EN CASA

Garage Gourmet nos da cinco consejos básicos para armar una huerta en espacios reducidos

Cuando se tienen ganas de plantar, el espacio no debe limitar. Terraza, balcón abierto, balcón cerrado o ventana, cualquier lugar vendrá bien para empezar un huerto propio. 

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"El espacio no es una limitante cuando se tienen ganas, pero hay que elegir muy bien el lugar", puntualizan los responsables de Garage Gourmet. Según los expertos, una terraza, balcón abierto, balcón cerrado o ventana podrán albergar un huerto doméstico. Mirá sus consejos:

La elección del lugar es el primer paso para visualizar las plantas en su sitio. Puntos a tener en cuenta para determinar dónde se colocará la planta:

a) el asoleamiento:
como se mueve el sol a lo largo del día en ese punto de la casa
b) una buena iluminación: Ya sea directa o indirecta, esto es lo que asegurará el buen desarrollo de las plantas
c) escapar a las corrientes de aire, los puntos de calefacción y el alto tránsito. El aire acondicionado es el peor enemigo de las plantas de interior y los lugares demasiado transitados pueden ser peligrosos.

El condicionamiento del lugar es fundamental, hay que crear las condiciones y diseñar el mini huerto.

Planificar y construir pequeños canteros, posicionar tarrinas, macetones, bidones de agua o pequeñas macetas dispuestas a distintas alturas para asegurar la iluminación uniforme.

Prever un buen drenaje para el riego —cuidando los pisos— y un sector para almácigos y plantines. No es necesario tener recipientes demasiado profundos, con 15-20 cm se puede plantar casi todo: zanahorias y remolachas incluídas.

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Recipientes. Los de plástico son más económicos y livianos, pero las macetas de barro regulan la humedad, la oxigenación y la temperatura de la tierra.

Tanto en grandes huertas como en cultivos de maceta, el buen sustrato asegura el éxito. El huerto obliga y enseña a leer el suelo: sostener la tierra en la mano y apretarla, ver si está demasiado compacta, si contiene mucha arcilla o si es muy arenosa; olerla, observar su color. Hay que alimentar el suelo y la planta se nutrirá de él y de la luz solar.

Incorporar compost casero, humus de lombrices, con algo de abono de ganado o guano de aves, cascarilla de arroz o materia orgánica de jardín.

El riego del huerto en macetas requiere una mayor atención que el riego en suelo directo, ya que los recipientes pequeños no tienen capacidad para autorregularse —no pueden eliminar el exceso de agua ni absorber humedad de la tierra circundante—.

Hay que tener una rutina de riego cuya frecuencia dependerá de la época del año y la cantidad de plantas y follaje que tenga la maceta. En los días secos de verano se regará casi a diario mientras que los días fríos y húmedos de invierno no se regará más de 2 veces por semana. El riego también dependerá de las especies que plantemos, algunas generan reservas de agua y otras sufren cuando no se las riega muy frecuentemente.

Evitá las plagas

Las plagas en las huerta de maceta también son algo para tener en cuenta. Lo fundamental es detectarlas a tiempo para eliminarlas, pero también prevenirlas y combatirlas antes de que hagan estragos.

En cultivos interiores las plagas más comunes son los pulgones y algunas larvas defoliadoras. Las hormigas, caracoles y babosas son asuntos del exterior. Aprender a leer las plantas es fundamental —tanto en riego, alimento del suelo o plagas— para que no nos demos cuenta demasiado tarde y el daño sea irreversible.

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¿Qué plantamos?

Para iniciarse siempre conviene elegir cultivos sencillos para probarnos y no desanimarnos. También para que los niños puedan participar y aprender, además de abonar la paciencia. Cultivos fáciles para esta época del año:

— acelgas :permiten ir cosechando hoja a hoja sin necesidad de eliminar toda la planta
— frutillas: pueden plantarse en macetas colgantes
— lechugas: es posible sembrarla de semillas o rebrotando los troncos de la lechuga que consumimos
— puerros y cebollas: cuando los plantamos nosotros podemos utilizar absolutamente todo de la planta, aunque conviene cortarla a ras del suelo para que rebrote al menos una vez
— habas: se siembran en otoño y debemos preverle tutores para atarlos
— aromáticas: es posible plantarlas en macetas sobre la mesada si hay buena luz natural, son muy sencillas de mantener y las podamos para condimentar nuestros platos.

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