibilidad entre vivir en el exterior y estar registrado en el BPS. Fue entonces que decidió hacer público el diferendo y, desde entonces, la polémica causó más polémica.

El neurocientífico dijo que se lo echó “a quemarropa”, que “en Uruguay los sillones tienen un poder demasiado importante” y que le bloquearon el acceso a los estudios lo que “parece Corea del Norte”.

Pero el subsecretario Quian, otra vez, le restó trascendencia al hecho. Consideró que esta situación ha sido “un conflicto de declaraciones simplemente y en el fondo del asunto no hay un problema mayor". En todo caso, dijo, es una cuestión de “distancia” porque "los mensajes a través del océano no son tan claros como cuando nos estamos mirando frente a frente y seguramente hubo algún malentendido y estoy convencido, porque lo conozco a Engler y a (Omar) Alonso (actual director del Cudim), que esto tiene solución".

El jueves se viralizó a través de Whatsapp un audio de una mujer que se identifica como la exesposa de Alonso con otra versión del asunto. Fuentes políticas del oficialismo dijeron a El País que el audio “efectivamente corresponde” a la expareja del actual director del Cudim. “Cuando Engler se va (del Cudim), el año pasado por (cuestión de) edad, nombra (para el cargo) a mi exmarido (…) entra en la Dirección y descubre un gran desfalco. El señor (Engler) había metido mano, a tal punto que tiene una casita en España, una casita en Suiza, todo con el sueldito del Cudim”.

Henry Engler. Foto: Archivo El País
Henry Engler. Foto: Archivo El País

Fuentes jurídicas, médicas y del Frente Amplio coincidieron en que, por la información que manejan, no existió tal desfalco. De hecho el Cudim cuenta anualmente con una auditoría externa de una de las principales consultoras del mercado. Aún así, el audio llegó a los oídos del senador colorado Pedro Bordaberry, quien ya elaboró un pedido de informe.

Quian, por su parte, se limitó a decir que el Ministerio de Salud “no investiga audios”.

-¿Qué hay de cierto en las acusaciones de la señora que habla en el audio?

-No contesto audios de quien no sé quién es, ni acusaciones de no sé de quiénes son… no me dedico a esas tareas.

El profesor Alonso, actual director del Cudim, no respondió a los llamados de El País. Los abogados del estudio jurídico que aconsejó la baja de Engler del BPS, por una “irregularidad contractual del vínculo del profesional”, se excusaron de dar declaraciones porque así “se lo pidió el Cudim”. De todas formas, todos ellos comparecerán el martes en el Parlamento, en la Comisión de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, para explicar qué ha ocurrido en la institución. Así lo ha pedido en su convocatoria el legislador nacionalista Rodrigo Goñi.

Más allá de los diferendos, el número dos de la cartera de Salud Pública dejó en claro que “la voluntad del Cudim sigue siendo contar con el doctor Engler cuando se lo necesite en una investigación, con contratos realizados correctamente".

El neurocientífico regresaría a Uruguay en octubre. “El objetivo es que cuando Engler vuelva al país y se lo requiera para una investigación se pueda realizar -en caso de que ambas partes acepten- un contrato transitorio”, concluyó Quian.

Una de las quejas de Engler es que le denegaron el acceso a los trabajos de investigación que estaba liderando. El científico tenía abiertas 44 líneas de investigación, las más recientes vinculadas a cómo la reacción de una sustancia química en el cerebro puede dar cuenta del avance y la distinción de la enfermedad de Parkinson.

El científico y exmilitante tupamaro, quien culminó en Suecia sus estudios de medicina, suele trabajar unos meses en cada hemisferio. Por eso tenía un acceso remoto al sistema informático del Centro.

Consultan al nuevo director si investigó
Pedro Bordaberry, presidente de la Comisión Normalizadora de la AUF. Foto: Fernando Ponzetto

La denuncia hecha en 2017 por El Observador sobre el uso de tarjetas corporativas por parte del exdirector y creador del Cudim, Henry Engler, y el administrador del centro, Asdrúbal López, motivó al senador colorado Pedro Bordaberry a presentar ayer mismo un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre los gastos en que ambos incurrieron y que, según esa denuncia, se hicieron por fuera de los rubros autorizados por el propio organismo.

Esta situación trae a la memoria las denuncias recibidas sobre el exvicepresidente Raúl Sendic en sus épocas como presidente de Ancap, lo que terminó en un escándalo político y la posterior renuncia del número dos del gobierno.

Así, Bordaberry cursó un pedido de informes a Salud Pública en relación con todo el período de funcionamiento del Cudim, es decir inclusive cuando Engler estaba en el máximo cargo.

El senador pide conocer los “balances anuales auditados externamente, con dictamen del Tribunal de Cuentas”.

A su vez, Bordaberry solicita conocer el cuadro de remuneraciones anuales, por cargo o función, cualquiera sea el vínculo contractual existente.

Otros pedidos de Bordaberry son el detalle de los diferentes servicios que contrata el Cudim, agregando copia de los contratos respectivos; los cargos o funciones ocupadas por Engler, indicando período, remuneración y carga horaria; cuántas tarjetas corporativas tiene la institución, quiénes son los usuarios de las mismas, acompañando copia de los estados de cuenta y de los reglamentos de uso de las tarjetas institucionales.

Además, si se han detectado irregularidades con las tarjetas corporativas y, en caso afirmativo, qué medidas se han adoptado.

Bordaberry pide también que se especifique si ante el cambio operado en la dirección del Cudim, el nuevo director identificó irregularidades o dispuso la realización de investigaciones o auditorias. En caso afirmativo, solicita que se remita la copia de la documentación respaldante.

Del mismo modo, el senador colorado pide que se diga si el Centro, el propio Ministerio de Salud Pública o la Auditoría Interna de la Nación han realizado auditorias o investigaciones de la gestión del centro o sobre la ocurrencia de cualquier otra irregularidad relacionada con el manejo de los fondos de la Institución, las contrataciones y las designaciones.

Tres preguntas a Jorge Quian, subsecretario de Salud Pública
Jorge Quian. Foto: Archivo El País

¿Qué valoración hace el Ministerio de Salud Pública tras el “cese” de Henry Engler en el Cudim?

Engler decide renunciar a su cargo, se acepta la renuncia y se lo contrata para hacer un investigador asociado. Él está afuera del país y, con un estudio que hace la nueva junta del Cudim, se descubre que el contrato no está correctamente realizado y se decide cesar ese contrato. La voluntad sigue siendo contar con el doctor.

El Cudim estaba pagando el BPS para alguien que no estaba en el país, ¿cómo puede ser?

Ese fue el error. Se trató de solucionar quitando el vínculo. ¿Qué hubiese pasado si alguien dijese por qué le están pagando a alguien que no está en el país? Cuando se ve ese error, a través de un estudio jurídico, se decide cortar el vínculo administrativo, no significa cortar un vínculo intelectual.

¿El Ministerio de Salud Pública tiene que tomar cartas en el asunto por la irregularidad del contrato?

El Ministerio de Salud Pública tiene en el Cudim un integrante en su cuerpo directivo. Pero no es el Ministerio el responsable directo del Cudim. El Centro es una persona pública, no estatal, que tiene a varios organismos en su consejo directivo. Para nada tiene que haber una denuncia del Ministerio.

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