Cianobacterias

Cianobacterias afectan 450 kilómetros de costa; IMM admite que contaminación crece

Las cianobacterias afectan a 450 kilómetros de costa y ponen en jaque el turismo de sol y playa. Nadie se hace cargo de la contaminación.

Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé

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Cianobacterias en las playas de Montevideo un día sí y otro también. El fenómeno de contaminación que ha ido en aumento en los últimos años ha llegado en esta temporada a un punto nunca antes visto. No solo afecta en estos días a la capital -en medio de una ola de calor que hace que miles de personas estén bajando diariamente a las playas- sino también a Colonia, Maldonado y Rocha. Hay registros sobre la presencia de cianobacterias que van desde Carmelo hasta La Paloma: son 450 kilómetros de costa.

Dentro de ese rosario de playas de arenas blancas está Punta del Este, el principal balneario de América del Sur, la joya de la corona, de la que Uruguay se vanagloria cuando exhibe sus atractivos turísticos fuera de fronteras. Y en la que tomar la decisión de colgar una bandera sanitaria durante varios días en una caseta de guardavidas puede tener hasta una implicancia económica y política.

La bandera sanitaria ya es parte del paisaje del “Uruguay Natural”. Pero además de advertir la presencia de un nivel elevado de cianobacterias, la bandera roja con una cruz verde en el centro implica una recomendación: la de no bañarse y evitar que los niños jueguen en la arena cerca del agua.

Los síntomas más frecuentes por la exposición a las cianobacterias son las alergias o inflamaciones de piel y mucosas, junto con las diarreas, náuseas y vómitos. Pero hay otras cosas que pocos se animan a decir sobre este fenómeno, de las que el profesor grado 5 de la Facultad de Ciencias Daniel Panario viene advirtiendo desde hace más de 20 años: las cianobacterias son tóxicas para el hígado, y el ataque hepático puede ser mortal.

Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Fernando Ponzetto

¿De dónde vienen estas floraciones y qué las provoca? Aunque el fenómeno sigue siendo materia de investigación, ya se sabe que provienen del río Paraná, del río Uruguay y del río Negro. Y que “aterrizan” en las playas del Sur y el Este por efecto de los vientos y las corrientes. No todos escuchan a Panario, un científico que incomoda al statu quo y que se ha atrevido a vaticinar efectos más allá de las aéreas de su competencia: el fenómeno puede llegar a herir gravemente el turismo de sol y playa.

El origen del fenómeno son los agroquímicos y el aumento del nitrógeno y el fósforo en el agua, que algunos vinculan también a las pasteras.

Esto, asociado al agua dulce que viene del Río Uruguay y del Paraná (probablemente más que antes por efectos del cambio climático) y a las altas cantidades de radiación solar, genera floraciones autóctonas que llegan a las playas con apariencia de yerba mate, a veces fluorescente. Son bacterias que tienen la capacidad de fotosintetizarse y que producen toxinas de impacto fuerte sobre la salud de la gente. Constituyen el resultado de una producción industrial que crece -fundamentalmente la sojera- y una sentencia de muerte para otra industria que genera importantes divisas para el país y calidad de vida para sus habitantes: el turismo de temporada.

Visión de expertos.

Foto: Francisco Flores
Foto: Francisco Flores

Luis Aubriot, doctor en Ciencias Biológicas y docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, explicó a El País que este verano las cianobacterias “se han mantenido por más tiempo y con mayor intensidad que otros años, al menos desde el punto de vista de la observación”. Ayer, dijo, se registró un cambio en la dirección del viento hacia el Oeste, “lo que va a perjudicar más la situación”. Adelantó que hoy probablemente se desplacen hacia Canelones y quizás un poco más hacia el Este. “Es difícil saber hasta dónde llegarán exactamente, pero no se descarta que puedan llegar a Punta del Este”, indicó.

Según contó, en el pasado era un fenómeno que se mantenía restringido desde la costa de Colonia hasta Montevideo, con algunos registros en Canelones y de forma muy esporádica y excepcional en Maldonado. En la capital también era poco común que apareciera de forma tan constante. “Ahora, incluso, se ha registrado en Rocha”, anotó.

Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Fernando Ponzetto

Explicó que la Intendencia de Montevideo tiene registros de la frecuencia que han aparecido las cianobacterias este verano “y la cifra es altísima si se compara con otras temporadas estivales”. Las intensas lluvias registradas durante todo enero, dice, pueden haber determinado mayor presencia de estos organismos. “A grandes rasgos, se puede llegar a predecir el fenómeno, al asociar los veranos muy lluviosos con una alta probabilidad (no una certeza) de que se dé la presencia de estos organismos con mayor intensidad”, indicó.

La ola de calor, según explicó, también puede influir a que aumente la tasa de crecimiento de las cianobacterias. “Si se registran altas temperaturas durante 2 o 3 días se pueden llegar a duplicar”, comentó.

¿Evitable o no? Según explicó el experto, la aparición de grandes cantidades de cianobacterias podría ser evitable, “pero a muy largo plazo”.

“No es un fenómeno que Uruguay lo pueda controlar por sí solo, porque al Río de la Plata llega agua desde varios países. Se pueden controlar algunas zonas en cierta manera como el Río Negro, pero la escala de la cuenca es tan importante y los volúmenes de agua son tan grandes que son políticas o planes que se deben implementar a muy largo plazo”, dijo.

Agregó, a su vez, que es un fenómeno con el cual vamos a tener que convivir en los próximos años. “Es algo que no se va a poder controlar por ahora. Estos organismos son producto de nuestra actividad y van a estar apareciendo en mayor o menor medida también, dependiendo del clima”, indicó.

Detección temprana.

Aubriot señaló que se están haciendo estudios y analizando el fenómeno desde varios ángulos. Uno es a través de imágenes satelitales, que permiten recaba información precisa.

La idea es poner a prueba “sistemas de alerta temprana de medición continua” tanto en la costa como en otros sitios del país que servirán para advertir previamente sobre la llegada de las cianobacterias. “Eso servirá para que las autoridades tengan más tiempo para tomar decisiones, como sucede en el caso de las inundaciones”, comentó Aubriot.

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

El origen

Las floraciones son crecimientos explosivos (blooms) de organismos del fitoplancton (algas, cianobacterias) derivadas del aumento de la concentración de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo en cuerpos de agua (proceso de eutrofización). Estos nutrientes pueden provenir de escurrimientos derivados de actividades agrícolas, ganaderas, así como de vertimientos de aguas residuales industriales o domésticas. El agua dulce y los días de calor colaboran a la expansión de las floraciones.

En Montevideo. 

Paralelamente, la Intendencia de Montevideo está atrás de otros dos proyectos. Junto al Centro Universitario Regional del Este (Cure) de la Udelar y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), trabaja para detectar de manera temprana la llegada de cianobacterias a las aguas de la capital y también la contaminación por coliformes fecales.

Para estos proyectos se tomarán datos históricos que tiene la Intendencia, como muestras recogidas por la Comisión Administradora del Río Uruguay en ese caudal, la salinidad del agua, la turbidez y las precipitaciones.

La directora de Salud, Analice Berón, aseguró que estos sistemas predictivos no estarán prontos para este año sino para el próximo. Además de estos proyectos, la IMM está avanzando en otras líneas. Por ejemplo, viene trabajando junto con el Instituto de Higiene de la Facultad de Química para cuantificar la toxina (microcistina) presente en las cianobacterias.

En el Este. 

Carlos Curbelo, coordinador del Servicio de Guardavidas de Maldonado, dijo que empezarán a informar en el sitio web de la Intendencia sobre el avance de las cianobacterias en las playas del departamento.
Este servicio estará disponible para los vecinos y turistas que acudan a las playas.

El funcionario aclaró que los guardavidas están autorizados a desplegar banderas sanitarias que adviertan que existe el riesgo de intoxicación. Luego, dan aviso al Departamento de Medio Ambiente de la comuna para que tome muestras y las lleve al laboratorio.

Para el año que viene, piensan ofrecerles a los guardavidas cursos específicos sobre las cianobacterias, para que ellos mismos entiendan el fenómeno y puedan sacar muestras de la playa. “Esto vino para quedarse y la idea es que todos estén más profesionalizados”, aseguró Curbelo. En Montevideo, los guardavidas están preparados y pueden informar a los bañistas.

Hace diez días que Maldonado no tiene cianobacterias. Según Curbelo, esto se debe a la incursión de una sudestada “que barrió todo”.

(Producción: Camila Beltrán, Juan De Marco, Andrés López Reilly)

La IMM admite que la contaminación aumenta
Superávit: la IMM recaudó más en 2017 por el Sucive y las multas. Foto: F. Ponzetto

El Ministerio de Salud Pública no fue notificado de ningún caso de persona que haya sido gravemente afectada por las cianobacterias. Desde la cartera aseguraron a El País que están en permanente contacto con emergencias médicas para saber si alguna persona presenta efectos de la contaminación.

Se indicó que puede haber también algún caso de cuadro digestivo o problemas en la piel que se resuelve en la propia consulta médica. A su vez, emergencias consultadas aseguraron que no tienen constancia de que haya habido casos problemáticos por efecto de las cianobacterias.

La directora de Salud de la Intendencia de Montevideo, Analice Berón, dijo a El País que los riesgos son mayores cuando un niño o una embarazada ingieren “mucha cantidad”. “De todas formas, el riesgo se corre siempre desde el primer contacto”, comentó.

La jerarca departamental aseguró que este problema “ha aumentado” en el último año y que “seguramente siga aumentando” en los años venideros si no se toman decisiones no solo en Uruguay sino en el resto de los países de la región. Aseguró que la contaminación del Río de la Plata también se debe a lo que se provoca en el Río Paraná.

Cuatro Puntos para informarse

¿Dónde están diseminadas?

En playas de Colonia, Montevideo, Maldonado y Rocha. Hay registros sobre la presencia de cianobacterias que van desde Carmelo hasta La Paloma: son 450 kilómetros. La Udelar, Dinara y el Instituto Clemente Estable comenzaron a analizar el fenómeno de las cianobacterias al detectar su presencia en Rocha en el mes de enero.

¿Qué efectos provocan?


n Los síntomas más frecuentes por la exposición a las cianobacterias son las alergias o inflamaciones de piel y mucosas, junto con las diarreas, náuseas y vómitos. El profesor de la Facultad de Ciencias Daniel Panario ha advertido también que las cianobacterias son tóxicas para el hígado, y que el ataque hepático puede ser mortal.

¿Qué se recomienda?

La bandera sanitaria (roja con una cruz verde en el centro) implica una recomendación: la de no bañarse y evitar que los niños jueguen en la arena cerca del agua. Los niños son más propensos a ingerir agua o arena y los efectos en ellos son mayores. Hay que consultar al médico si se presentan alergias o inflamaciones de piel y mucosas.

¿De dónde vienen?


Las cianobacterias provienen del Río Uruguay y del Río Negro. Y llegan a las playas del Sur y el Este por efecto de los vientos y las corrientes. El origen del fenómeno son los agroquímicos y el aumento del fósforo en el agua. Esto, asociado al agua dulce y a las altas cantidades de radiación solar, genera floraciones que son tóxicas.

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