Imagen de Plutón con pistas del origen de los planetas y la vida

Montañas de hielo causan sorpresa a científicos

Las primeras imágenes de Plutón revelaron montañas de 3.400 metros y ausencia de cráteres, dos descubrimientos que dejaron encantados y desconcertados a los científicos de la NASA que trabajan en la misión New Horizons y proveyeron una definición para un viaje que ha transcurrido durante nueve años y medio.

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Una imagen de Plutón enviada por la sonda desde 4.500 millones de kilómetros. Foto. Reuters

Solo 112 años después de que los hermanos Wright apenas pudieron levantar vuelo en su avión, un aparato lanzado desde la Tierra cruzó el sistema solar hasta un mundo pequeño y helado situado a 5.000 millones de kilómetros de distancia. El vuelo cercano, cuando New Horizons pasó a 12.430 kilómetros del ex noveno planeta, se produjo 50 años después de que la nave Mariner 4 de la NASA hizo un pasaje inicial similar por Marte.

Hasta hace pocas semanas, Plutón era un punto borroso. En los últimos días, se ha transformado en un mundo dinámico de geografía variada, con descubrimientos que apuntan a la posibilidad de volcanes de hielo y estructuras tectónicas revueltas. Toda esta nueva información puede proveer pistas sobre la manera en que se formaron los planetas y hasta de los orígenes de algunos componentes de la vida.

El investigador principal de la misión, Alan Stern dijo que no podían imaginar algo mejor, en tanto la científica adjunta del proyecto, Catherine Olkin, sostuvo que "esto excede lo que buscábamos".

La primera sorpresa fue la topografía agreste, con montañas de hasta 3,4 kilómetros de altura, que casi con seguridad están compuestas de agua-hielo en lugar de roca. "Puede haber algunas más altas", dijo John Spencer, uno de los investigadores . Esa fue una sorpresa, porque las observaciones de Plutón desde la Tierra no habían descubierto signos de agua-hielo. Habían detectado nitrógeno y metano helados, pero con demasiada debilidad para ser elevados en montañas.

New Horizons hizo mediciones que deberían confirmar que las montañas son de agua-hielo, aunque esos datos permanecen en la nave, que los irá enviando en el próximo año y medio. Sin embargo, Stern no tuvo duda. "Podemos estar muy seguros de que hay agua en gran abundancia", indicó.

La segunda sorpresa fue que la superficie del planeta enano no está marcada por cráteres. "En las imágenes no aparece ni un solo cráter", señaló Spencer. Las colisiones ocurren en todos lados en el sistema solar. Los astrónomos cuentan los cráteres para determinar si una superficie es antigua, formada hace miles de millones de años, o joven, una expansión suave que se formó recientemente. Spencer explicó que la carencia de cráteres sugiere que la parte de la superficie de Plutón observada tiene menos de 100 millones de años, lo que es extremadamente joven si se considera que el sistema solar tiene 4.500 millones de años.

El clima y la tectónica pueden borrar los cráteres, pero los dos requieren de calor para removerse. Plutón, pequeño y distante, no cuenta con fuentes obvias de calor.

Otros aspectos de la superficie resultaron tan inusuales, que Spencer encontró dificultades para describirlos en términos geológicos.

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OTROS MUNDOS.

Luna con acantilados, un cañón y depresiones.

Además de captar imágenes cercanas de Plutón, la misión de New Horizons, una sonda de US$ 700 millones del tamaño de un piano, abre las puertas a una nueva zona del sistema solar que es más grande y extraña que el sistema solar que los astrónomos pensaron que habían catalogado en los años 90. En ese entonces, la nómina de planetas memorizada por los escolares terminaba en Plutón.

New Horizons acelera hacia el Cinturón de Kuiper, que se extiende algunos miles de millones de kilómetros más allá de Plutón y probablemente contenga mundos helados, incluyendo uno, Eris, que es apenas más pequeño aunque más masivo que Plutón. Los objetos en el Cinturón de Kuiper son remanentes de los componentes originales del sistema solar, pero demasiado apartados y diseminados para formar un planeta.

Caronte, la mayor luna de Plutón, también sorprendió a los científicos, al ser más pequeña de lo que creyeron y en gran medida inerte. Tiene muy pocos cráteres. "Originalmente, pensé que Caronte sería un terreno antiguo cubierto de cráteres", dijo la científica adjunta del proyecto, Catherine Olkin. "Caronte nos hizo alucinar cuendo llegó la imagen. Es un mundo pequeño con depresiones, acantilados y zonas oscuras que son un misterio, así como con un cañón de unos nueve kilómetros de profundidad".

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