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Un piloto no estaba en cabina

Mientras las autoridades intentaban encontrar la explicación a la caída e impacto contra los Alpes del Airbus de Germanwings con 150 personas a bordo, un investigador reveló que las pruebas que surgen del grabador de sonidos de la cabina indican que uno de los pilotos salió de la cabina antes de que el avión comenzara a descender y no pudo retornar a la misma.

Un alto militar involucrado en la investigación describió una conversación fluida y tranquila entre los dos pilotos durante la primera parte del vuelo entre Barcelona y Düsseldorf. Después, el audio indicó que uno de los pilotos salió de la cabina y no pudo volver a entrar.

“El hombre que estaba afuera golpea suavemente la puerta, pero no hay respuesta”, dijo el investigador. “Luego, comienza a golpear la puerta más fuerte y tampoco hay respuesta. Nunca hubo una respuesta”.

Agregó que “se puede escuchar que está tratando de derribar la puerta”.

Si bien el audio pareció dar alguna perspectiva sobre las circunstancias que llevaron al accidente del avión, el martes por la mañana, también dejó muchos interrogantes sin responder.

“Todavía no sabemos el motivo por el que uno de los pilotos salió”, dijo el oficial, que solicitó que su nombre se mantuviera en reserva porque la investigación está en desarrollo. “Pero, lo que es seguro al final del vuelo, es que el otro piloto está solo y no abre la puerta”.

Los datos surgidos del grabador de sonidos de la cabina de los pilotos profundiza el misterio en torno del accidente y no provee indicios sobre la situación ni actividad del piloto que permaneció en la cabina.

El descenso desde una altura de 38.000 pies (unos 12.500 metros) en ocho minutos resultó alarmante, pero lo suficientemente gradual como para indicar que el Airbus A320 de dos motores no había sido dañado de manera catastrófica hasta que hizo impacto. En ningún momento del descenso hubo comunicaciones desde la cabina de los pilotos con los controladores de tráfico áereo ni ninguna otra señal de una emergencia.

Cuando el avión se estrelló contra la ladera de las montañas al noreste de Niza, viaja a suficiente velocidad para quedar pulverizado, matando a los 144 pasajeros y seis miembros de la tripulación.

Las autoridades francesas, oficialmente, hicieron público muy poco respecto de las características de la información que fue recuperada de las grabaciones de audio, y tampoco resultó claro si era parcial o completa.

La prestigiosa Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, por sus siglas en francés) francesa tiene en su poder “un archivo de audio utilizable” en el que deberían ser capaces de escuchar lo acontecido en el vuelo. El dispositivo denominado “Cockpit Voice Recorder” graba todos los sonidos de cabina y las conversaciones de los pilotos. Sin embargo, es la segunda caja negra que registra todos los datos de vuelo la que podría aportar información precisa sobre lo que ocurrió durante los últimos ocho minutos fatales. De este dispositivo solo fue hallada la carcasa, por lo que habrá que esperar para profundizar.

El proceso -advirtió el director del BEA, Rémi Jouty- podría llevar “varias semanas” o incluso “meses”, aunque confían en recuperar también la segunda caja negra del aparato. “No tenemos la menor explicación del motivo que llevó al avión a descender ni por qué éste no respondió a los intentos de contacto de los controladores aéreos”, reconoció Jouty.

Por eso, al igual que han hecho hasta ahora los responsables políticos franceses, insistió en que “ninguna hipótesis está cerrada” cuando se le preguntó acerca de una supuesta acción terrorista como causa.

Pero el resto de elementos de la investigación que adelantó Jouty solo contribuyó a sembrar más dudas acerca de las causas del suceso.

“La curva de la trayectoria es compatible con la de un avión controlado por pilotos, con la excepción de que no imaginamos qué pilotos puedan conscientemente enviar un avión hacia la montaña”, explicó, antes de añadir que esa curva tampoco es compatible con la que se podría trazar con piloto automático.

Mandatario.

El presidente francés, François Hollande, garantizó al jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y a la canciller alemana, Angela Merkel, que se conocerán las causas del accidente aéreo que ayer les llevó hasta la población de los Alpes franceses más próxima al lugar del siniestro.

Tres horas permanecieron en el pequeño pueblo de Seyne-les-Alpes, donde está instalado el centro de mando de los equipos de rescate, así como una capilla ardiente que visitaron conjuntamente, dándoles además oportunidad de consolar a familiares de los fallecidos alemanes que ya están en la localidad, transformada por la tragedia.

Las víctimas.

De los 150 ocupantes del Airbus 320 la mayoría eran alemanes, 72, y el siguiente grupo numeroso era el de los españoles, 51 según el último balance. Algunas de las víctimas eran latinoamericanas: entre ellos dos colombianos, María del Pilar Tejada y Luis Eduardo Medrano, informó el Gobierno desde Bogotá. Había asimismo dos mexicanos y dos argentinos, entre otras nacionalidades, según el canciller francés, Laurent Fabius, que no precisó sus identidades.

Sin embargo, los más numerosos procedían de Alemania, 72 según la aerolínea, y España, donde los trágicos casos de las víctimas se iban conociendo con cuentagotas dado que no se había hecho pública la lista de pasajeros.

El alcalde de la localidad catalana de La Llagosta, cerca de Barcelona, decretó tres días de duelo por la muerte de una joven de 23 años “que se había casado este mismo sábado” y “se trasladaban a vivir a Düsseldorf”, explicaba el diario El Mundo. Un exmiembro del concejo municipal se encontraba asimismo en el avión.

También Ariadna Falguera, con una hija de corta edad, esposa de un cargo del partido independentista catalán Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Lluís Juncà, anunció la formación política. Y numerosos hombres y mujeres de negocios en busca de contratos o por actividades empresariales. Entre ellos estaban Rogelio Oficialdegui, de 62 años, y Manuel Rives, de 52 años, empleados de la empresa de automoción Delphi. Directivo de recursos humanos el primero, delegado sindical el segundo, volaban a Düsseldorf para una reunión a nivel europeo del comité de empresa, había explicado Manuel, un compañero de trabajo que no quiso dar su apellido, y se veía muy conmocionado en el aeropuerto de Barcelona.

También Laura Altimira Barri, de 31 años, directora de proyecto de la firma textil Desigual, y uno de sus colegas, según el diario catalán La Vanguardia.

Otra empresa, Inoxpa, anunció en un comunicado “la pérdida de dos personas de la empresa en el trágico accidente de ayer del Airbus 320”.


Entre los alemanes había que lamentar la muerte de 16 adolescentes que acababan de realizar un intercambio escolar de una semana cerca de Barcelona, en la pequeña localidad de Llinars del Vallès, donde se celebró un acto privado de homenaje en memoria de los estudiantes.

Los primeros indicios que el BEA halló en la caja.


Aunque la incógnita persiste, la investigación del BEA sobre la primera caja negra permitió averiguar algunas cosas. Rémi Jouty, el director de la oficina, reveló algunas de estas pistas. La trayectoria "no es compatible con un avión controlado por los pilotos". Tampoco "con un avión controlado por el piloto automático", señaló el jefe de los investigadores. También descartó que hubiera existido una explosión en vuelo, porque los restos son muy pequeños. No hubo señal de socorro. Se desconocen las causas del retraso en la partida.

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