INSEGURIDAD: DIEZ HOMICIDIOS EN CUATRO DÍAS

Conmoción en Minas por choque mortal entre dos bandas rivales

Mataron a dos jóvenes y balearon de gravedad a una mujer y un hombre.

La Policía de Lavalleja reforzó los controles en las zonas donde operan las bandas rivales. Foto: F. Ponzetto
La Policía de Lavalleja reforzó los controles en las zonas donde operan las bandas rivales. Foto: F. Ponzetto

La chispa que desató la violencia estalló en el corso, pero es un nuevo capítulo de una guerra entre dos familias de Minas relacionadas con el narcotráfico.

En la noche del viernes 16 de febrero, M. A. de 33 años de edad miraba el desfile de carnaval junto a su familia y dos allegados en el cruce de la avenida José Pedro Varela y Manuel Carbajal.

De pronto, alguien se le acercó por detrás y le efectuó un disparo desde atrás y a corta distancia. Una bala, al parecer de bajo calibre, ingresó por la cadera y se alojó en la segunda vértebra de la columna lumbar.

Según confirmaron a El País fuentes médicas que le prestaron asistencia en el hospital local, el herido perdió la movilidad de sus miembros inferiores.

La Policía comenzó una búsqueda desenfrenada de un sujeto perteneciente a la banda rival, sobrino de dos hombres que a fines del año 2014 fueron ejecutados en la calle, al parecer, por gente del herido en el corso.

Uno de ellos, apodado “Piraña”, fue asesinado el día 19 de diciembre, una semana después de salir de la cárcel.

El otro, conocido como “Pancho”, fue acribillado a balazos cuando salió del sepelio de su hermano. Los matadores lo siguieron en moto desde el cementerio hasta que se produjo una persecución que incluyó varios vehículos y decenas de disparos.

Casi al mismo tiempo, un grupo de personas se daba cita en la casa de la madre del presunto agresor. Descargaron cinco tiros sobre la vivienda, pero allí no estaba la mujer. Se equivocaron de casa, según fuentes de la investigación. El domingo, el joven buscado se presentó ante la Policía y la Fiscalía. No hubo forma de encontrar pruebas en su contra y debió ser liberado.

En la tarde del domingo dos presuntos miembros de la banda rival localizaron a la madre del presunto agresor. Le dieron dos tiros, uno en un hombro y otro en un brazo. Recibió asistencia y fue dada de alta, según confirmaron fuentes médicas.

A su vez, sus rivales no se quedaron atrás y salieron en moto a buscar a sus enemigos. En la esquina de Treinta y Tres y Arostegui se toparon con dos de ellos.

A la hora 22:14 el acompañante disparó toda la carga de su pistola. Eran dos jóvenes de 25 y 26 años que se encontraban tomando mate en la puerta de la casa de uno de ellos. No tenían antecedentes. Ambos murieron.

Aquí hay testigos. En el transcurso de las horas siguientes el silencio volvió a ganar. “Nadie colabora, nadie colabora”, gritó uno de los principales oficiales de la Jefatura de Lavalleja.

“La investigación sigue”, dijo a El País el jefe de Policía de Lavalleja, Eduardo Martínez. Los esfuerzos por controlar a estas bandas han sido muchos. En marzo del año pasado Martínez y el comando policial desarrollaron el operativo “Amanecer Serrano” en el barrio La Filarmónica donde M.A. mantiene un comercio abierto.

La operación contó con apoyo de efectivos de otras jefaturas y de la Guardia Republicana pero no consiguió localizar las armas que buscaba o apresar personas sospechosas de haber cometido diversos delitos. Para muchos fue un fracaso. Sin embargo, Martínez cree que sirvió para “restablecer el orden en el barrio”, según dijo ayer el jerarca a El País.

Buscando pruebas en un mar de silencio.

Pruebas. Eso es lo que hace falta. Tres turnos de policías trabajan para conseguir elementos que ayuden a aclarar la situación. Sin embargo, nadie vio nada en el ataque durante el corso, en la balacera contra la mujer o cuando dos personas pasaron por Treinta y tres y Arostegui y mataron a otros dos sujetos mientras tomaban mate. El miedo se siente y nadie habla. “Buscamos un hilo conductor con pruebas. No es que estemos a foja cero, estamos trabajando”, dijo a El País el jefe de Policía de Lavalleja, Eduardo Martínez.

En La Filarmónica un hombre aceptó hablar. “Cuando M.A. está suelto acá no falta nada”, dijo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º