Publicidad

VIDA SANA

Cómo tener una vida plena cuando se tiene asma, una enfermedad que no tiene cura

Si bien el asma es una enfermedad que no tiene cura, con un tratamiento adecuado, es posible controlar de forma eficiente la afección y evitar futuras crisis.

Compartir esta noticia
respirador.jpg
El asma no tiene cura, pero gracias a los avances médicos hoy se puede tener una mayor calidad de vida.
Foto: Public Domain Pictures.

Una de las principales enfermedades no transmisibles (ENT) son las afecciones respiratorias crónicas, específicamente el asma, el cual afecta a más 260 millones de personas alrededor del mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de los bronquios, ya que se produce debido a la conglomeración de células y fluidos que hinchan estas ramas transportadoras de aire, produciendo así una variedad de síntomas que dependen de cada paciente, explicó el neumólogo José Luis Cabrera.

¿Cuáles son los síntomas más comunes del asma?

Los signos más característicos de esta enfermedad respiratoria son: tos persistente; sobre todo, muy temprano en la mañana o por la noche, ronquido del pecho, falta de aire, problemas para respirar y opresión torácica. Como destacó la neumóloga Fátima Ortega, la sintomatología puede ser intermitente y suele agravarse durante la noche o al realizar ejercicio; no obstante, con un adecuado tratamiento se puede controlar y aplacar las futuras crisis.

¿Cuáles son los factores de riesgo del asma?

Hasta hace un tiempo, se pensaba que todos los casos de asma eran causados por un factor hereditario o relacionado a alergias; sin embargo, no son los únicos a tomar en cuenta, puesto que los factores ambientales son en gran parte responsables de esta afección, en especial, si se vive en lugares como Lima, la cual es una de las ciudades más contaminadas en el mundo, pues posee un alto índice de concentración de materia particulada. Además, la contaminación doméstica o laboral, como vivir con un persona que fuma o si se está expuesto a productos químicos, los cuales pueden representar un verdadero riesgo, precisó Cabrera.

“Los niños prematuros y que han tenido algún problema con las vías respiratorias durante el nacimiento, tienen un mayor riesgo de desarrollarlo, así como aquellos que tienen un familiar de primer grado con esta enfermedad y que adicionalmente, presentan algún tipo de alergia, como dermatitis alérgica”.

¿Cuáles son los desencadenantes más comunes del asma y cómo se pueden evitar?

Uno de los desencadenantes más populares es el polvo doméstico y la presencia de los ácaros, por ello, es recomendable que el paciente evite los espacios con exceso de objetos, como papeles, ropa, alfombras y estanterías, asimismo, se debe prevenir el contacto con olores fuertes, ya sea el humo del cigarro o materiales de limpieza. También hay personas que presentan complicaciones por algunos medicamentos, como antiinflamatorios o los de uso cardiológicos, puesto que generan broncoespasmos. De igual forma, un 15% a 20% de los casos, puede tener problemas con alguna bebida o alimento, por ejemplo, los cítricos, algunos edulcorantes o preservantes que agravan los cuadros de asma.

“Sin duda, las infecciones respiratorias pueden potenciar esta afección, motivo por el cual, es sumamente importante continuar con las medidas de cuidado, tales como el uso de mascarillas, mantener los lugares ventilados y una higiene adecuada, al igual que, considerar la vacunación contra la influenza. Además, para tener un mejor control del asma es esencial asistir a las consultas médicas para que el especialista evalúe la evolución de la enfermedad”, afirmó Cabrera.

¿El asma únicamente se desarrolla en la infancia?

En general, es una enfermedad que se puede desarrollar en cualquier etapa de la vida. Si bien, la mayoría de personas desarrollan el asma desde niños, muchas veces la predisposición se mantiene y pueden presentar molestias nuevamente en la edad adulta. Por ejemplo, como refirió el vicepresidente de la Sociedad Peruana de Neumología, esta es una situación que se ha evidenciado durante la pandemia del COVID-19, pues esto despertó el asma en adultos, quienes no habían tenido episodios asmáticos previamente o no lo presentaban desde la etapa infantil, además de que fue un factor que complicó aún más los casos de asma a nivel mundial.

¿Cómo se diagnostica el asma y qué pruebas médicas son necesarias para hacerlo?

El asma tiene un diagnóstico fundamentalmente clínico, el cual está basado en la información que el médico obtiene de la anamnesis, es decir, del interrogatorio y conversación que sostiene con el paciente en base a los síntomas que presenta en el momento de la consulta y/o enfermedades que ha padecido en el pasado. De igual manera, se complementa el diagnóstico con algunas pruebas, como la espirometría, la medición del óxido nítrico, entre otras, recalcó Cabrera.

¿En qué consiste el tratamiento del asma?

El control del asma se logra por medio del uso de medicamentos broncodilatadores y antiinflamatorios de la vía aérea, los cuales son tratamientos inhalados, que van a permitir desinflamar los bronquios y evitar la estrechez de la vía aérea que desencadenan los síntomas.

“Existen dos tipos de tratamientos, por un lado, los aliviadores, que permiten aplacar la sintomatología de forma rápida y efectiva a través de la administración de un broncodilatador de acción corta, el cual empieza a actuar en pocos minutos. Mientras que, los tratamientos de mantenimiento o control, previenen la aparición de una crisis, por esta razón, se emplean glucocorticoides inhaladores que se pueden administrar solos o en combinación con los broncodilatadores de larga acción. Es importante tomar en cuenta que, como es una condición crónica, es decir, no tiene una cura como tal, es sustancial realizar siempre un tratamiento de control más allá del tipo de asma que padezca el paciente”, señaló el neumólogo.

¿Cómo afecta el asma a la calidad de vida de las personas?

Definitivamente, esta es una condición que repercute en la vida de las personas, pues según manifestó Cabrera, en países desarrollados el ausentismo laboral y escolar por el asma es bastante común. Igualmente, al ser una enfermedad cuyos costos tienen un impacto significativo en los presupuestos públicos, pero aún más en el de las familias, ya que, especialmente, en el Perú, muchas de ellas no cuentan con un seguro privado y, generalmente, los gastos relacionados con el asma son solventados de forma particular, obstaculizando así un adecuado tratamiento, puesto que no pueden cumplir con toda la prescripción médica mensual.

¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para las personas que tienen asma?

Las perspectivas de control del asma han cambiado con el tiempo, pues antes las personas con este padecimiento solían estar restringidos de una serie de actividades físicas; no obstante, gracias a los avances en los tratamientos y el conocimiento de la enfermedad, el objetivo actual es que la persona pueda tener una vida plena y activa con la mayor normalidad posible, siempre y cuando, se adopte un adecuado control del tratamiento y seguimiento por el médico especializado.

(Por Milenka Duarte, El Comercio - GDA)

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

asmacalidad de vida

Te puede interesar

Publicidad

Publicidad