Museos sin lugar para exponer

La historia en el cajón

Hace 16 años que el Museo de Historia Natural no tiene un local para exponer su colección. Y hace cuatro que el Museo de Antropología está cerrado al público. Falta de personal y problemas de gestión marcan a un sector que, a priori, no tiene asignado ni un peso del próximo Presupuesto.

Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Acervo del Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Acervo del Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Historia Natural. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli
Museo de Antropología. Foto: Darwin Borrelli

El resto de los museos tampoco parecen ser prioridad, al menos en términos económicos. Una ley de 2012 creó un fondo para su financiamiento, pero por el momento está vacío. Para comenzar a funcionar "se necesitan unos $ 10 millones (menos de US$ 350 mil)", estima Javier Royer, coordinador del Sistema Nacional de Museos. Sin embargo, en el proyecto de Presupuesto no está previsto rubro alguno para esto. "La primera esperanza es que el Senado haga alguna modificación, la segunda es que en el presupuesto de la Intendencia haya dinero destinado a los museos municipales, porque cada una (de las comunas) tiene al menos un museo a su cargo", dice Royer.

En el país funcionan 231 museos. El 65% son administrados por el Estado, el 30% son de gestión privada, y hay 5% de participación mixta. A su vez existen otros 15 en proyecto, como el "Museo del sexo" y el "Museo de la leche".

Hay cuatro que tienen carácter nacional. Dos de ellos, el de Historia Natural y el de Antropología, están "cerrados" al público masivo aunque pueden agendarse grupos particulares. Y el Museo Histórico, que se compone de ocho casonas, tiene a dos de estos locales "clausurados por reparación". De los restantes, la mayoría no abre los fines de semana.

La falta de personal es una de las causas —o consecuencias— de la realidad de estos "puntos de encuentro que nos cuentan nuestro pasado para analizar nuestro presente", dice el coordinador Royer. El Ministerio de Educación tiene a su cargo 16 sedes de museos y solo cuenta, para todos ellos, con 92 funcionarios. La cifra incluye a quienes trabajan en las bibliotecas y archivos. "En los últimos años hubo funcionarios que se jubilaron o se fueron y no hubo reposición", agrega.

Del personal que sí trabaja, "la inmensa mayoría son funcionarios administrativos que por h o por b fueron a parar en los museos", cuenta Royer. Perciben un salario mensual de unos $ 20.000 por 30 horas semanales. Por contrato tienen sábados y domingos libres, los días en que el público dispone de más tiempo libre. "De ahí que sea necesario un recambio".

Si se hila un poco más fino, lo que las autoridades reclaman es personal calificado. En Uruguay no existe una carrera pública de museólogo y tampoco de restaurador. Solo hubo una tecnicatura que apenas duró una generación y que cuenta con 64 graduados. "Cuando abrió la carrera se anotaron más de 700 estudiantes, lo mismo que la matrícula de toda la Facultad de Humanidades", indica Toscano, quien fue el coordinador académico de la tecnicatura. No se cerró por falta de interesados, sino "por falta de presupuesto".

Oferta y demanda.

La asistencia a museos, al menos una vez al año, descendió 5,2 puntos porcentuales entre 2009 y 2014, según datos del Tercer Informe Nacional de Consumo Cultural del MEC y la Universidad. Seis de cada diez montevideanos justifican que "no les interesa" o "prefieren hacer otra cosa". Entonces, ¿por qué invertir en museos?

"En un museo tenés la responsabilidad de coleccionar el patrimonio de una comunidad", argumenta Royer. "Pero, por definición (así lo establece el tercer artículo de la ley de 2012), los museos deben exhibir, investigar y educar". A eso se dedican los funcionarios que, como Enrique González, reciben un salario para preservar el valioso material. Algunas son piezas tan únicas como los restos del roedor más grande que la ciencia tenga conocimiento. Era una especie de carpincho del tamaño de un rinoceronte y hasta National Geographic viajó al Museo de Historia Natural para conocer el ejemplar.

Eso sí: los especialistas consultados coinciden en que el "desinterés" no es tal. Las 14 sedes de museos del MEC que estuvieron abiertas durante el fin de semana del Patrimonio recibieron 23.182 visitas. Al pequeño hall del Museo de Historia Nacional llegaron 2.600. "Y muchas se fueron boquiabiertas al saber que jamás habían conocido este primer museo del país", creado en 1837, cuenta Royer.

"Y si hubiera desinterés", acota Toscano, "la culpa es de las autoridades y nuestra por no aggiornarnos: los museos en el mundo ya no son de una elite para una elite". Lo dice el hoy director del Museo Nacional de Antropología, un local que hace cuatro años está cerrado al público y reabrió en este festejo del Patrimonio. Este museo y el de Historia Natural son los únicos que dependen de la Dirección de Ciencia y Tecnología, pero desde enero pasarán a formar parte de Educación y Cultura en busca de una solución.

En el interior "hay museos que se llueven o se les cae el techo", dice Royer. Otros no abren al público. Pero el coordinador es optimista: "Hay una sensibilidad en la gente que esperemos que se traduzca en voluntad política".

Centenares de miles de piezas a la deriva.

Las pieles de felinos que el Museo de Historia Natural tiene en un armario (arriba), deberían estar en tres, dice Enrique González, el responsable del área. Los cráneos de mamíferos son una pieza fundamental para la investigación (medio). El Museo de Antropología reabrirá al público en los próximos días con dos exposiciones (abajo).

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