ENTREVISTA A LA ACTRIZ DE "HABÍA UNA VEZ EN... HOLLYWOOD"

La primera vez de Margot Robbie como Chica Tarantino

En la novena película de Tarantino, encarna a Sharon Tate, la actriz y modelo que fue esposa del director de cine Roman Polanski. Tiene poco diálogo, pero bastantes apariciones. Los que llevan adelante el relato son un famoso actor de los años 60 (Leo DiCaprio) y su guardaespaldas (Brad Pitt).

Margot Robbie
La actriz cuenta el encuentro que tuvo en la casa de Tarantino leyendo el guión.

Había una vez.en... Hollywood se centra en el panorama cambiante de Hollywood a finales de los años 60, cuando la industria empezaba a olvidarse de los pilares clásicos. La estrella de un western televisivo, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), intenta amoldarse a estos cambios al igual que su doble, Cliff Booth (Brad Pitt). Sin embargo, la vida de Dalton parece que está ligada a sus raíces de Hollywood, dado que es vecino de la actriz y modelo Sharon Tate, que acaba siendo víctima de la familia Manson en la matanza de agosto de 1969.

Tate existió en la vida real y en la novena película de Quentin Tarantino la interpreta la ascendente estrella Margot Robbie.

Nacida en 1990 en Gold Coast, Australia, se mudó a Melbourne a la edad de 17 años para comenzar su carrera en la pantalla. En 2008, su participación como invitada en la popular serie Neighbors la hizo muy conocida y, después de tres años en el programa, se fue a buscar un futuro mejor en Hollywood. Sus últimas escenas se emitieron en enero de 2011 y en abril ya estaba nominada Actriz Más Popular en los Logie Awards de Australia.

Después de un comienzo en falso con la serie de ABC, Pan Am (que aquí vimos por Sony), en la que interpretaba a una azafata de la famosa aerolínea en los años 60, el perfil internacional de Robbie comenzó a crecer cuando se unió al reparto de la comedia romántica de Richard Curtis, Una cuestión de tiempo (2013). Inmediatamente llamó la atención de Martin Scorsese, la leyenda de Hollywood, quien la eligió para interpretar a la segunda esposa de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), Naomi Lapaglia, en su epopeya de 2013, El Lobo de Wall Street. Al año siguiente, formó su propia compañía de producción, a la que llamó LuckyChap Entertainment.

Tras aparecer en el drama de suspenso indie, Z para Zacharia, y coprotagonizar junto a Will Smith, Focus: Maestros de la estafa, Robbie consiguió el papel de Harley Quinn en la película del universo de DC, Escuadrón Suicida. En 2017, produjo y protagonizó la aclamada comedia policial Yo soy Tonya, interpretando a la patinadora sobre hielo caída en desgracia Tonya Harding, un papel que le otorgó su primera nominación al Oscar a Mejor Actriz. En 2018, Robbie protagonizó Las dos reinas junto a Saoirse Ronan, película de época por la cual recibió una nominación a los premios BAFTA y a los SAG por su desempeño como la reina Elizabeth.

En Había una vez en... Hollywood, la australiana interpreta a Sharon Tate, una estrella en ascenso que se había casado recientemente con el director Roman Polanski. Sobre este personaje y su trabajo en el film, habló en la siguiente entrevista.

-¿Cómo conseguiste el papel de Sharon Tate?
-En realidad no sabía que Quentin (Tarantino) estaba armando este proyecto y le escribí una carta que decía: "Soy una gran fanática tuya, ¿puedo verte trabajar?”. Siempre quise escribirle y siempre quise contactarme con él porque realmente he idolatrado a Quentin y todas sus películas a medida que iba creciendo. Pero esperé. Yo estaba como "no, todavía no soy una actriz lo suficientemente buena para llegar". Y seguí esperando el momento en el que sentí que era lo suficientemente buena en la actuación para llegar. Luego vi el primer corte de Yo soy Tonya y me dije: "Bien, estoy contenta con mi actuación ahora, voy a contactarme con él". Así que le escribí una carta y ahí fue.

-¿Te envió el guion?
-No. Solo hay un guion. Tiene su letra manuscrita y no se puede duplicar ni enviar. Tenés que ir a la casa de Quentin, sentarte en un rincón de su cocina y leerlo. Entonces me senté allí... Soy una lectora lenta de todos modos y además me estaba muriendo por el hecho de que tenía en mis manos un guion original de Quentin Tarantino. Así que estuve allí probablemente cuatro horas y media. Él se iba por un rato y cada 45 minutos, más o menos, entraba y decía: "¿Puedo ofrecerte una bebida? ¿Un poco de salami y queso con una galleta?”. Almorcé un poco y él me dio una cerveza VB, que es un tipo de cerveza de Australia. Literalmente dije: "No puedo esperar para decirle a mis amigos en casa que él bebe cerveza VB; esto es increíble".

-¿Qué hiciste después?
-La investigación y la preparación para el papel empezaron un poco a partir de ahí. Tengo mi proceso general, que por cierto adapto a cada personaje. Pero este fue definitivamente un tiempo que no había explorado antes. Hice un programa de televisión que transcurría en 1963, así que había hecho mi tarea sobre la década del 60, pero explorar esta época era bastante nuevo para mí. Fue fascinante.

-¿Tuviste alguna pregunta sobre cómo hacerlo o simplemente te sumergiste?
-Confié en él. Sabía que no tomaría esto y lo haría de la manera esperada. Tenía curiosidad por ver cómo iba a entrelazar a estos personajes en la historia de Estados Unidos. Pero sabía que nunca iba a ser lo que esperaba, porque sus películas nunca lo son. Así que simplemente estaba entrando con la mente abierta y estaba dispuesta a ir por el camino.

-¿Cómo te preparaste para ello?
-Pasamos mucho tiempo charlando, solo sobre Sharon como personaje y su tiempo. Podía proporcionar mucho contexto y textura a Los Ángeles de 1969, porque estaba allí para eso. Hay tanto que podés sacar de un libro o de Internet o lo que sea. Luego hice las cosas obvias: leí todo lo que pude, observé todo lo que pude. Comencé a trabajar con un entrenador de baile que conoció a Sharon en ese entonces. Hablé con su peluquero y pasé tiempo con su hermana. Fue muy agradable prepararse para Sharon, porque es una persona encantadora para interpretar. Fue realmente un placer.

-Tuviste contacto con la hermana menor de Sharon, Debra.
-Fui muy afortunada de pasar ese tiempo con Debra y ella fue muy gentil con su tiempo, realmente me dejó entrar. Fue maravillosa, muy abierta, y eso significó mucho para mí, obviamente para conseguir su bendición.

-¿Qué más hiciste?
-Más allá de eso, hice mi preparación de personaje habitual. Trabajo con un entrenador de actuación, un entrenador de dialectos y un entrenador de movimiento, que siempre encuentro útil: hacer trabajo con animales y la técnica de Alexander, y todo ese tipo de cosas. Siento que necesito hacer todo eso para prepararme para un personaje, y luego puedo caminar al escenario, tirarlo todo por la ventana y estar en el momento.

-¿Viste alguna película de la época?
-Quentin proyecta películas para todo el equipo: tenés "tiempo de películas" todas las semanas. El gran escape, por ejemplo, se menciona mucho en el guión, así que todos nos reunimos para ver El gran escape y beber margaritas. No la había visto antes y estaba perdiendo la cabeza. En el momento dije: "Ese no va a morir, ¿verdad?". Y Quentin respondió: "No te lo voy a decir. ¿Cómo no has visto esto ya?”. Aparte de eso, miré todas las películas de Sharon, miré películas de la época, escuché podcasts, leí libros… todo eso.

-Mucha gente en el Festival de Cannes no parecía entender el concepto del personaje de Sharon, que no tiene mucho diálogo...
-Es mucho más fácil para mí comunicar quién es mi personaje con palabras. Es mucho más fácil de lo que es transmitir cualquier tipo de mensaje, sentimiento o atmósfera sin palabras. Obviamente, tengo un diálogo en la película, pero en la mayor parte estoy pasando el día y estoy sola, por lo que el diálogo es limitado a ese respecto. Pero pasás tiempo con ella. Hay mucho tiempo en la pantalla en que solo estás con ella, ya sea que esté conduciendo, caminando, viendo una película...

-... o comprando la primera edición de Tess Of The D’Urbervilles, de Thomas Hardy, como regalo de cumpleaños para su esposo.
-Exactamente, fue lo que obviamente inspiró a Roman a hacer más tarde la película Tess. Pero, en cualquier caso, espero que la gente sienta algo en esos momentos en la pantalla con Sharon.

-¿Alguna vez has ido a ver una de tus propias películas, como hace Sharon?
-Sí. Fue un momento surrealista en el estreno en Cannes, haciendo exactamente lo que Sharon estaba haciendo en la pantalla: sentada allí, mirando la película, escuchando las reacciones de la gente y diciendo: "No puedo creer que esto esté sucediendo". Creo que es la mitad de la alegría del cine: tener esa experiencia comunitaria y ver a todos reaccionar de manera diferente, o quizás de la misma manera, al mismo tiempo.

-¿Cómo te ayudó Quentin en términos de crear ambiente? Porque, al parecer, lo que creó fue un set muy real, muy táctil.
-Lo era. Era un set completamente táctil. Todo el mundo a tu alrededor era tangible. Que es un lujo que rara vez se ofrece en estos días, donde es mucho más fácil para la técnica CGI crear el pasado que construirlo o recrearlo. Manejás por Hollywood Boulevard, por calles y calles, y todo se ve como en 1969... Cada cartel, cada extra en la calle, todos los coches. Quiero decir, cierran carreteras. Fue una locura. Quentin va más allá de lo que la mayoría de la gente haría. Es un regalo para un actor. Es algo que hace tu trabajo por ti.

-El personaje de Leo (DiCaprio) aparece en programas de televisión de la vida real, pero tú no reemplazaste a Sharon en las escenas de The Wrecking Crew.
-Sí, alguien me preguntó sobre eso. Yo estaba como "no, esa es Sharon, esa no soy yo".

-¿Alguna vez se discutió ponerte ahí?
-Realmente no. Le pregunté a Quentin: "¿Vamos a recrear esa escena?”. Él dijo: "No, no, no. Somos geniales para reproducir las imágenes originales". Y sé que fue a ver esa película cuando era niño y le encantó, por lo que no me sorprende que quisiera ver las imágenes originales en su película.

-¿Es difícil ser una estrella de cine en la era de las selfies en comparación con la inocencia de 1969?
-Definitivamente no sabría cómo habrá sido en 1969, pero el paisaje, me imagino, es muy diferente. Y sí, las redes sociales lo han cambiado todo. Pero no, no sé cómo habrá sido.

-¿De qué estás más orgullosa en esta película?
-El tener que estar en ella.

Más sobre el film.

Además de los mencionados DiCaprio, Pitt y Robbie, Había una vez en... Hollywood tiene en su elenco una serie de renombrados actores, bien al estilo Tarantino. Al Pacino, por ejemplo, es el cuarto nombre en cartel.
Aparece el recientemente fallecido Luke Perry (Dylan en Beverly Hills o el padre de Archie en Riverdale) en una lista que incluye a: Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Michael Madsen, Tim Roth, Zoe Bell, Damian Lewis (Homeland, Billions), Emile Hirsch, Dakota Fanning, James Marsden, Clifton Collins Jr., Scoot McNairy, Damon Herriman, Nicholas Hammond, Keith Jefferson, Spencer Garrett, Mike Moh, Clu Gulager, Martin Kove, James Remar, Lena Dunham (Girls), Austin Butler, Leslie Bega, Maya Hawke (Stranger things), Brenda Vaccaro, Lorenza Izzo, Penelope Kapudija, Margaret Qualley, Rumer Willis, Dreama Walker, Costa Ronin, Madisen Beaty y Sydney Sweeney.

Tarantino reveló en una entrevista que escribió gran cantidad de historia de fondo para el personaje de DiCaprio. “Puedo ver la filmografía de Rick Dalton, película por película, todos los directores con los que trabajó, y las anécdotas en el set y cómo obtuvo el papel y lo que pasó. ¿Lo hizo bien? ¿No lo hizo bien? ¿Es una buena película? ¿Es una mala buena película?”, señaló.

Uno de los proyectos más destacados en la carrera de Dalton y que tiene bastante presencia en la trama, es la serie western Bounty Lawn, para la que Tarantino llegó a escribir cinco episodios. Se entusiasmó tanto al hacerlo, que ahora piensa en utilizarlos más allá del “behind the scenes” de Había una vez en... Hollywood.

“Tengo un boceto de otros tres episodios”, dijo. “Así que probablemente escribiré otros tres y luego la haré. Dirigir cada episodio. Con una media hora de duración. No me importaría hacerlo para Netflix, pero me gustaría grabarlo en una película. Showtime, HBO, Netflix, FX. Pero también me gusta el hecho de que he construido esta mitología para Bounty Law y Jake Cahill”, remató.

Más minutos de Sharon

La versión final de la película tiene un par de escenas más de lo visto en el Festival de Cannes. Tras algunas críticas, Quentin Tarantino resolvió “extender un poco una de las escenas de Sharon Tate, cuando ella recoge a un autoestopista. Luego, la escena donde James Stacy (Timothy Olyphant) habla con Rick (Leo DiCaprio) y de repente ves a Rick en La gran evasión”, explicó el director a la prensa.

Films clásicos en el debe

En las entrevistas para promocionar la película, Robbie, DiCaprio y Pitt confesaron que films clásicos nunca vieron. La actriz tiene en el debe Lo que el viento se llevó (al igual que Pitt) y las películas de Star Wars. Vio El Ciudadano porque DiCaprio le insistió cuando filmaban El Lobo de Wall Street. El actor nunca vio La novicia rebelde.

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