FOTOGALERÍA

En alerta aunque las aguas comenzaron a descender

En Paysandú hay 3.013 evacuados; el Operativo Retorno se hace esperar.

Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas
Inundaciones en Paysandú. Foto: Daniel Rojas

El río Uruguay comenzó a bajar lentamente, lo que constituye un alivio para 3.013 personas de Paysandú que viven cerca de la costa y fueron desplazadas. También levantan los ánimos los pronósticos que descartan lluvias importantes que puedan cambiar la perspectiva trazada para la próxima semana. Empero, el descenso de las aguas será lento y el retorno a los hogares llevará más tiempo del deseado.

No son pocas sin embargo las personas que se mantienen en zonas inundadas o muy cerca. Javier es uno, se queda en su casa de la zona portuaria al igual que otros vecinos. Sale con el agua cerca de la cintura hasta que llega a la zona de Bulevar Artigas, cerca de Pinilla. Allí se termina de cambiar para iniciar la rutina diaria. "Es la única forma de proteger lo que es de uno. En todos lados pasa que si descuidás algo te lo llevan y acá no es la excepción", afirma Javier.

Dos minutos después llega un vehículo. Un joven de unos 30 años se baja y se quita la ropa de trabajo. Se pone bermudas y la emprende para su casa en la calle Ledesma, también tapada por el agua. "Cuando salgo a las 6 de la mañana me mojo y ahora al mediodía tengo que hacer lo mismo. Así todos los días", indica el joven.

"Mi señora y dos hijos pequeños se fueron para otro lado y yo después de trabajar me quedo encerrado porque está bravo, si te regalás mucho vienen de noche y en dos horas te hacen un agujero y te sacan todo", sostiene Heber, quien reconoce que por suerte el río ayer bajó 7 centímetros.

En lo cotidiano, el comité de emergencia de Paysandú se esfuerza por cumplir con todas las demandas generadas por la situación. Pero en la recorrida por zonas afectadas se suman múltiples reclamos.

En Charrúas y Gutiérrez Ruiz, un grupo de seis pescadores optó por acampar cerca de sus casas para cuidar las propiedades y los botes. "Acá no viene nadie de la intendencia y cuando vinieron de Presidencia, los llevaron a recorrer Avenida Brasil. ¿Por qué no les muestran otras zonas como estas en donde estamos varias familias que no recibimos ayuda ninguna, por el solo hecho de estar en carpas?", cuestionó uno de los afectados.

De inmediato otro pescador señaló la manzana donde están sus casas. "Allí, tanto que hablan de realojo, dieron material para construir en zona inundable. ¿Y sabe qué? Ahora vive gente de malas costumbres, que se dedica a la venta de drogas y a robar. No trabajan nunca, se levantan a las 11 de la mañana y pasan en la vereda hasta las 10 de la noche", dijo un vecino indignado.

Bajo techo.

En el Estadio 8 de Junio funciona uno de los siete refugios habilitados; allí hay varias madres con sus niños.

"Estoy con mis hijos desde el 1º de junio y tenemos nuestras habitaciones con sus respectivas comodidades pero, a modo de queja, no nos permiten recibir donaciones de ropa y con esta humedad es imposible lavar y secar en este edificio, que es cerrado", comentó a El País María del Carmen Castillo.

"La comida viene bien pero a muchos niños les ha hecho mal y están con diarrea y fiebre", advierte la señora, que puntualiza que los médicos llegan casi todos los días brindando atención "muy buena".

María Borges también se mostró preocupada por la salud de sus hijos de 10 y 6 años. "Es horrible como se atacan los niños de asma y fiebre".

Marco García, presidente del comité de emergencia local, dijo que los equipos de salud realizan giras a diario en todos los alojamientos. Pero la entrega de ropas de abrigo, calzado y frazadas fue canalizada a través del Club de Leones y de Cruz Roja. La gente tiene que ir con la denuncia pertinente y ahí se le hace entrega de la ropa, zapatos o pañales. "Esto no es un shopping, ni un hotel, y quien realmente esté necesitado tiene que ir a las instituciones que el comité departamental de emergencia definió", dijo García.

Toda la parte de elaboración y distribución de alimentos es hecha por el batallón Leandro Gómez y la intendencia de Paysandú, que proporcionan cuatro comidas diarias.

Pero además "se elaboran dietas personalizadas por parte del hospital para las personas que tengan algún problema definido, como hipertensión o diabetes, y se hace atención casi personalizada de cada damnificado", explicó García.

Hasta el momento no se ha identificado ningún caso de salud que revista gravedad.

Sobre la situación general de los desplazados, para García la ciudad se encuentra "en una tensa calma, porque el río ha comenzado a descender lentamente, pero de todas formas hay alrededor de tres mil sanduceros que han tenido que dejar sus hogares".

Fantasmal.

Paysandú continúa bajo agua, aunque el río Uruguay ayer comenzó a disminuir el nivel de su altura, pero apenas en 7 centímetros, manteniéndose casi 3 metros por encima de la cota de seguridad. Desde numerosos balcones, techumbres que solo habitan perros o campanarios, ya no se ven plazas ni calles, solo el agua amarronada y antiguos vehículos en bamboleo. Algunas personas no tienen más remedio que seguir mojándose para ir a sus trabajos o trasladarse a las casas que no quieren abandonar por temor a los robos.

PERSPECTIVAS.

Prevención en Salto; hay 3.521 evacuados.

LUIS PÉREZ

Varias familias que se encuentran amenazadas por las aguas del río Uruguay comenzaron ayer en Salto a desalojar sus casas y preservar sus pertenencias.

Muchas de estas personas recurren a la instalación de carpas y se trasladan por sus propios medios unos metros más arriba de sus hogares, desde donde estiman que pueden tener más a la vista su viviendas.

Eso ocurre a pesar de que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, en su último informe indicó que el nivel de las aguas durante este fin de semana se mantendrá en los 15,30 metros en el puerto, y no habrá lluvias de importancia durante los próximos diez días.

Ayer el caudal de aporte hídrico de la creciente desde el alto Uruguay registraba una entrada de 29.000 metros cúbicos por segundo al embalse de la represa, mientras que la evacuación por los vertederos y sala de máquinas ascendió a los 27.000 metros cúbicos por segundo.

Personal de UTE continúa por su parte con el corte del suministro eléctrico en cada una de las fincas a las cuales podrán llegar las aguas; es una tarea preventiva para evitar que haya vidas en riesgo, siguiendo los protocolos del Sistema Nacional de Emergencias. Cada noche la oscuridad es mayor en aquellos lugares afectados por la inundación.

Son más de 3.500 las personas que se han visto desplazadas en Salto, entre evacuados y autoevacuados.

Primeros problemas de salud en Artigas.

El último informe del Sistema Nacional de Emergencias indicó anoche que "la situación en los departamentos afectados por las inundaciones continúa bajo control", mientras "los cursos de agua mantienen su ritmo de descenso".

Sin embargo también anunció que "el número de personas desplazadas aumentó levemente". Ahora permanecen 6.983 personas desplazadas. De ese total, 1.449 son evacuadas y 5.534 son autoevacuadas.

El Centro Coordinador de Emergencias de Artigas informó que hasta el momento los principales problemas de salud identificados fueron dermatitis en niños, infecciones respiratorias y afecciones crónicas en adultos como hipertensión, diabetes y artrosis.

En Paysandú quedó habilitado el gimnasio del Liceo N° 1 para hospedar a hombres solos. A esto se suman las instalaciones de la exfábrica Cotrapay habilitadas para el depósito de muebles; también allí podrán instalarse madres con hijos.

El Sinae comunicó además que, a partir del aporte de un privado, existe la posibilidad de contar con 10 habitaciones en un hotel, que serán destinadas para alojar adultos mayores y personas con problemas de salud.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)