SALUD

El "Viagra rosa" espera su aprobación

Si recibe la luz verde de la FDA, la autoridad reguladora de medicamentos de Estados Unidos, la flibanserina se convertiría en el primer fármaco para tratar la baja de la libido en mujeres.

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Pareja

"Fue como si alguien hubiera prendido la luz; repentinamente mi deseo sexual regresó". Amanda Parrish (52 años), una ejecutiva de ventas de Tennessee, EE.UU., describió así su experiencia con la flibanserina en una columna publicada en marzo en la revista Salon.

Más conocida como el Viagra femenino o el Viagra rosa, aludiendo a su color, esta pastilla -originalmente desarrollada para tratar la depresión- hoy está dando una infatigable batalla por convertirse en el primer medicamento para despertar la libido en mujeres que no han llegado a la menopausia y cuyo deseo sexual brilla por su ausencia.

Tras rechazar dos veces su aprobación argumentando que no es mejor que un placebo y que sus efectos adversos superan sus beneficios, la Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA) recibirá hoy el informe de un comité asesor que ha estado analizado los nuevos antecedentes presentados por Sprout Pharmaceutical, el laboratorio fabricante.

La decisión tiene expectantes a varias organizaciones de mujeres, que, junto al propio laboratorio, han acusado a la FDA de discriminación de género por no dar luz verde al fármaco.

Argumentan que desde la aprobación del Viagra en 1998 la agencia ha autorizado 26 fármacos para tratar disfunciones sexuales masculinas y absolutamente ninguno para mujeres. Y que la píldora azul tiene efectos adversos mucho mayores que la somnolencia, mareos, náuseas y fatiga que afecta al 9,6% de las mujeres que han tomado la pastilla rosada.

La flibanserina ha sido estudiada en más de 11.000 mujeres pre y postmenopáusicas para tratar la baja en el deseo sexual. Esta actuaría corrigiendo un desbalance en los neurotransmisores o sustancias químicas cerebrales que influyen en el deseo sexual.

Como resultado, y eliminando el efecto placebo, el 37% de las mujeres que lo usó percibió un aumento del deseo sexual y reportaron un alza de un tercio en los eventos sexuales satisfactorios.

"Yo era la que tomaba la iniciativa, para sorpresa de mi marido", resumió Barbara Gattuso (66), otra participante de los estudios en un taller organizado por la FDA. Por 25 años había sufrido bajo deseo sexual.

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