ENTREVISTA

Por la pandemia "hay boom de libros de gastronomía, autoayuda, finanzas y esoterismo"

Juan Castillo, el socio director de la librería Puro Verso, habla acerca de cómo la pandemia impactó el negocio y afirma que pese a la competencia del e-book "el negocio del libro tiene futuro"

Juan Castillo, socio director de Puro Verso. (Foto: Leonardo Mainé)
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Montevideano, 49 años. Desde siempre ha estado ligado al mundo editorial, tanto durante sus años de residencia en España como en Uruguay, adonde regresó en 2009 para incorporarse a la librería que cofundó su padre: Puro Verso. Hoy, al frente del local de 18 de Julio y Cuareim, dice que su tienda ha vuelto a niveles de venta casi normales tras el primer impacto de la pandemia de coronavirus. La nueva normalidad disparó el interés por libros sobre gastronomía, autoayuda, finanzas y esoterismo, agrega. Cree, por otra parte, que el libro físico es un formato difícil de batir a pesar de la creciente competencia del e-book, y le ve al menos 10 años más de vida. Está casado, tiene un hijo.

¿En qué contexto nació Puro Verso? ¿Cómo se integra usted al negocio?

Nació en 2003, la fundaron cuatro socios. Un poco el impulsor fue Rúben Forni, él venía de Bélgica, allá había tenido una librería-galería de arte y siempre le gustaron los libros. A mi padre, Fernando Castillo, otro de los socios, también le gustaban, siempre trabajó en el rubro, más bien desde el lado de la edición y del periodismo. Entonces, se juntó gente del rubro. Eran momentos complicados, pero fue una apuesta; consiguieron un lindo local en 18 de Julio, que es donde estamos hoy. En 2006 o 2007, mi padre y Rúben compraron las partes de la librería de los otros socios, y yo me incorporé en 2009. Estaba en España y ahí también estábamos en crisis. En ese momento, mi padre me dijo que necesitaban una mano, él era socio pero no estaba en el día a día y quería a alguien de confianza adentro. Yo llevaba toda mi vida en el rubro desde 1990 cuando empecé trabajando en RBA, antes de que fuera una editorial, cuando era una empresa de servicios editoriales, estuve en el Grupo Prisa y había trabajado siempre desde el lado de la edición o la realización editorial. Era un tema que me gustaba, me interesaba y ahí surgió la oportunidad.

¿Cuál es la relación entre ambas librerías hoy?

Desde 2019 somos dos librerías independientes. Mi padre y yo estábamos más centrados en 18, Rúben llevaba más años llevando la de Peatonal Sarandí, entonces decidimos que cada uno se enfocara en su punto de venta. Cada local tiene sus ventajas, el de Sarandí es emblemático, es un espacio especial, muy reconocido internacionalmente incluso. El nuestro lleva más de 15 años, está en 18 y tiene su público.

¿Cuál es el catálogo que maneja Puro Verso?

Tenemos unos 44.000 títulos diferentes, en algunos casos es el mismo libro en ediciones distintas, y unos 85.000 libros. Eso sin contar los usados, donde debemos tener unos 15.000 y casi todos diferentes.

La pandemia marcó un punto de inflexión para las empresas basadas en el consumo. ¿Cómo impactó en las ventas?

Sé que el sector es desparejo, hay a quienes nos va mejor y a otros no les va tan bien. Es un rubro que quizás no está en parte pasando su mejor momento, pero pienso que es un sector sano y que se venden libros. A nosotros nos iba razonablemente bien, tuvimos un buen inicio de año y una muy buena Navidad. Por la pandemia cerramos tres semanas, después tuvimos un mes y medio muy a media máquina entre lo que quedó de abril y mayo, pero en nuestro caso desde junio a lo que va de agosto han sido meses casi de vuelta a la normalidad en un 90%. Nos puede faltar el piquito de las ventas al extranjero que nos suponían, dependiendo del mes, un 5% o 10%. Por lo demás volvimos a unas ventas muy similares a las del año pasado y que habían sido bastante razonables.

Estamos haciendo menos cantidad de ventas, pero con un ratio de libros mayor que antes por tíquet"

Uno a Uno con Juan Castillo, socio director de Puro Verso
Juan Castillo

¿En qué medida el confinamiento incentivó la lectura?

Estamos haciendo menos cantidad de ventas, pero con un ratio de libros mayor que antes. No es que se haya disparado, pero quizás cada compra tiene un 30% más en el tíquet de cantidad de libros. Eso compensa un poco. Al ser una librería de 18 tenemos muy buenos clientes, pero también influye bastante la circulación de la gente. En función de eso ahora que se está reabriendo (la actividad) hemos recuperado parte de las ventas. Es verdad que también la crisis económica hace un poco la contracara: están los que pueden y compran más libros, sobre todo al principio que estaban más resguardados, pero hay otra gente que a lo mejor cuida más el presupuesto.

¿En qué nivel se encuentra la producción de libros nacionales? ¿Cómo influyó la pandemia en este aspecto?

Hubo un boom de libros de gastronomía nacional en este último año y medio o dos, y este año especialmente han ayudado bastante en los momentos de mayor crisis. De los lanzamientos más importantes en mayo, junio y ahora incluso fueron gastronómicos; el colectivo Garage Gourmet sacó un libro de ollas que vendió muy bien, salió ahora uno de Cata de Palleja que vendió muy bien, Hugo Soca siempre vende muy bien sus libros. Otros temas que han tenido un cierto boom con el coronavirus son la autoayuda, los financieros y esotéricos. Lourdes Ferro ha vendido muchísimo, también Alejandro De Barbieri.

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Son los miles de títulos diferentes que conforman el catálogo de Puro Verso; en total, la librería tiene unos 85.000 ejemplares. A ello se suman otros 15.000 usados.

Más allá de la pandemia, ¿cuáles son los géneros preferidos de los uruguayos?

En nacional, vende la narrativa, por ejemplo, (Fernando) Butazzoni está vendiendo muy bien. Después hay algunos clásicos como (Mario) Levrero, Felisberto Hernández, por supuesto (Eduardo) Galeano y (Mario) Benedetti, que eran caballitos fijos sobre todo con el turismo, pero incluso con el público nacional y siempre se están vendiendo. Pero vende mucho sobre todo en libro nacional, el ensayo y la novela histórica. Siempre funciona casi todo lo vinculado con los tupamaros, la dictadura, la historia reciente. Después también vende bastante, para lo que se vende en general y en otros mercados, la poesía. Tiene su público, es un cosa que sorprende. Otro tema que está vendiendo muy bien, no tanto a nivel nacional porque no hay tanta producción, es el feminismo. Luego, está la fantasía y la ciencia ficción, que es un género que siempre se ha vendido, pero que ha tenido en estos últimos años un levante de títulos nuevos. En Uruguay también funciona muy bien la literatura juvenil e infantil. Los autores de libros para los más chicos como Susana Olaondo, Verónica Leite, venden un montón; los autores nacionales para un público más juvenil como Roy Berocay, Helen Velando y Federico Ivanier también venden muy bien.

En Uruguay "vende mucho sobre todo en libro nacional, el ensayo y la novela histórica"

Uno a Uno con Juan Castillo, socio director de Puro Verso
Juan Castillo

El autor nacional se lleva el 10% del precio del libro. ¿Qué porcentaje va a la librería?

Entre el 40% y 45%, pero depende de lo que se negocie con el distribuidor, es un margen que debe rondar medio en lo justo. Tenemos la ventaja de que se trabaja mucho en consignación, entonces hay que invertir menos, porque se paga conforme lo que se vende. Eso requiere un trabajo mayor de control y de inventario; a veces te llenan de libros que a lo mejor alguno no lo querrías en tanta cantidad.

El e-book rivaliza con el impreso desde hace años, pero el libro físico no ha sido destronado. ¿Qué futuro le ve a ese formato y al negocio?

Considero que es un soporte difícil de batir. Es verdad que tiene muchas ventajas el electrónico: no te ocupa lugar, te lo llevás de viaje y vas con un montón de libros, pero mucha gente viene y me dice «mirá, lo tengo y a veces lo uso, pero como el impreso no hay». Tenemos un mejor soporte creo para enfrentar la competencia que lo que pasó con el CD y el DVD. Confío en que el libro al menos una década va a seguir siendo (viable), no sé a muy largo plazo. Pienso que para las librerías, al menos las de Uruguay, la competencia no está tanto en lo que pueda hacer el libro electrónico como si te viene un Amazon. Igual todo afecta y es un negocio en el que los márgenes no son muy grandes, entonces toda competencia incide y hay que intentar recuperar por otro lado.

La competencia no está tanto en lo que pueda hacer el libro electrónico como si te viene un Amazon"

Uno a Uno con Juan Castillo, socio director de Puro Verso
Juan Castillo

Confío en que el libro al menos una década va a seguir siendo viable"

Uno a Uno con Juan Castillo, socio director de Puro Verso
Juan Castillo

La lectura puja por la atención de las personas con el celular, el streaming, las consolas. ¿La tecnología puede «matar» al libro?

Pienso que el negocio del libro en sí tiene futuro y tiene una cierta salud, pese a toda la invasión tecnológica. Los niños ahora tienen tantas opciones con las tablets, los videojuegos, que a lo mejor el libro no queda en la preferencia de los niños y adolescentes como antes, que había menos posibilidades. Pero, pese a todo sigue siendo un porcentaje de ventas importante todo lo que es libro vinculado al niño. Eso da cierta esperanza en un futuro más a mediano y largo plazo, y creo que a corto plazo el libro tiene cierta salud, en su formato físico, en la venta en general, en el hábito de lectura.

El e-commerce ha crecido por la pandemia. ¿Cómo trabajan esa faceta del negocio?

La venta por Internet es un canal que ahora está muy fuerte. Arrancamos con una página de e-commerce hace poco, la lanzamos en junio, la veníamos preparando desde principios de año, nos agarró la pandemia y aceleró eso. También con la pandemia la gente se acostumbró más a comprar desde casa. Sé también por otros colegas que llevan un poco más de tiempo con el e-commerce que va aumentando progresivamente. Quizás hoy está en un 10% o 15% de la facturación. Hay que estar preparado para cuando desembarquen las grandes cadenas de Amazon, por ejemplo, entonces hay que tener una clientela que compre por Internet ya medio desarrollada.

Peatonal: "Los sábados vendemos 50% más que antes"

Castillo. El director de Puro Verso destaca el impacto positivo que tuvo en los comercios la conversión de 18 de Julio a peatonal.
Castillo. El director de Puro Verso destaca el impacto positivo que tuvo en los comercios la conversión de 18 de Julio a peatonal.

¿Qué efecto comercial ha tenido la habilitación de 18 de Julio como peatonal?

Nosotros siempre abrimos los sábados por la tarde. Es verdad que el fuerte era en la mañana, había una pausa importante de dos a cuatro de la tarde, pero a última hora había un pequeño repunte con la gente que salía después de comer y sobre todo con el extranjero. Pero la verdad es que ha sido muy bueno el número de ventas con la transformación de 18 en peatonal. Hace años se venía hablando de por qué no abrían los comercios de 18 los sábados por la tarde, imagino que esto será el espaldarazo definitivo, siga siendo peatonal o no. El primer sábado fue una locura, vendimos como si fueran tres o cuatro sábados juntos. Después ha ido bajando, pero estamos vendiendo un 50% o 60% más que un sábado de antes de convertir 18 en peatonal. Entonces, es una ayuda y es importante. Por otro lado, siempre está un poco la competencia entre el Centro y los shoppings. Esto implica posicionarse también en un horario que estaba antes dejado de lado (por el Centro). Queda el domingo de momento.

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