Transporte en apuros

Próxima parada: incierta

No solo Raincoop está en problemas. Los buses capitalinos perdieron seis millones d e viajes en 2015 y la mayoría de las empresas hace "malabares" para que cierren los balances. En las cooperativas entienden que Cutcsa y las regulaciones municipales las han perjudicado.

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Protesta de los trabajadores del transporte colectivo en Montevideo. Foto: A. Colmegna

el sistema de transporte colectivo en Montevideo cerró el año en una situación delicada. En 2015 se vendieron seis millones de boletos menos que en 2014, y las cooperativas de transporte, que tienen 35% del mercado, se mueven en márgenes financieros muy ajustados. El caso de Raincoop, que estuvo al borde de la quiebra y aún sigue con salarios no pagados y destino incierto, es la punta del iceberg: en el sector aseguran que todas están en problemas.

"Acá no hay dinero que sobre; vivimos con una economía de guerra para tratar de subsistir, eso está claro", resume, lapidario, Carlos Vecchio, secretario de la cooperativa de ómnibus Coetc.

Esa firma tiene 12% de los ómnibus que circulan por Montevideo. Cuenta con 1.000 empleados, 17 líneas y 232 unidades, y según Vecchio, se sostiene gracias al esfuerzo de los cooperativistas (que son la enorme mayoría de sus empleados).

Mario Alvarellos, presidente de la cooperativa UCOT, dice por su parte que "sin duda" el sector atraviesa "problemas" y vive un panorama de debilidad. "Hay muchos temas para atender y en un año de merma del pasaje hay que agudizar el ingenio y trabajar mucho", plantea.

El cooperativista cuenta que en 2015 UCOT vendió 3% menos de boletos que en 2014, y que desde 2008 (momento de implementación del boleto de una hora) hasta ahora, la compañía perdió 10% de sus ingresos.

Alvarellos y Vecchio coinciden en su diagnóstico. Ambos dicen que los cambios que introdujo la Intendencia en los últimos años no han sido positivos para las empresas más chicas, mientras que sí han beneficiado a Cutcsa, que tiene el 65% del mercado. Los cooperativistas apuntan contra el boleto de una hora, y dicen que esa medida les quitó pasaje a sus compañías. También dicen que las obras viales, tales como el Corredor Garzón, no han sido beneficiosas para el transporte, y se quejan de la poca participación que tuvieron en esos procesos.

"No hay un rumbo claro sobre qué se va a hacer en el transporte en Montevideo. No hay una política que trascienda los gobiernos. Dependemos de las decisiones de cada intendente que asume para saber qué hacer", se queja Vecchio.

Agrega que "en la administración pasada se generaron instrumentos en el transporte que capaz que fueron beneficiosos para la gente, pero perversos para el transporte". Específicamente, apunta contra el boleto de una hora, que permite al usuario pagar una vez y en los siguientes 60 minutos tomar otras líneas: "Esa medida benefició a la empresa más grande, que es la que tiene más unidades en la calle, y las cooperativas tuvimos que pagar las consecuencias por eso".

Sobre el mismo aspecto habla Alvarellos: "Este sistema les genera peores condiciones a las empresas chicas para desarrollarse, tienen menores posibilidades de captar los boletos de una y dos horas. El sistema de transporte en general, y la paramétrica (del subsidio para el combustible) tal como está establecida, hace más difícil la competencia, porque quien tiene mayor escala tiene mayores posibilidades".

El cooperativista entiende que "el sector está complicado". "Seguimos trabajando en cambios y aspiramos a que nuestros números cierren, a la vez que buscamos solidificar nuestras fuentes de trabajo". Igualmente destaca que a pesar de las dificultades UCOT va a incorporar, a partir de este mes, 20 unidades nuevas a las líneas. La compra fue realizada con un préstamo del Fondes y con un respaldo financiero adicional brindado por el Banco República. Otra que recibió dinero del Fondes fue Raincoop.

En COME, la otra cooperativa de transporte, no respondieron la consulta.

"Hay mitos".

Juan Salgado, presidente de Cutcsa, discrepa con las posiciones planteadas por los encargados de las cooperativas y critica la forma de administración de estas compañías. "Hay mitos, cada cual lleva su porcentaje en el boleto de una hora. También hay posturas de algunas directivas, no de los cooperativistas, sino de directivas, de esconder su mala gestión. Tratan de utilizar esas frases contra Cutcsa para ocultar su mala gestión", dispara.

Salgado, que es asesor del presidente Tabaré Vázquez, dice que también para Cutcsa ha sido "difícil coordinar con las cooperativas cualquier medida de carácter social y cualquier beneficio para la gente". "Hay un concepto que queda claro, y es que mientras nosotros queremos garantizar clientes para el sistema y queremos dar beneficios y un mejor servicio, hay empresas que no (apuntan a lo mismo)".

Según el presidente de Cutcsa, el sector no está en "crisis". "No es un sistema deficitario, y si hubiera déficit tarifario, sería algo natural y posible de corregir, pero no hay una crisis del sistema estructural". A su juicio, "hay que estar atento a hacer ajustes de acuerdo a cuál es la venta de boletos".

Específicamente en esa área Salgado reconoce dificultades. Dice que la caída en la venta de boletos fue de entre 3% y 4% al comparar 2015 con 2014, lo cual implicó que Cutcsa haya vendido este año cinco millones de pasajes menos.

En el caso de UCOT y la caída anual en la venta de boletos en el orden del 3%, Alvarellos afirma que hay distintos factores que inciden en ese indicador, desde el ritmo de la economía hasta la alta cantidad de paros del año pasado. Según el presidente de la cooperativa, la tendencia en la venta de pasajes es a la baja en todo el sector y en 2015 el sistema de ómnibus montevideano vendió seis millones menos de boletos.

En rojo.

El transporte colectivo de Montevideo se basa en cinco empresas. Cutcsa tiene el 65% del mercado, Coetc el 12%, UCOT el 8,5%, COME el 8% y Raincoop el 6,5% de los ómnibus en circulación. El sistema está subsidiado por la Intendencia en un 30%, y según las distintas fuentes consultadas, sin ese respaldo, el boleto que hoy se vende a $ 26, se iría a $ 34.

El subsidio del boleto consiste en un fideicomiso creado por la IMM que implica que los litros de gasoil que las empresas requieren para realizar sus recorridos sean vendidos a un precio especial de $ 17 (menos de la mitad del precio de estación). Si consumen por encima de lo calculado para su recorrido, lo pagan a precio de estación.

Ahí aparece un punto clave en relación con las finanzas de las empresas más chicas. Estas plantean que sus ómnibus consumen más de lo que está previsto por lo Intendencia, y consideran que la comuna elabora una paramétrica "injusta", dado que los registros de consumo de las unidades de la empresa mayoritaria no son los mismos que los que tienen los ómnibus de las cooperativas.

"Nosotros teníamos una flota armada para competir y trabajar en un sistema distinto a este. Teníamos unidades más grandes, apuntábamos a dar un servicio más rápido, no importaba tanto el gasto sino el poder llevar todo el pasaje en el recorrido, pero acá hubo un cambio de sistema. Hoy en día, ya no todo el que sube paga. Parte del pasaje termina en otras empresas por el sistema creado con el boleto de una hora", subraya Alvarellos.

Ante ese planteo, Salgado dice que Cutcsa está dentro de los parámetros de consumo. "A quien no le alcanza el subsidio para cubrir lo que gasta es porque tomó decisiones inapropiadas".

A mejorar.

Los cooperativistas admiten que hay cuestiones a mejorar en el servicio, pero dicen que su margen de acción es limitado dada la alta regulación aplicada por la Intendencia. "Tenemos que mejorar los servicios, pero dependemos de la Intendencia. Uno ve que la ciudad no está preparada para el sistema de transporte que tenemos, y también ve que se generaron carriles que aumentaron la peligrosidad, que generaron problemas para el que trabaja en el ómnibus y también para el pasaje", sostiene Vecchio.

Para la directora de Movilidad de la IMM, Beatriz Tabacco, el transporte "es un sector que tendría que mejorar en su eficiencia y en la atención al público". "Hay todo un conjunto de trabajo para hacer, hay que profesionalizar en muchos casos. Hay que comenzar a utilizar algunos instrumentos de gestión que permitirían mejorar la situación de ciertas empresas. Eso no implica llenar las compañías de profesionales, sino usar técnicas de gestión no improvisadas".

Tabacco es consciente de los problemas financieros que afectan a las cooperativas. A su entender, hay aspectos que pesan "como en cualquier negocio". "Hay que gestionar bien para que funcione. Si se gestiona mal, aunque el trabajo se haga bien, se van a generar complicaciones".

De todos modos, Tabacco dice que las normas en el mercado del transporte colectivo en Montevideo son "claras y bien conocidas", y sostiene que las empresas deben adaptarse a las mismas.

"Cada mercado tiene sus particularidades, acá estamos ante un mercado que todos ya saben que es así. Es verdad que hay una empresa más grande, pero eso no es nuevo y solo hay que saber manejarse en ese contexto", concluye.

El precio del boleto también tiene sus defensores.

¿Es caro el precio del boleto? Los usuarios parecen creer que sí, o al menos así lo expresan en las redes sociales y en publicaciones de todo tipo ante cada ajuste: pagar $ 26 por cada boleto ante la calidad de los servicios es considerado un exceso por parte de muchos.

Sin embargo, tanto empresarios del sector como jerarcas de la Intendencia afirman lo contrario. "No es caro el boleto en Montevideo. Cuando uno ve una serie histórica, cuando uno ve el aumento del boleto y el del IPC y los salarios, ve que el precio aumentó por debajo de esos indicadores", sostiene la directora de Movilidad, Beatriz Tabacco.

Por su parte, Juan Salgado, presidente de Cutcsa, también ha dicho que el boleto no es caro. "Al 80% de las personas no les afecta el precio del boleto, sino que quieren un servicio rápido", manifestó recientemente.

Raincoop: "no vemos cambios".

A mediados de diciembre la situación de Raincoop terminó de venirse a pique, y la compañía, que posee el 6,5% del mercado del transporte capitalino, estuvo al borde de la quiebra.

Sin embargo, la aparición a último momento del interés de un grupo de inversores puso suspenso a la situación y pareció reactivar a la firma. Una mujer llamada Lourdes Carbajal se presentó el 20 de diciembre ante la asamblea de cooperativistas y propuso formar un fideicomiso de un millón y medio de dólares, mantener la cooperativa con su actual conducción y montar un equipo de gestión de su confianza, propuesta que fue aprobada por 324 votos contra 165.

Sin embargo, según dijo esta semana a El País Marcos Lombardi, dirigente sindical de Raincoop, "la compañía está igual que antes o quizá hasta peor, porque viene pasando el tiempo y no se ven cambios".

"Nos siguen debiendo el 50% del salario de noviembre y el aguinaldo. No hay novedades del BROU (que había cortado la línea de crédito a la empresa) y no hay perspectivas claras de que nos vayan a pagar el salario del mes de diciembre ni los salarios vacacionales a los compañeros que tienen licencia", dijo el sindicalista.

Según contó, "hasta ahora no apareció el millón y medio de dólares que había prometido la nueva gerenciadora". "Hasta ahora solamente trajo ideas, pero nada que parezca como muy nuevo. Vemos que se ha dedicado plenamente a criticar las propuestas de la IMM y de las otras empresas, pero no ha surgido algo claro que se contraponga", expresó Lombardi. E insistió: "Estamos igual que antes o incluso peor. Ya pasó el tiempo y no hay soluciones. No sé hasta cuándo podremos aguantar".

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