Existen dos visiones en el MTSS sobre la posibilidad de desindexación

El Pit-Cnt advierte que no aceptará baja de salarios

Aseis días de que el Poder Ejecutivo defina los lineamientos para los Consejos de Salarios, en el Ministerio de Trabajo afloraron contradicciones respecto al asunto, en tanto el Pit-Cnt advirtió en un duro comunicado que se opondrá a cualquier posibilidad de que las remuneraciones se desvinculen de la inflación.

El País informó este martes que la posibilidad de la desindexación para algunos casos está sobre la mesa en el análisis que realiza el gobierno en estos días.

Por un lado, el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, dijo que "de ninguna manera se está pensando en desindexar salarios". "No sabemos con que irresponsabilidad se ha anunciado eso por parte de un medio de prensa", señaló. Sin embargo, el director de Trabajo, Juan Castillo, señaló que "desindexación es una mala palabra para el movimiento sindical y la mala palabra para el gobierno es el crecimiento de la inflación", por lo que "vamos a tener que evaluar o una cosa o la otra o una media entre ambas". Castillo dijo al programa Arriba Gente de Cana l0 que "entre las dos malas palabras hay que ver cuál es la que menos daño le hace a la población uruguaya, qué es lo que menos castiga el salario, qué es lo que menos complejidad le trae a los que ganan menos".

El nuevo Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt se reunió ayer y emitió un comunicado en el que señala "su más enérgico rechazo a la idea de la desindexación salarial". "Desde nuestra perspectiva, es natural que las cámaras empresariales y la derecha en medio de un coro establecido por los grandes medios de comunicación masiva, defiendan el interés de clase del Gran Capital ante la próxima negociación colectiva. Ellos pretenden imponer una agenda del miedo promoviendo la visión de que nuestro país se encuentra en una crisis grave. (...) Es cierto que estamos en un escenario internacional delicado y es justamente ante eso que proponemos utilizar con eficacia la demanda interna para que la economía y el trabajo no caigan", señala el comunicado.

Por ese motivo, la central insistirá en su pedido para tener una entrevista con los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Economía, y advir- tió que el movimiento sindical "estará a la altura de las necesidades, respondiendo con unidad, solidaridad y lucha de conjunto".

Empresarios.

Por estas horas, las cámaras empresariales tienen en el centro de su atención a los Consejos de Salarios. La Cámara de Industrias planteará hoy a la ministra de Industria, Carolina Cosse, las razones por las que cree que no hay margen para subir en términos reales los salarios del sector manufacturero, y lo mismo hará la próxima semana con el ministro de Economía.

La Cámara Nacional de Comercio y Servicios adoptará una posición mañana. Fuentes de la gremial adelantaron a El País que hay "un enlentecimiento del sector que preocupa" y que se deben respetar las realidad de los sectores que son "muy distintas". Las fuentes consideran que el gobierno debe tener "coherencia" y si se va a ser prudente con los salarios públicos debería entender que la misma austeridad debe primar en el sector privado, dada la desaceleración económica. "Vamos a tener que ser muy creativos y no se puede descartar ninguna alternativa", consideró la fuente.

Los Consejos de Salarios tripartitos fueron creados en 1943 y funcionaron hasta 1968. El primer gobierno de Julio María Sanguinetti (1985-1990) posterior a la dictadura los reinstaló y se dejaron de convocar durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995). Volvieron a reunirse a partir de 2005.

Varios convenios vencen el lunes 30. La negociación en la salud privada comenzó pero no ha avanzado porque no se presentó en las conversaciones el Ministerio de Economía con el argumento de que el Poder Ejecutivo no culminó la elaboración de sus lineamientos. El director de Trabajo, Juan Castillo, dijo que habrá alrededor de una decena de lineamientos y que los "actores sociales" tendrán "libertad" para sus tratativas durante las negociaciones.

Algunos especialistas cuestionan el sistema de negociación colectiva uruguaya. Nelson Larrañaga, del estudio Ferrere, recuerda que la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) observó en 2010 a Uruguay por incumplir los convenios 198 y 154 que establecen que la negociación tripartita (con delegados del Estado, trabajadores y empresarios) solamente debe tener lugar para mejorar salarios mínimos. Las cámaras empresariales aceptaron retirar por un año su cuestionamiento ante la OIT para habilitar una negociación con los sindicatos, actualmente en curso, que permita el retiro definitivo de la queja. "Son convenios que Uruguay debería cumplir porque los ratificó por ley", advirtió el especialista.

Según el laboralista, la correlación de fuerzas está "bastante equilibrada" entre empresas y sindicatos y a veces estos tienen "mucha más fortaleza" que el sector empleador. La central sindical llegó a los 400.000 afiliados y en algunas ramas de actividad exhibe mucha fortaleza. Pero a su juicio es difícil que se vaya a la negociación bipartita porque el Pit-Cnt "se acostumbró" al actual esquema.

Larrañaga cree también que el gobierno ha tolerado ocupaciones y piquetes y no ha asegurado el derecho constitucional al trabajo. Recordó que en algunos conflictos se tomaron medidas "extremas" que llevaron a que las empresas dieran aumentos que en otras circunstancias no hubiesen dado.

LA POSICIÓN DEL MTSS.


La desindexación, un tema en danza desde hace un año.


El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, negó ayer que se esté analizando la posibilidad de desindexar algunos salarios. Pero hace un año el entonces ministro de Economía, Mario Bergara (hoy al frente del Banco Central), consideró que debía comenzar a pensarse en la desindexación una vez que la inflación esté en niveles bajos. El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo cuando visitó la central sindical que no creía que los salarios explicasen la inflación pero al mismo tiempo ha llamado a dar prioridad en las rondas de negociación a la preservación de los empleos por sobre la mejora de los sueldos. La necesidad de moderación estaría marcada, entonces, por la desaceleración económica.

Castillo insinúa que se va hacia un esquema mucho más flexible.


El director de Trabajo, Juan Castillo, exsindicalista, dijo ayer que habrá en los lineamientos salariales un conjunto de opciones y algunas enfatizarán la necesidad de no alimentar el alza de precios y de contemplar los problemas que atraviesan algunos sectores. Uruguay "no va a entrar en recesión pero ha desacelerado su crecimiento", dijo, aunque reconoció que los salarios más bajos "no están en condiciones de retrotraerse". El Ministerio de Trabajo elevará al Consejo de Ministros "una propuesta concreta" con una gama amplia de lineamientos. El Pit-Cnt estará atento. Advierte que 600.000 trabajadores todavía ganan menos de $ 15.000 y cree que debe haber aumentos en términos reales.

SABER MÁS

LA OPINIÓN DE LOS LABORISTAS.


Desindexar los sueldos más altos.


Leonardo Slinger, del estudio Guyer & Regules, dijo a El País que "de pronto para desindexar los salarios más bajos no están dadas las condiciones, pero sí se podría analizar para los sueldos altos y para quienes cobran bonos especiales". Según Slinger, "que no se indexen los salarios no quiere decir que haya una caída". "Las pautas van a tener que ser más creativas. En algún momento deberían dejarse de lado los convenios por rama de actividad para ir a acuerdos por empresa aunque es muy difícil que los sindicatos acepten esa posibilidad", consideró. Slinger reconoció que el Ministerio de Trabajo escucha más a los empresarios pero vaticinó divergencias porque los sindicatos tienen una postura firme.

Gobierno es el fiel de la balanza.

Nelson Larrañaga, del estudio Ferrere, cree que el fiel de la balanza de la negociación de los Consejos de Salarios será el gobierno y que el centro del debate será si el poder adquisitivo del salario se puede mantener. Larrañaga no ve viable en esta coyuntura que se pueda incorporar el concepto de productividad a las conversaciones "porque no hay bancos de datos fiables por rama de actividad" que permitan definir si hay mejoras ese aspecto. "Si se negocia productividad tendrá que ser por empresa porque cada una es un mundo. Hay que ver si exporta o trabaja para el mercado interno, si está en Montevideo o el Interior", opinó. Anteriores aumentos fueron concedidos por la fuerte presión sindical, sostuvo.

Contemplar mejor la coyuntura.


La abogada Cecilia Demarco, de Posadas, Posadas & Vecino, cree que sería importante que las empresas tuvieran posibilidades reales de "descuelgue" de los convenios, que hoy existen pero son de difícil utilización. La especialista cree que se debe analizar también la posibilidad de que se vuelva parcialmente a las negociaciones bipartitas entre empresas y trabajadores porque "eliminar opciones empobrece las soluciones". Las negociaciones salariales deben incorporar nuevas variables y contemplar las situaciones coyunturales de los distintos sectores de actividad porque la situación económica "aparenta ya no ser la misma".

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