REFORMAS EN BRASIL

Jair Bolsonaro: “El gran problema de Brasil es la clase política”

El presidente reclama apurar la reforma jubilatoria y niega una crisis con el Congreso por falta de votos

Bolsonaro dijo que de no reformarse la jubilación, no se podrán pagar los salarios. Foto: Reuters
Bolsonaro dijo que de no reformarse la jubilación, no se podrán pagar los salarios. Foto: Reuters

El gran problema (de Brasil) es la clase política”, dijo ayer lunes el presidente Jair Bolsonaro, que respaldó la convocatoria “espontánea” de manifestaciones en su favor el próximo domingo para exigir que el Congreso apure las reformas económicas, especialmente la jubilatoria.

“Éste es un país maravilloso que tiene todo para funcionar, pero el gran problema es nuestra clase política”, dijo Bolsonaro en un acto en la Federación de Industrias de Río de Janeiro.

“Tenemos que cambiar eso”, agregó el mandatario, cuyos principales proyectos enfrenta trabas en el Congreso.

De acuerdo con el mandatario, de no aprobarse la reforma de las jubilaciones, en un futuro cercano no se podrán pagar salarios a los empleados públicos. “Si no la hacemos, como máximo en 2024 va a faltar dinero para pagar a quienes están activos”, aseguró Bolsonaro. “El problema ahora es dinero. Por eso, necesitamos la reforma de las jubilaciones. Estamos atacando privilegios”, precisó.

Bolsonaro, que la semana pasada enfrentó la primera gran manifestación contraria a sus políticas, mencionó la convocatoria del domingo para mostrar que el electorado aún le respalda. La cita debe ser una muestra de fuerza después de la masiva movilización de estudiantes y profesores del miércoles en todo Brasil contra el bloqueo de fondos a las universidades e institutos federales.

“Siento que ese movimiento espontáneo previsto para el 26 quiere agilidad para votar las propuestas dentro de la Cámara y el Senado. Si ellos tienen propuestas mejores que la nuestra, que las coloquen en votación”, declaró.

"Gran chisme".

En el evento con los industriales, el presidente también negó que exista una crisis institucional por divergencias que se han presentado con el poder legislativo en torno a la reforma.

“No hay pelea de poderes. Lo que hay es un gran chisme”, aseguró en referencia a la versión según la cual el Congreso pretende votar una reforma alternativa a la del Gobierno propuesta por un grupo de legisladores.

Según el Gobierno, la reforma del sistema de pensiones y jubilaciones propiciará al Estado un ahorro de unos 265.000 millones de dólares en una década, lo cual impediría la “quiebra” del actual sistema, ayudaría a eliminar un crónico déficit fiscal que se registra desde hace años y liberaría recursos para la inversión en áreas esenciales, como salud y educación.

La falta de recursos llevó al Gobierno de Bolsonaro, que asumió el 1 de enero, a ordenar la congelación de casi un 30% de los presupuestos para universidades y colegios federales, decisión que ha sido fuertemente criticada y que llevó a que millares de personas se manifestaran de forma masiva el pasado miércoles en todo el país.

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