DÍA MUNDIAL DEL LAVADO DE MANOS

Alcohol en gel: dermatólogos recomiendan no usarlo más de 10 veces por día

Es preferible utilizar agua y jabón y crema hidratante para evitar dermatitis; el uso de guantes tampoco es necesario

Lavado de manos. Foto: Pixabay
Este año aumentó el número de casos de dermatitis irritativas. Foto: Pixabay

Es un acto tan simple que, a menudo, lo hacemos de modo automático. Pero una de las cosas que enseñó la pandemia por el nuevo coronavirus es que hay que prestarle atención: el lavado de manos debe ser eficiente y frecuente. Algunos propusieron que se cante dos veces el Feliz Cumpleaños para asegurarse que la limpieza se hace en el tiempo suficiente para garantizar la eliminación de la suciedad que cargamos en nuestras manos.

Hoy, Día Mundial del Lavado de Manos, Alejandra Peyré, presidenta de la Sociedad de Dermatología de Uruguay, enfatizó que cumplirlo es “trascendental” y, aunque también se puede usar alcohol en gel, este no puede sustituir al agua y al jabón. Más teniendo en cuenta que, ya sea por abuso o por una propensión a ciertos problemas dermatológicos, este año aumentó el número de casos de dermatitis irritativas.

“Hay gente que usa exageradamente el alcohol en gel como si fuera crema hidratante. El efecto es acumulativo y se producen las dermatitis, en particular, debajo de los anillos. Estamos viendo un montón de patologías relacionadas”, dijo Peyré.

Para evitar estos problemas, la Sociedad de Dermatología de Uruguay comparte las últimas recomendaciones de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV): para prevenir y minimizar los problemas cutáneos se recomienda no utilizar el alcohol en gel más de 10 veces al día.

El alcohol en gel seca la piel al romper las uniones entre las células que nos protegen; ahí se produce la dermatitis”, explicó a El País. Usualmente implica piel seca y con comezón o un sarpullido en la piel hinchada y enrojecida. También puede hacer que la piel se ampolle, supure, forme costras o se descame.

“Si tienen enrojecimiento, fisuras o grietas se debe consultar en su debido tiempo para indicar un tratamiento. Por lo general, se responde bien, pero no son tan fáciles porque tienen su vuelta”, apuntó.

Peyré recomendó, entonces, lavar más veces las manos y limitar la aplicación de alcohol en gel en el día. Al hacerlo se debe optar por jabones neutros o cremosos; luego, secar bien la piel –ya que la humedad es un factor que aumenta el riesgo de desarrollar eccemas– y aplicar una crema hidratante que no tenga perfume.

“Hay personas que ya tienen eccema de contacto y el alcohol en gel empeora esto. Por ejemplo, quien pinta y utiliza productos químicos son más susceptibles a que el alcohol en gel altere la barrera cutánea”, completó la dermatóloga.

Respecto a los guantes, Peyré señaló que su uso no está recomendado por la Sociedad de Dermatología de Uruguay porque “no sustituye el lavado de manos”. Además, los guantes quedan contaminados y la persona se toca la cara porque le ofrece “una falsa sensación de protección”. Existen diversos estudios que afirman que, en promedio, las personas se tocan la cara con una frecuencia de 23 veces cada hora.

El rival de virus y bacterias.

¿Por qué el jabón es mejor que el alcohol en gel? Juan Ignacio Gil Pérez, historiador de la Medicina, recuerda que los virus están compuestos de proteínas externas que les facilitan la fijación a las células humanas, además de una membrana de grasa que los recubre y que les permite propagarse. El jabón, aunque se lo piense como algo suave, es extremadamente destructivo. Una gota de jabón común diluida en agua es suficiente para romper y matar a muchos tipos de bacterias y virus, incluyendo al SARS-CoV-2, virus que causa el COVID-19.

El secreto es su bipolaridad. Está hecho de moléculas en forma de alfiler; cada una de las cuales tiene una cabeza hidrofílica (es decir, se enlaza fácilmente con el agua) y una cola hidrofóbica (rehúye el agua) y se adhiere a aceites y grasas. Las moléculas jabonosas, cuando están suspendidas en agua, interactúan con otras moléculas en la solución y se ensamblan en pequeñas burbujas llamadas micelas con cabezas que apuntan hacia afuera y colas que permanecen en el interior.

Algunas bacterias y virus tienen membranas proteínicas y grasas que se parecen a micelas de doble capa con dos bandas de colas hidrofóbicas intercaladas entre dos anillos de cabezas hidrofílicas. Pero al lavarnos las manos con agua y con jabón, cualquier microorganismo queda rodeado: las colas hidrofóbicas rehúyen el agua, se introducen en las envolturas lipídicas de bacterias y virus, las abren a la fuerza actuando a modo de cuñas que apalancan y desestabilizan todo el sistema protector de las membranas. Las proteínas se desprenden de las membranas rotas y pasan al agua, matando a las bacterias y desactivando a los virus.

El alcohol en gel actúa de manera similar porque mata a las bacterias y a los virus mediante la desestabilización de sus membranas lipídicas. Sin embargo, los expertos han indicado que no consiguen que los microorganismos y sus restos se desprendan de la piel.

“El lavado de manos es un elemento fundamental para la salud humana. En el contexto de esta pandemia ha sido la práctica más preventiva y más salutífera que ha tenido toda la población del mundo”, señala el médico, quien dará una charla en el marco del Día Mundial del Lavado de Manos en una actividad organizada por OSE y ANEP.

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