LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Noche de la Nostalgia: hubo menos movilidad de lo esperado

La realización de fiestas el 24 de agosto finalmente no significó un aumento sustancial en los números de movilidad, según datos de Google a los que accedió El País.

Gente bailando en boliche de Maldonado. Foto: Archivo El País
Gente bailando en boliche de Maldonado. Foto: Archivo El País

Después de que el gobierno habilitara la realización de fiestas el 24 de agosto con el fin de evitar la realización de eventos clandestinos sin protocolo, la Noche de la Nostalgia finalmente no significó un aumento sustancial en los números de movilidad, según datos de Google a los que accedió El País.

“Lo que se vio es que subió un poco, pero no demasiado”, dijo al respecto el matemático y exintegrante del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) Marcelo Fiori.

El aumento era “esperable”, según Fiori, aunque a partir de los anuncios del gobierno y la reactivación de un sector que no trabajaba desde hacía meses como el de las fiestas, el aumento de la movilidad no fue finalmente significativo.

Según informó El País días atrás, el 90% de los salones habilitados para realizar fiestas cumplieron con el protocolo elaborado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) y fueron “muy pocas” las multas que se pusieron a los que no lo hicieron. En total, la Policía intervino esa noche en 68 fiestas clandestinas esa noche.

Por otra parte, los datos de movilidad muestran un descenso marcado al día siguiente, durante el feriado del 25 de agosto, algo “muy frecuente”, según Fiori. “Históricamente se ve que hay picos para abajo en los feriados; lo mismo ocurrió el 1 de mayo”, explicó.

A pesar de que la movilidad durante agosto es mayor a lo que ocurría el año pasado, Uruguay todavía no se ubica en niveles “normales” tomando como referencia la movilidad anterior a marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia de COVID-19 en el país.

Consultado al respecto, el virólogo Santiago Mirazo dijo a El País que es una “muy buena noticia” saber que no hubo un movimiento masivo de personas la noche del 24 de agosto.

“Sin dudas hay cierta percepción de riesgo que se mantiene, porque es un momento que suele ser de descontrol donde la gente sale, y para nosotros esta fue la primera gran prueba de fuego”, explicó Mirazo.

Según el virólogo, los uruguayos entendieron algo que “fue difícil de asimilar” en otros países, y es que “más allá de la vacunación” es necesario “evitar esos eventos que puedan contribuir a dar vuelta la curva” de contagios. “La gente sabe que las fiestas son un lugar para contagiarse, por más que haya protocolo, porque el riesgo siempre está”, dijo.

El riesgo.

El País informó la semana pasada que “la noche en sí misma” era una preocupación para la inmunóloga María Moreno. Esto, según explicó Moreno en ese momento, radicaba en que aunque no necesariamente las fiestas implicaran un incremento en los pacientes graves, “más casos significa menor seguimiento y rastreo”.

La inmunóloga sostuvo: “Cuando más se descontrola todo es cuando no se llega a tener bajo la lupa a los casos positivos. Además, eso sumado a que la gente al estar vacunada quizá no entiende la importancia de aislarse, podría hacer que cambiara rápidamente la situación”.

El propio presidente Lacalle hizo referencia a que era “posible” que aumentaran los casos de COVID-19 en los días posteriores al 24 de agosto en conferencia de prensa tras el anuncio de la posibilidad de realizar eventos.

Ahora, con los índices de movilidad de esa noche, Mirazo dijo que teniendo en cuenta que estamos en un contexto de baja circulación de la variante Delta, la postura es de mayor tranquilidad. “No diría que va a haber un aumento de los contagios”, dijo, aunque advirtió: “Igualmente hay que ver los números después de que se cumplan 14 días de la Nostalgia”. Una fuente del MSP consultada por El País dijo, en el mismo sentido, que desde la cartera se hará la evaluación correspondiente cuando “pasen unos días”.

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