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Bolsonaro a paso firme con las armas y la Biblia como banderas

Jair Messias Bolsonaro parece ya dirigido a ganar las elecciones del domingo 28 en Brasil.

"La tenemos (la presidencia) al alcance, es verdad", dijo Bolsonaro. Foto: EFE
Jaril Bolsonaro. Foto: EFE

Punto más, punto menos, todos los sondeos dicen que Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), será elegido presidente con una amplia ventaja sobre Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT). La última encuesta, difundida este jueves por Datafolha, dice que Bolsonaro logrará un 59% de los votos y que Haddad, quien heredó su candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva, en la cárcel por corrupción, se quedará en un 41%.

Una de las principales ofertas de Bolsonaro es liberar la venta de armas a civiles, para reforzar el combate a una delincuencia que se ha desbordado en un país en el que se registran cerca de 60.000 muertes violentas anuales.

También propone reducir la edad de responsabilidad penal —hoy fijada en 18 años— a 17 primero y luego a 16; dotar de "seguridad jurídica" a los policías que maten delincuentes en el ejercicio de sus funciones y acabar con la financiación oficial a organismos de derechos humanos.

Junto con ello, ha prometido un estricto apego a los principios religiosos, mezclados con proclamas nacionalistas, que resume en un lema de campaña ("Brasil encima de todo, Dios encima de todos") que sintetiza su convicción cristiana y parte del ideario militar. "A fines de 2014 resolví disputar las elecciones de 2018 y, por tanto, comencé a andar por Brasil y adopté una bandera, que es un pasaje bíblico: Juan 8:32: Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres", repite a diario Bolsonaro en su propaganda electoral.

En el equipo que prepara su eventual gestión de Gobierno conviven generales, empresarios neoliberales, economistas vinculados a la escuela de Chicago y pastores de las iglesias evangelistas, las que más crecen en Brasil y a las que se ha acercado en los últimos años.

Bolsonaro, católico descendiente de italianos y alemanes, se ha casado tres veces y la última fue en 2013, en un rito evangelista celebrado por el pastor Silas Malafaia, uno de los más influyentes y conservadores pastores del país.

En 2016, viajó a Israel y fue bautizado en el río Jordán, de gran simbolismo para los evangelistas, por el pastor Everaldo Dias, otro líder religioso que llegó a ser candidato a la Presidencia en 2014.

El talante militar de Bolsonaro lo refuerza el general de la reserva del Ejército Hamilton Mourao, su compañero de fórmula y quien defiende la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

El líder de la ultraderecha también ha prometido que reducirá a la mitad el número de ministerios, de los actuales 30 a 15, y que al menos una tercera parte de ellos estará dirigido por militares.

Una de las propuestas ya elaboradas por el grupo que prepara su plan de gobierno, integrado por varios militares, se refiere al área de educación, fue adelantada por el general Aléssio Ribeiro Souto y apunta a eliminar la "ideología" de las escuelas y, entre otras cosas, enseñar "la verdad" sobre el régimen militar de 1964.

Otra promesa de Bolsonaro es retirar a Brasil del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, tal como hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien tiene entre sus referencias políticas.

Eso es apoyado por los empresarios del campo brasileño, reunidos en la Unión Democrática Rural (URD), entidad presidida por el hacendado Luiz Antônio Nabhan Garcia, citado como posible ministro de Agricultura, un despacho al que sería anexada la actual cartera de Medioambiente. Según Nabhan Garcia, Brasil cuenta con una legislación apropiada y el Acuerdo de París contraría algunos de sus dispositivos, por lo que un tratado internacional "no puede" vulnerar la "soberanía" ni establecer límites de deforestación, así sea en la Amazonía.

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