DESINFORMACIÓN

Mito: “Si te vacunas contra la COVID-19, no es necesario hacerlo contra la gripe”

Las campañas de vacunación están dirigidas a disminuir el impacto de enfermedades infecciosas endémicas y tienen como objetivo distintos gérmenes y por ende la vacuna es específica para cada tipo.

La cepa de la gripe volvió a mutar este año y se ajustó la vacuna.
Vacunación. Foto: Archivo El País

Este contenido forma parte del proyecto "Aliados contra la desinformación" apoyado por OPS/OMS y UNICEF para brindar información de calidad sobre las vacunas contra la COVID-19

Fiebre, resfrío, dolor de cuerpo. Los síntomas del coronavirus pueden ser iguales a los de una gripe fuerte, pero nada tiene que ver un virus con el otro. Es por esto que afirmar que si una persona se vacuna contra el coronavirus no es necesario que lo haga contra la gripe es falso.

Pese a ello, relevamientos realizados por OPS y Unicef arrojan que este es uno de los mitos más extendidos.

Normalmente hay múltiples campañas vacunatorias en simultáneo. Y la de la gripe este año coincide con la inoculación contra el coronavirus. Las campañas están dirigidas a disminuir el impacto de enfermedades infecciosas endémicas en nuestros países y tienen como objetivo distintos gérmenes y por ende la vacuna es específica para cada tipo.

La vacunación antigripal que está en marcha contiene tres cepas inactivadas de virus influenza recomendada por la Organización Mundial de la Salud para el invierno del hemisferio sur y se recomienda a partir de los seis meses de vida con especial énfasis en grupos de riesgo para influenza. Entre estos figuran los menores de 5 años y aquellas personas con comorbilidades (enfermedades crónicas e inmunosuprimidos), embarazadas y puérperas, personal de salud y servicios esenciales y mayores de 65 años

Algunos de estos grupos si bien están comprendidos dentro del público objetivo de la vacunación antigripal no lo están dentro del plan contra el coronavirus como es el caso de los niños.

¿Por qué es importante vacunarse contra la gripe además del coronavirus en los grupos que sí pueden hacerlo? Desde el inicio de la pandemia COVID19 la Organización Mundial de la Salud ha insistido en la importancia de la vacunación antigripal para prevenir infección por virus influenza y evitar la “tormenta perfecta” epidémica si se solapan epidemias de COVID-19 y gripe en un mismo momento.

Ambos virus se transmiten por contacto, gotitas y fómites, por eso muchas de las recomendaciones para mitigar los contagios son similares: higiene de manos, taparse la boca al toser o estornudar.

Pero existen varias diferencias entre uno y otro. La OMS sostiene que una de ellas es la velocidad de transmisión: mientras que en el caso del COVID-19 es de 5 a 6 días, para el virus de la influenza es de 3 días, lo que implica que éste último se propaga más rápido. El número de contagios generados por un individuo infectado, está entre 2 y 2,5 para el virus COVID-19, más alto que para la influenza aunque depende del contexto y el tiempo. La mortalidad por COVID-19 parece más alta que por la influenza y los niños tienen un papel diferente en la transmisión de uno y otro virus. 

En ese contexto, la vacunación para influenza tiene importantes beneficios como ser: prevención de contagios y transmisión de la gripe, disminución de hospitalización y muerte por virus influenza a todas las edades, protección de la embarazada y su hijo, entre otros beneficios individuales y poblacionales. 

La evidencia sobre la protección que conferiría la vacuna antigripal para infección por COVID19 es consistente y continúa siendo reportada para poblaciones con especial riesgo de COVID19 e influenza como son los adultos mayores de 65 años. Estas observaciones, hasta el momento concentradas en casos en Estados Unidos, hacen muy relevante promover la vacunación para ambas enfermedades dado que, al tener ambas tienen similar sintomatología y ocupar similares recursos médicos, la protección poblacional frente a una de ellas, libera recursos sanitarios para hacer frente a la otra.

Durante la pandemia COVID19 se ha documentado un descenso grave de las tasas de vacunación rutinarias de niños (como ejemplo poliomielitis, sarampión, rubeola, etc.) en distintos lugares del mundo. Una razón es que los servicios de salud se concentran en otras prioridades, y un segundo factor es que debido a las recomendaciones de distanciamiento social, los padres no llevan a sus hijos a las clínicas, según constata un reporte en The Lancet.

Así , en países con distintos grados de desarrollo, como Pakistán, Líbano, Estados Unidos o sureste asiático el impacto de la pandemia sobre las campañas de vacunación infantiles fue grave. Pero según reportó Unicef la falta de inmunización rutinaria, pone a algunos países en riesgo de brotes de enfermedades extremadamente contagiosas como el sarampión.

En resumen, la vacunación antigripal durante la pandemia COVID19 es muy necesaria desde múltiples aspectos tanto a nivel individual, como poblacional.

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