Opinión

El precio no competitivo de los combustibles

“Uruguay, tenemos un problema”, podríamos decir, parafraseando al comandante del Apolo 13 cuando anunciaba la pérdida de dos de las tres fuentes de energía de que disponía en su nave. 

Planta Ancap. foto: El País
Planta Ancap. foto: El País

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A partir de ahí, se desarrolló un complejo procedimiento de salvataje que se convirtió en una brillante proeza de la ingeniería espacial.

Tenemos un problema. No hemos perdido ninguna de nuestras fuentes de energía, pero al menos una de ellas, los combustibles derivados del petróleo, no tienen precios competitivos en el mercado doméstico. Este problema, no tan complicado como el del Apolo 13, no es sencillo de resolver sin analizar las verdaderas razones que lo causan.

El procedimiento que proponemos es tan riguroso y detallado como el que se llevó adelante para rescatar la tripulación del Apolo 13. Debe ser un estudio detallado porque es necesario determinar los problemas a lo largo de toda la cadena de valor, desde el crudo en origen hasta el precio final que paga el consumidor por el producto derivado. Ya hemos señalado en artículos anteriores que una de las herramientas usada en la industria para estos fines es la evaluación comparativa o benchmarking. Intentaremos explicar lo que implica este concepto en toda la cadena de combustibles, comenzando por la refinería.

La refinería ¿es una carga o agrega valor?
Para la etapa de refinación es bien conocida la plataforma Solomon, donde se agrupa un vasto universo de refinerías de diferentes escalas y grados de complejidad y donde cada participante puede comparar con el resto, sus propios parámetros de mano de obra, energía, mantenimiento, disponibilidad, capital, etc.

En esta comparación, los resultados no son permanentes e independientes del contexto (precios del crudo, y situación regional del mercado de derivados, por ejemplo), pero son ilustrativos de dónde están los problemas.

Naturalmente, si tomamos en cuenta que la inversión en la refinería ya está hecha, en ocasiones puede resultar más rentable refinar que importar derivados. No obstante, con una mirada de largo plazo y teniendo en cuenta el costo de capital, hay que decidir si se continúa invirtiendo en la refinación o si el camino de largo plazo está más asociado a la importación. En todo caso, este benchmark permite analizar cómo se comporta la refinería en una comparación internacional.

Mirando más estratégicamente el negocio del refinado, a priori uno se sentiría tentado a concluir que un refinador independiente como Ancap, que no tiene crudo propio, con una escala relativamente reducida y un grado de profundidad de la conversión relativamente bajo (es decir, que tiene un a producción relativamente alta de residuales como el fuel oil), tiene fuertes desventajas comparado con las refinerías modernas. Siendo un mercado pequeño y con demanda casi cero de residuales, una refinería así difícilmente pueda ser competitiva frente a los mercados globales de derivados con los que se enfrentaría, aunque tenga una relativa protección geográfica, y más aún si los cambios tecnológicos previstos en el transporte comienzan a afectar el mercado dentro de unos años. No obstante, entendemos que esa conclusión (la falta de competitividad) todavía es prematura, si no tenemos a la vista los resultados separados de la refinería para evaluar el rendimiento del capital allí invertido.

Una medida que permitiría avanzar en mejores niveles de competitividad del refinado, así como en la separación de números entre refinería y el resto, es que Ancap venda a Precio de Paridad de Importación en boca de refinería (PPI_R), un precio definido técnicamente por un regulador independiente, de manera de no trasladar al resto de la cadena eventuales ineficiencias. Un esquema así también permite a la refinería capturar el valor que genera, si fuera el caso de que es más conveniente refinar que importar.

En relación al PPI_R es necesario discutir también en detalle, cómo se toman los precios de los productos en condiciones F.O.B. y cómo se consideran los respectivos mercados de fletes de carga limpia. Las diferencias entre los valores virtuales con las importaciones reales pueden ser significativas.

En el análisis del precio Ancap en puerta de refinería deberían discriminarse los sobrecostos que se pagan a ALUR S.A. sobre la paridad de importación del alcohol desde la región, los cuasi impuestos como la tasa de inflamables y algún subsidio cruzado a otras actividades de Ancap que pudiera existir a partir de los actuales mecanismos de distribución de costos entre los distintos negocios de la empresa estatal.

Ninguna de las alternativas —seguir invirtiendo en refinado o incursionar en la importación— es gratis. Las cuantiosas inversiones que el país inmovilizó para refinar no son todas linealmente funcionales para cambiar la refinación local por la importación de destilados. En este último caso, serían necesarias importantes inversiones adicionales para la recepción y almacenaje, que permitan mantener la seguridad de suministro. La opción ganadora debe ser capaz de recuperar los costos y ofrecer una rentabilidad al capital inmovilizado coherente con otras oportunidades de inversión de equivalente interés público.

Competitividad de las otras etapas
Estamos convencidos que lograr la competitividad de la cadena requiere una revisión general de todas las etapas. En este sentido, también deben hacerse evaluaciones comparativas para analizar las etapas del downstream, es decir de almacenamiento, distribución, transporte y ventas al detalle.

¿Por qué insistimos en realizar a rajatabla estas evaluaciones comparativas? Porque es la forma de avanzar en el debate, evitando las posiciones que soslayan la complejidad del problema y muchas veces se saltean etapas de la cadena de valor de los combustibles.

Tenemos un sistema que funciona hasta puerta de refinería como un monopolio legal de la importación y refinación, que la Ley No. 8764 de 1931 le otorgó a Ancap. En las etapas de distribución y ventas al detalle, la cadena empezó a funcionar en forma diferente a aquella de su origen, cuando a partir de la guerra de Yom Kippur en 1973, las distribuidoras que operaban en el país dejaron de suministrar sus crudos para los convenios de refinación que tenían con Ancap. De ahí en adelante, por iniciativa de Ancap en la época, el downstream funcionó mediante contratos con que operaron como regulación, limitando la competencia en cada etapa, tanto en cantidad de estaciones, fletes y sellos, como en precios, márgenes y ubicaciones.

Saber con qué eficiencia relativa funciona este mercado hiper regulado de distribución y venta minorista debe también formar parte de la evaluación comparativa de la cadena de valor completa, pues allí podría estar otra de las fuentes de problemas. Para empezar, encontramos aquí que las etapas de distribución primaria y secundaria en el Uruguay tienen costos excesivos si uno lo compara con valores tanto de la región como del mundo. En esta situación se conjugan problemas regulatorios, de reglas competitivas, laborales, y de una gran cantidad de subsidios implícitos.

Impuestos y subsidios
Finalmente, en los estudios comparativos de precios finales al consumidor entre Uruguay y la región, deben mostrarse por separado los impuestos al consumo y además, en el caso de Ancap, el subsidio al gasoil del transporte colectivo, de forma de tener la medida real de cómo contribuyen ambos sectores a la formación de los precios.

Conclusiones
Esta es una síntesis de cómo debería ser el procedimiento para manejar los costos de refinación y comparar con la importación de destilados, así como impulsar la mejora en la distribución y venta al detalle.
Vemos señales positivas para que se procese un debate profundo y fundamentado. En particular, es necesario destacar y la actitud abierta y de mejora de la información que han tomado las autoridades y equipo técnico de Ancap; y la importancia que estos temas están tomando en el debate electoral.

No es una tarea fácil, pero es urgente de resolver, como lo fue para la base en Houston recuperar la tripulación del Apolo 13.

(*) Universidad Católica del Uruguay


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